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Francia

Francia aprueba una reforma laboral muy cuestionada

El primer ministro Manuel Valls (D) abraza a la ministra de Trabajo Myriam El Khomri (C) tras imponer la reforma laboral.
El primer ministro Manuel Valls (D) abraza a la ministra de Trabajo Myriam El Khomri (C) tras imponer la reforma laboral. Reuters//Philippe Wojazer

El gobierno de François Hollande impuso definitivamente este jueves su denostada reforma laboral sin someter el texto a la votación de la Asamblea Nacional.

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Por Dorian Colson-Roy

Este jueves, la reforma laboral francesa impulsada por la ministra de Trabajo Myriam El Khomri fue aprobada y entrará en vigor en los próximos días. Por tercera vez, el primer ministro Manuel Valls recurrió al “decreto”, el artículo 49-3 de la Constitución, para aprobar definitivamente esta ley cinco meses de protestas con manifestaciones y huelgas generales que paralizaban el país.

Esta reforma, cuyo auténtico nombre es “proyecto de ley relativo al trabajo, la modernización del diálogo social y las garantías en las carreras profesionales” fue defendida por Manuel Valls, argumentando que “rompe la rigidez de nuestro mercado de trabajo” y “da nuevos derechos a los trabajadores”. Por su parte, los sindicatos que se han opuesto en la calle al proyecto de ley consideran que esa medida supondrá un mecanismo de presión para rebajar las condiciones laborales.

¿Qué va a cambiar con la ley El Khomri?

Esta ley lleva importantes modificaciones sobre el derecho laboral. El artículo 2 representa la disposición más conflictiva de ellas. Este artículo, que permite que los acuerdos de empresa primen sobre los acuerdos sectoriales y el código laboral, fue saludado por el sindicato “reformista” CFDT, que ve un “fortalecimiento de la negociación de empresa”.

Los otros puntos que fueron especialmente criticados, son la mayor facilidad que ofrece para los despidos por razones económicas o el cambio en la estructura de la representación sindical en la empresa. Los defensores de la reforma explican que va a permitir un traslado de la negociación colectiva al ámbito de la empresa, mientras que los detractores –muy numerosos- critican el desequilibrio entre el poder del empresario y el trabajador.

La difícil aprobación de la ley laboral

Es la tercera y última vez que el Gobierno se saltó el voto de la Asamblea Nacional para adoptar de manera definitiva su polémico proyecto, rechazado por una parte minoritaria del Partido Socialista. El recorrido legislativo que ha llevado finalmente a su aprobación esta semana ha sido muy complicado y lleno de polémicas. En febrero vio la luz el proyecto, que primero pasó por la Asamblea, pero donde los diputados presentaron más de 5.000 enmiendas.

A partir de febrero, empezó una serie de manifestaciones generales y huelgas en oposición radical a la reforma. El país se paralizó en varias ocasiones y las violencias se volvieron frecuentes. El 31 de marzo, una manifestación general que reunió alrededor de un millón de personas en todo el país y acabó con el nacimiento del movimiento Nuit Debout en la plaza de la República en París.

Frente a esa oposición política y ciudadana, el primer ministro francés decidió recurrir al artículo 49-3. Este artículo de la Constitución de la Quinta República francesa permite evitar el voto en el Parlamento aunque abre las puertas a la presentación de una moción de censura en las 24 horas siguiendo su aplicación. Esa moción fue presentada dos veces pero fracasó por falta de dos votos. Este jueves, a las 16h30, ninguna moción de censura fue presentada, lo que ha permitido su aprobación, sin que ni un solo diputado haya pronunciado su voto.

La oposición política y ciudadana no se ha acabado

Efectivamente, los diputados Les Républicains -del partido de la oposición conservadora- van a elevar al Consejo Constitucional, así como los diputados del partido Front de Gauche (izquierda racial), y los disidentes del partido socialista y ecologista. En un comunicado, han anunciado que este recurso se basa “principalmente en la ausencia razonable de plazos dejado a los parlamentarios para estudiar las versiones nacidas de la comisión de las leyes o directamente del proyecto de ley”, según el ex miembro del PS, Pouria Amirshashi. Esta medida podría anular la reforma si el Consejo Constitucional les da la razón.

En la calle, la protesta no se acabó oficialmente. A pesar de una pausa durante el verano, después de doce jornadas de movilización entre el 9 de marzo y el 5 de julio, los sindicatos opuestos al texto prometen retomar la movilización el 15 de septiembre. Por su parte, otro de los protagonistas de las protestas, los movimientos estudiantiles, prometen una vuelta a clases combativa y amenazan con volver a tomar las calles.
 

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