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Francia: sindicatos desafían en las calles las reformas de Macron

Movilización contra las reformas laborales de Macron, en Marsella, Francia, el 22 de marzo de 2018.
Movilización contra las reformas laborales de Macron, en Marsella, Francia, el 22 de marzo de 2018. REUTERS/Jean-Paul Pelissier

Ferroviarios y empleados públicos franceses se movilizaban este jueves en todo el país para defender sus estatutos, lo que supone el primer gran desafío social para el presidente Emmanuel Macron. Protestan contra las reformas laborales que incluyen un plan para la supresión de 120.000 puestos de trabajo. Hace 50 años, el 22 de marzo de 1968 comenzaban las protestas que terminarían con las movilizaciones de mayo.

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La elección de la fecha de la huelga contra las reformas laborales de Macron no fue inocente. Los organizadores buscan evocar el inicio de las protestas el 22 de marzo de 1968 que desembocaron en las históricas movilizaciones de mayo de ese año que dieron lugar a la mayor huelga en toda la historia de Francia.

Las manifestaciones de 2018 son la primera gran prueba para el presidente francés, Emmanuel Macron, desde que asumió hace menos de un año.

Macron ha emprendido una serie de reformas laborales que incluyen un plan para la supresión de 120.000 puestos de trabajo en la función pública para recortar el gasto estatal.

El gobierno anunció también una reforma del sector ferroviario que incluye el fin del estatuto laboral del que gozan sus empleados.

Este estatuto, que incluye varias ventajas con respecto al régimen general de los trabajadores, sobre todo en cuanto a la jubilación, dejaría de aplicarse a los nuevos empleados.

Este jueves habrá huelgas en el transporte aéreo, la educación y la salud pública, en una jornada que se anuncia como la prueba más grande que deberá afrontar Macron desde una ola de manifestaciones a fines de 2017 contra su polémica reforma laboral.

Siete sindicatos de funcionarios franceses convocaron esta jornada de huelga en contra de la pérdida de poder adquisitivo y en defensa del estatuto de los empleados públicos, que según ellos está en riesgo.

Estos gremios esperan más de 140 protestas en toda Francia. Una primera jornada de acción el 10 de octubre reunió a cientos de miles de personas.

"Si no hacemos nada, el gobierno no va a ceder", dijo el miércoles Philippe Martinez, secretario general del poderoso sindicato CGT.

La empresa estatal de ferrocarriles SNCF transporta cada día a cerca de 3,5 millones de pasajeros.

El presidente francés, de 40 años, emprendió una serie de reformas en un país que muchas veces es considerado como refractario a los cambios.

"Francia no es un país reformable. Mucho lo han intentando y no lo lograron, ya que los franceses odian las reformas", dijo Macron en agosto, precisando que lo que busca es "transformar" el país "en profundidad para que encuentre el destino que le corresponde".

Pocos meses más tarde, en su mensaje de Año Nuevo, prometió que las transformaciones profundas comenzadas en 2017 "seguirían con la misma fuerza en 2018".

Algunos recuerdan todavía la masiva huelga de 1995, que fue la más importante movilización en Francia después de mayo de 1968 y que paralizó el tráfico ferroviario del país y que obligó a retroceder al gobierno de derecha que pretendía reformar el sector del transporte y las jubilaciones.

Según los datos entregados por la empresas pública de ferrocarriles, apenas el 40% de los trenes de alta velocidad (TGV) circularán el jueves en Francia y 25% de los trenes de medio recorrido.

La autoridad de aviación civil de Francia indicó que un tercio de los vuelos hacia y desde los principales aeropuertos de París -Roissy-Charles de Gaulle, Orly y Beauvais- serán cancelados el jueves debido a una huelga de controladores aéreos.

Con AFP.

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