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Francia

Hollande mantiene su reforma laboral pese a una nueva manifestación

Una mujer coloca rosas en un vehículo policial durante la manifestación contra la reforma laboral, el 23 de junio de 2016 en la plaza de la Bastilla, en París.
Una mujer coloca rosas en un vehículo policial durante la manifestación contra la reforma laboral, el 23 de junio de 2016 en la plaza de la Bastilla, en París. Fuente: Reuters.

Decenas de miles de personas volvieron a las calles de París para protestar contra el proyecto gubernamental, un día después de que el Ejecutivo prohibiera y finalmente autorizara el desfile, dejando al descubierto sus tensiones internas.

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Por décima vez, los detractores de la reforma laboral impulsada por el gobierno francés volvieron este jueves a las calles de París. La marcha se dio 24 horas después de que el Ejecutivo diera marcha atrás en su intención de prohibirla debido a los desmanes ocurridos en las últimas manifestaciones.

A primera hora del miércoles el gobierno prohibió la marcha por razones de seguridad, después de que los sindicatos rechazaran una manifestación "estática". Pero pocas horas después la autorizó tras acordar un recorrido restringido en la capital.

Finalmente, decenas de miles de personas -60.000 según el sindicato FO- caminaron el kilómetro y medio, alrededor de la plaza de la Bastilla, autorizado por la Prefectura.
Antes de la marcha, al menos 85 personas, algunas portando objetos que pueden servir de proyectiles, fueron detenidas este jueves en París.

Por su parte el presidente socialista François Hollande reiteró de nuevo este jueves que piensa ir "hasta el final" en la reforma.

"En este proyecto de ley iremos hasta al final, porque es esencial (...) permitir a las empresas contratar más, tener más formación para los que están alejados del empleo, más contratos (de trabajo por tiempo) indefinidos", dijo durante la inauguración de un centro social en París.

Tensiones internas

El titubeo del gobierno francés sobre la autorización sobre la marcha dejó al descubierto divisiones en el Ejecutivo. La prensa francesa con llegada al gabinete del primer ministro Manuel Valls indicó que éste apoyaba la línea que abogaba por la prohibición de la marcha.

Finalmente, la decisión de impedir la concentración fue desestimada por el presidente François Hollande quien, junto al ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, resolvieron permitir un desfile acotado.

Esta divergencia es también la de dos hombres, Hollande y Valls, quienes en unos meses pueden convertirse oficialmente en rivales para pelear por la candidatura a la presidencia francesa por el Partido Socialista en 2017.
 

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