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Francia hoy

La incógnita de los drones que han sobrevolado París

Audio 12:28
París fue sobrevolada "al menos cinco veces" por uno o más drones, según fuentes policiales.
París fue sobrevolada "al menos cinco veces" por uno o más drones, según fuentes policiales. REUTERS/Gonzalo Fuentes

Los drones han saltado a la primera plana de la actualidad en Francia tras el sobrevuelo, hace unos días, de varios puntos estratégicos de la capital por cinco de estos objetos voladores no identificados. Pero, ¿qué son los drones? ¿Son realmente peligrosos y para qué sirven?

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En 2014, los drones, objetos voladores no tripulados que se manejan a control remoto, invadieron las estanterías de las tiendas francesas. Estos artefactos se convirtieron en el regalo más popular durante la última Navidad en Francia y se espera que en 2015 se vendan más que nunca.

A pesar de que los aparatos sin tripulación existen desde el inicio de la aviación, su uso, gracias al progreso tecnológico, se ha disparado en la última década, sobretodo en el ámbito militar. Pero ahora también en la esfera civil.

En Francia, no todos respetan las reglas en torno al sobrevuelo de ciertas zonas y en otros países la legislación fue superada por los avances tecnológicos.

A finales de febrero, varios drones no identificados sobrevolaron, durante dos noches consecutivas, puntos estratégicos de la capital francesa, como la Torre Eiffel, la plaza de la Concordia o la embajada de Estados Unidos, causando preocupación, apenas dos meses después de los atentados de París. Pocos meses antes, algunos drones habían incursionado en centrales nucleares en distintos puntos del territorio francés.

La verdad es que cuando se escucha la palabra drone, muchos la asocian a la esfera militar. Piensan en drones grandes, capaces de disparar misiles.

Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos ha usado aviones no tripulados y armados para liquidar a líderes de organizaciones terrorristas en Yémen, Somalia, Sudán o Pakistán. Y hace poco, aprobó nuevas medidas para expandir su exportación con fines militares. ¿En qué manos podrían caer dichos aparatos?

Pero no condenemos a todos los drones por la mala conducta de algunos individuos, argumentan los aficionados y los profesionales del drone. Pues el mercado, que en este momento está en plena expansión es el de los aparatos civiles, muy útiles para realizar una multitud de actividades.

En febrero pasado, los Emiratos Arabes organizaron el primer concurso "Drone for Good" para drones cuyo objetivo es positivo; por ejemplo en educación, salud o medio ambiente. Participaron ochocientas iniciativas de 57 países. Ganó la competición un drone suizo, protegido por una suerte de caja esférica hecha de fibra de carbono, un aparato volador capaz de colarse en espacios reducidos para detectar y socorrer a personas en caso de catástrofe natural. Un equipo español de la ciudad de La Coruña presentó el Dronlife, un drone dedicado al transporte de órganos.

Al igual que con todas las nuevas tecnologías en expansión rápida, cabe preguntarse cómo se puede regular el uso del drone para evitar los incidentes, preservar la seguridad, el respeto a la vida privada y, sobre todo, evitar que dicha tecnología caiga en malas manos.

Entrevistados: Mathías Barret, aficionado que trabaja para una empresa que construye drones; Gonzague, aficionado a los drones; José Ramon Valero, director de la publicación "Avión Revue", España; Stephen Donehoo, experto en temas de seguridad, Estados Unidos; Adolfo Lamas, ingeniero y profesor de la Escuela de Diseño Industrial de la Universidad de La Coruña, España.

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