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Francia

Áspero inicio de la campaña de las primarias de la derecha francesa

Alain Juppé, ante unas 2.000 personas, el 27 de agosto de 2016 en Chatou (Yvelines).
Alain Juppé, ante unas 2.000 personas, el 27 de agosto de 2016 en Chatou (Yvelines). LIONEL BONAVENTURE / AFP

El alcalde de Burdeos, Alain Juppé, seguido de cerca por el ex presidente Nicolas Sarkozy y su ex primer ministro François Fillon, desenfundaron sus argumentos y lanzaron sus primeros dardos a tres meses de la elección del candidato presidencial del campo conservador de cara las elecciones de 2017.

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Los próximos 20 y 27 de noviembre, los simpatizantes de derecha elegirán al candidato del partido conservador Les Républicains (Los Republicanos, LR) a contendor que tratará de suceder a la presidencia de Francia a François Hollande.

Hasta ahora, encabezaba las intenciones de voto Alain Juppé, ex primer ministro de Jacques Chirac, y actual alcalde de la ciudad de Burdeos. Su imagen de moderado en el campo conservador le permiten presentarse como el hombre que intenta “unir” a los franceses, como él mismo sostuvo este sábado en un acto celebrado en Yvelines, en las afueras de París.

“La autoridad no es agitación”, dijo Juppé, y condenó a quienes “se precipitan a los extremos” y quieren legislar “sobre todo”, una manera de fustigar el temperamento inquieto de Nicolas Sarkozy, quien prometió una ley contra el burkini.

La moderación de Juppé no es más que tibieza para el mandatario, quien aseguró el mismo día que no sería el candidato de “las soluciones a medias”. Además ironizó sobre las reservas de Juppé ante la iniciativa del ex mandatario de suspender el reagrupamiento familiar para extranjeros que deseen unirse a sus familias en Francia.

Combativo, Sarkozy recortó la ventaja que le llevaba Juppé y según un sondeo de la encuestadora TNS Sofres divulgado este domingo, los principales rivales de la derecha están codo a codo, aunque Juppé se impondría en la segunda vuelta de las primarias.

El tercero en discordia es François Fillon, ex primer ministro de Sarkozy. Para existir, el hombre que dirigió el gabinete de Sarkozy debe diferenciarse de su ex jefe, y lo está haciendo ruidosamente, atacándolo sobre su probidad. “De nada sirve hablar de autoridad cuando uno mismo no es irreprochable”, atacó Fillon, aludiendo a los problemas del ex mandatario con la Justicia en casos como la financiación de su anterior campaña presidencial. “¿Alguien se imagina al general de Gaulle procesado?”, agregó.

Otros candidatos de LR para quedarse con la investidura son figuras conocidas -quizás demasiado- de la política francesa por haber ocupado distintas carteras del gobierno de Sarkozy, como Bruno Lemaire, Jean-François Copé, Nadie Morano o Nathalie Kosciusko-Morizet.

Por lo pronto, los franceses se dedican a observar y, pese la impopularidad del Partido Socialista en el poder, no se hacen demasiadas ilusiones en cuanto al cambio que podría significar una alternancia con la derecha. Según un sondeo publicado este lunes por el diario progresista Libération, los electores estiman que en dos de los temas que más preocupan: el desempleo y el terrorismo, el partido LR no obtendría resultados mucho mejores.
 

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