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El nuevo gobierno italiano devuelve la sonrisa a la Unión Europea

Palacio Quirinal en Roma, 27 agosto de 2019.
Palacio Quirinal en Roma, 27 agosto de 2019. REUTERS/Remo Casilli

El nombramiento del nuevo gobierno italiano fue recibido con alivio en Bruselas, la capital europea. Se espera una normalización de las relaciones con la Unión Europea, tras arduas negociaciones en materia de presupuesto con la coalición anterior. Análisis de Ignacio Molina, investigador del Real Instituto el Cano.

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La primera decisión del gobierno Conte 2, tras asumir su funciones, fue un claro gesto hacia Europa: consistió en nombrar al ex primer ministro eurófilo Paolo Gentiloni (PD) como futuro comisario europeo.

La nueva coalición entre el Movimiento 5 Estrellas y el Partido Democrático debe aún recibir la aprobación del Parlamento en un voto previsto el lunes en la cámara baja y el martes en la cámara alta. Análisis de Ignacio Molina, investigador del Real Instituto el Cano.

RFI: No solo Roma ha recibido con alivio el nombramiento del nuevo gobierno italiano, es un sentimiento que comparten muchas capitales europeas, sobre todo Bruselas. ¿Por qué?

Ignacio Molina: Sí, alivio es el término adecuado, porque Italia es un Estado miembro fundador de la Unión Europea y aparte del simbolismo que eso tiene, es un miembro muy importante, es el tercer Estado con un Producto Interior Bruto, una población y un peso institucional considerable. De hecho, este año lo que más nos venía ocupando tanto del punto de vista económico, era el estancamiento, el aumento del desempleo, una situación financiera complicada : deuda pública muy alta, primas de riesgo elevadas. Y desde el punto de vista político institucional, un gobierno radicalizado, mal coordinado internamente como el anterior del Movimiento 5 Estrellas y la Liga. Pues era sin duda de los Estados miembros el que más preocupaba. Este verano en el Instituto hemos llegado a decir que era mucho más preocupante Italia que el Reino Unido. Es más trascendental para el futuro del euro una Italia que esté bien insertada en la UE. El Brexit es un desafío, pero creo que la Unión Europea digeriría más difícilmente una Italia caótica y desordenada que un Reino Unido desordenado. El hecho de que esta apuesta de Salvini -ex ministro del Interior de extrema derecha- le haya salido mal y que haya surgido esta nueva coalición, ha creado cierta ilusión en el europeísmo italiano y en la UE, y eso es un alivio.

RFI: Es un alivio transitorio...

Ignacio Molina: Tampoco podemos decir que es para estar extremadamente contentos, porque los dos elementos más preocupantes de la situación italiana siguen ahí. La economía va mal, es el Estado miembro que menos crece, eso no va a mejorar. Por ende el nuevo gobierno no va a generar un gran entusiasmo de la población, eso va a continuar y nos sigue preocupando. Pero es un alivio que la dirección económica del país esté en manos de un gobierno más europeísta. Del punto de vista político, el elemento soberanista, antiinmigración, con elementos nacionalistas bastante antipáticos, no se puede anticipar que va a mejorar, porque Italia seguirá recibiendo presión migratoria. Es un país de frontera, vecino de un Estado fallido como es Libia, eso seguirá estando allí. Pero es un alivio que la gestión migratoria y el discurso del nuevo gobierno no sean soberanistas, nacionalistas, antiinmigración, incluso xenófobos como cuando estaba Salvini. Alivio y preocupación.

RFI: El nombramiento de Roberto Gualtieri, por ejemplo, en la cartera económica, ¿es un buen ejemplo ?

Ignacio Molina: Desde luego, los nombramientos van en ese sentido. En este gobierno tiene algo más de fuerza el Movimiento 5 Estrellas, con Giuseppe Conte y Luigi Di Maio en Asuntos Exteriores, aunque también puede leerse como una forma de apartarlo de Roma. Pero dicho esto, el nombramiento en Economía de Roberto Gualtieri es significativo. El es miembro del Partido Democrático (PD), ha sido eurodiputado, es un personaje con un claro perfil europeísta. Seguramente Italia será un país exigente en materia de las reformas que precisa la Eurozona y de la gobernanza del euro, pero no va a compartir el discurso euroescéptico del anterior gobierno. Gualtieri tiene una larga trayectoria europea, está muy bien imbricado en la red paneuropea, es un personaje que se sitúa claramente en la franja más europeísta de Italia.

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