Saltar al contenido principal
Auschwitz

'No tuve miedo de morir porque estábamos juntas', cuenta sobreviviente de Auschwitz

Janina Iwanska muestra fotos de sus amigas que sobrevivieron a Auschwitz-Birkenau. Foto de izquierda, justo después de su liberación en 1945.
Janina Iwanska muestra fotos de sus amigas que sobrevivieron a Auschwitz-Birkenau. Foto de izquierda, justo después de su liberación en 1945. Thomas Giraudeau/RFI

Comenzaron las ceremonias conmemorativas con motivo del 75° aniversario de la liberación de Auschwitz-Birkenau, el mayor campo de exterminio liderado por los nazis, donde fueron asesinadas más de un millón de personas. Janina Iwanska, de 90 años, cuenta con gran precisión la historia de sus cinco meses en Auschwitz-Birkenau. Sola, esta mujer polaca encontró en la solidaridad la fuerza para sobrevivir y testificar.

Anuncios

Los recuerdos son todavía muy vívidos en su mente: 75 años después de dejar el campo de Auschwitz-Birkenau, Janina Gabryela Iwanska recuerda perfectamente la organización de su barraca, en la que pasó cinco meses.

Recordarlo todo

Deportada a la edad de 14 años, Janina está sola en Auschwitz. Es arrestada en su casa de Varsovia, Polonia, el 8 de agosto de 1944, durante el levantamiento de los habitantes de la capital polaca contra los nazis. Su padre es condenado a trabajos forzados en Alemania, su hermano está de vacaciones en el campo, y su madre, que había ido a buscar comida a las afueras de Varsovia, no puede volver a la ciudad.

Llega al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau el 12 de agosto. "Cuando abrieron el vagón sentí alivio porque no estaba muerta, y cuando ví a todas estas personas alrededor mío tuve esperanza, pensé que no podían matar a tanta gente. Pero olí los hornos crematorios, reconocí ese olor a cuerpos quemados como en Treblinka, el campo de exterminio al lado del cual pasaba cuando me iba de vacaciones, aunque no sabía todavía qué ocurría allí."

Polaca no judía, Janina escapa a las cámaras de gas. "Dimos nuestros apellidos, nombres y direcciones, y nos convertimos en números. Yo era el número 85.595. Luego nos rasparon la cabeza, perdimos nuestro lindo pelo, y después ya no lográbamos reconocernos."

Durante cinco meses, Janina encuentra la fuerza para sobrevivir. Cada día, come una rebanada de pan, margarina, una sopa transparente y una papa. Demasiado joven para trabajar, decide ocupar sus días.

"Era muy activa en mi barraca. Limpiaba la letrina y luego fui voluntaria para servir la sopa a los más jóvenes. Cada mañana me preguntaba qué podía hacer. Pienso que esa actividad, esas ganas de trabajar me dieron la fuerza para sobrevivir y volver a mi casa. Tenía que volver a Varsovia para contarle a mi familia lo que había vivido."

Vuelta a Varsovia

Unos días antes de la liberación del campo por el Ejército Rojo, el 27 de enero de 1945, los nazis evacúan a unos 56.000 prisioneros: son las marchas de la muerte. Janina es enviada al campo de concentración de Ravensbrück en Alemania.

"Hacía entre -18 y -25 grados. Apenas uno perdía el ritmo, salía del camino o se caía porque ya no tenía fuerzas, los alemanes le disparaban o los perros lo atacaban. Nosotras las chicas caminábamos de a cinco, y cuando veíamos que una estaba mal, la poníamos en el centro del grupo y la sosteníamos con fuerza. No tuve miedo de morir porque estábamos juntas."

Janina es liberada el 2 de mayo de 1945. Cuando regresa a Varsovia, no puede encontrar las palabras y pide a sus padres que vayan a Auschwitz. Allí, entienden el infierno que vivió su hija. Su madre, sin embargo, sigue pensando que Janina murió en el bombardeo de 1944, y hasta su muerte, está convencida de que la persona que la cuida no es su hija.

"Le mostraba mi cédula de identidad pero no me creía. Pasamos 20 años juntos en este apartamento. Cada vez que alguien nos visitaba, ella le preguntaba discretamente dónde estaba mi tumba para poder visitarla. Al final de su vida, nos habíamos convertido en amigas, no más. Pero en su lecho de muerte, nos miró a mí y a mi hermano y dijo 'mis hijos'. Fue sólo en el momento de morir que entendió."

Narradora incansable

Desde hace varios años, Janina Iwanska sale al encuentro de los jóvenes, sobre todo en Alemania.

"Cuando hago discursos siempre termino por mi deseo para los jóvenes: que cuiden sus relaciones con sus amigos, sus vecinos. Antes de la guerra cuando era una niña, vivía muy cerca del barrio judío de Varsovia. Vi como todo empezó, todo ese odio, los desacuerdos entre la gente. Mis amigas y yo éramos muy diferentes pero sobrevivimos porque siempre fuimos solidarias."

Hoy, se dice aterrorizada por la situación actual, en la que ve desaparecer la solidaridad a favor del individualismo.

Entrevista realizada por Thomas Giraudeau, corresponsal de RFI en Varsovia.

Boletines de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.