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Francia

La izquierda radical de Mélenchon despega sorpresivamente en la recta final

En Châteauroux, afueras de París,  Jean-Luc Mélenchon aseguró que sabría gobernar. Foto del 2 de abril de 2017.
En Châteauroux, afueras de París, Jean-Luc Mélenchon aseguró que sabría gobernar. Foto del 2 de abril de 2017. GUILLAUME SOUVANT / AFP

Con el apoyo de los comunistas, el candidato de “Francia Insumisa” supera ampliamente a los socialistas en los sondeos y le pisa los talones al conservador François Fillon.

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“Algo está pasando”, comenta divertido Jean-Luc Mélenchon, candidato presidencial del movimiento “Francia Insumisa”, a tres semanas de la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas. Ese “algo” es el despegue en las encuestas de este exsocialista de 65 años, hijo de una pareja nacida en Argelia y nieto de un español de Murcia, Antonio Melenchón.

Su progresión ha sido espectacular, ha ganado 5,5 puntos en un sondeo divulgado este viernes Odoxa-Dentsu Consulting, obteniendo un 16% de las intenciones de voto, mientras que el conservador François Fillon cae al 17%. En cuanto al candidato socialista, recaba apenas el 8%, es decir la mitad que Mélenchon.

Estas cifras se ven respaldadas por otro estudio publicado este domingo por el periódico Le Journal du Dimanche. Para el 44% de los consultados, Mélenchon es quien encarna mejor “las ideas y los valores de la izquierda”, seguido por Hamon (31%) y Emmanuel Macron (21%).

Mélenchon sostiene que su repunte en las encuestas obedece a “la suma de la gran marcha del 18 de marzo por la Sexta República y el debate del 20 de marzo” en la televisión, en el que hizo prueba de su reconocido talento de orador.

La estrategia mediática del hombre que sueña con encarna un Podemos a la francesa tiene un punto esencial, explica Sophia Chikirou, que dirige la comunicación del candidato.

“En 2012 [cuando Mélenchon se presentó por primera vez a la elección presidencial], privilegiamos una estrategia del ruido y del furor que consistía en enfrentarnos directamente a los medios. Ahora, los esquivamos”, señala esta mujer de 37 años que ha seguido en el terreno las campañas de Podemos en España y de Bernie Sanders en Estados Unidos.

Mélenchon también se apoya tanto en los largos discursos públicos tradicionales como en las nuevas tecnología. Ha hecho correr mucha tinta con su holograma que le permitía encabezar un acto en dos ciudades al mismo tiempo y ostenta 260.000 abonados en su canal de YouTube, que le permite desarrollar durante 5 horas los detalles de su programa.

¿Cómo capitalizará este entusiasmo en las urnas? Para desesperación de los socialistas, no a través de una alianza antes de la primera vuelta. Ha rechazado de plano unirse a los socialistas que se preparan a una paliza histórica. Algunos socialistas denuncian que esta estrategia condena la izquierda a permanecer fuera del poder.

“Existe en el nuevo interés que despierta Jean-Luc Mélenchon una señal un poco preocupante para la izquierda, es una izquierda que ha renunciado a gobernar y es la que sigue hoy a Mélenchon”, asegura la ministra socialista Laurence Rossignol, que apoya a Hamon.

Según ella, detrás de la Francia Insumisa, hay “una izquierda que considera que en esta elección presidencial, hay que ser testimonial, preparar el futuro, crear las condiciones de la relación de fuerzas de mañana, una izquierda que ya se proyecta en la oposición”, deplora.

Mientras tanto, Mélenchon acelera sus mítines, citando de memoria a los autores clásicos franceses y felicitándose por “los horóscopos favorables”. “Ya lo sienten amigos, la ola se levanta”, dijo este fin de semana a sus simpatizantes. “Si hay que gobernar, sabré hacerlo”, prometió.
 

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