Saltar al contenido principal
Francia hoy

Contra el terrorismo, Francia busca endurecer su Constitución

Audio 11:03
Ante el congreso francés, el presidente Hollande anunció una propuesta de modernización de la Carta Magna para reforzar la seguridad interior.
Ante el congreso francés, el presidente Hollande anunció una propuesta de modernización de la Carta Magna para reforzar la seguridad interior. REUTERS/Michel Euler/Pool

Después de los sangrientos atentados de París y Saint-Denis, el ejecutivo francés tomó iniciativas sin precedentes. Propuso una reforma de la Constitución, extender el retiro de nacionalidad a todos los binacionales condenados por terrorismo e instauró el estado de emergencia. Para los defensores de los derechos humanos la utilización de este régimen es abusivo. El debate está abierto.

Anuncios

Francia vive desde hace 2 meses bajo estado de emergencia. Decretado por el gobierno la misma noche de los atentados del 13 de noviembre, este régimen de excepción recibió entonces el apoyo unánime tanto de la clase política como de los franceses, traumatizados por los 130 muertos que habían dejado los terroristas yihadistas en las calles de París.

Carolina Cerda-Guzmán, profesora de derecho constitucional en la Universidad de Montpellier en Francia, recuerda que el estado de emergencia "fue consagrado por una ley de 1955, en el contexto particular de la guerra en Argelia, para permitir al gobierno francés en un tiempo delimitado (3 meses) concentrar los poderes policiales en las manos del ministros del Interior y de los prefectos."

Extensión del estado de emergencia

El principal punto del estado de emergencia es que el Estado puede tomar medidas sin la autorización previa de un juez, tal y como arrestos domiciliarios, disolver asociaciones, prohibir manifestaciones y prohibir la libre circulación.

Desde los atentados, las autoridades han recurrido a los arrestos domiciliarios en más de 300 casos.

Pero después de la unión nacional de los primeros días, la prolongación del estado de excepción por 3 meses y la ampliación de los poderes discrecionales del ministerio del interior durante ese periódo han sucitado las primeras críticas, en particular por parte de las organizaciones de defensa de los derechos. "Los arrestos domiciliarios y los registrados fueron pronunciados contra personas que a veces no tienen nada que ver con terroristas, como activistas ecologistas", precisa Carolina Cerda-Guzmán.

Los ecologistas blanco del ejecutivo antes de la COP21

"Ha habido 2764 registros sin control judicial entre noviembre y diciembre de 2015. El 38% de estos registros tienen que ver con infracciones vinculadas a la portación de armas. Y el 34% tienen que ver con narcotráfico. Se han llevado únicamente dos investigaciones preliminares por terrorismo que fueron enviadas a la justicia. Es muy poco", denuncia Geneviève Garrigos, presidenta de la ONG de defensa de los derechos humanos, Amnistía Internacional.

Pocos días después de los ataques y ante los parlamentarios reunidos en un Congreso extraordinario, el presidente François Hollande llamó a reformar la Constitución para inscribir el estado de emergencia en la Carta Magna.

Pero la propuesta que más polémica ha provocado es otra y altamente símbolica. El gobierno pretende incluir en la Constitución la posibilidad de retirar la nacionalidad francesa a todos los binacionales condenados por terrorismo, incluídos los franceses de nacimiento.

Retiro de nacionalidad

"Se aplicará sólo a personas definitivamente condenadas por la justicia por crímenes contra la nación, entre ellos los crímenes terroristas. Este retiro no significa que los terroristas vayan a escapar a la justicia. Serán enjuiciados y condenados en Francia y solo cuando hayan cumplido sus penas, al no ser franceses, podrán ser expulsados del territorio nacional", detalló el primer ministro francés Manuel Valls.

Los analistas consideran que Hollande cedió a un cálculo político porque sabe que el voto de la derecha y de la extrema derecha serán claves para la aprobación de la reforma constitucional.

Además, la medida responde a intereses electorales, según indica el periodista político del diario Le Monde, David Revault d'Allonnes: "La única manera para él de recuperar terreno, credibilidad y de volver a verse presidenciable son las situaciones de guerra o terrorismo. Entonces claro, como hábil estratega, se ha dado cuenta de lo que le puede aportar la guerra contra el terrorismo y lo está usando. El debate actual sobre la reforma constitucional y el retiro de la nacionalidad entran obviamente en esa lógica. "

Pero el debate sigue abierto y, sabiendo que los franceses apoyan mayoritariamente esta iniciativa, el gobierno sigue buscando una fórmula para convencer a sus propias filas.

Boletines de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.