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Día del Trabajador: las razones de la división sindical en Francia

Manifestación por el 1 de mayo de 2018 en París.
Manifestación por el 1 de mayo de 2018 en París. Fuente: Reuters.

Este 1° de mayo también los franceses celebran el Día del Trabajador. Históricamente, los sindicatos marchan separadamente, con la excepción de 2009, cuando se opusieron al gobierno de Nicolas Sarkozy. Este martes, los desfiles también se llevan a cabo de manera dispersa, pese a la voluntad de los militantes de lograr una “convergencia de luchas” frente a la política de Emmanuel Macron.

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¿Por qué es tan difícil lograr la unidad sindical en Francia? Según Stéphane Sirot, historiador y especialista del sindicalismo, la principal razón es que jamás hubo en Francia tantas organizaciones y con tan pocos miembros. Sólo el 11% de los franceses está sindicalizado. “Tenemos un clivaje entre un movimiento sindical que ha elegido la movilización, el conflicto, encabezado por la CGT (Confederación General del Trabajo). Y por otro, un movimiento sindical, sobre todo impulsado por la CFDT (Confederación Democrática del Trabajo) y que busca pesar en la redacción de los textos a través de encuentros con las instituciones, pero que sin embargo se niega a movilizarse en las calles y rechaza la convergencia de las luchas. Son dos opciones radicalmente distintas”, explica.

En estas condiciones, la histórica decisión de marchar separadamente contrasta con la voluntad de sumar fuerzas contra los proyectos del gobierno de Emmanuel Macron. Sin embargo, el secretario general de la CGT, Philippe Martinez, sigue esperando que este primero de mayo se logre la llamada “convergencia de luchas” entre diversos sectores, como los ferroviarios, los estudiantes o los empleados de los hospitales, que se oponen a las reformas del Ejecutivo.

“Vemos que allí donde existe una unidad sindical, funciona”, asegura. “Sería mucho mejor si a nivel nacional lográsemos ponernos de acuerdo en las consignas que compartimos, como el poder adquisitivo o el empleo”, explica.

Sin embargo, la coyuntura debería favorecer la unión sindical, puesto que el clima social se muestra agitado: huelga en la empresa estatal de ferrocarriles SNCF, en la aerolínea de bandera Air France, en la función pública, los geriátricos estatales, sin contar a los jubilados y los estudiantes. Si bien no hay un frente común a nivel nacional, sí existe a nivel sectorial. Es el caso de los ferroviarios, donde las cuatro organizaciones representan en conjunto al movimiento. Igual ocurre con los funcionarios, donde los sindicatos se han unido en sus reclamos. La próxima marcha de la función pública, prevista para el 22 de mayo, será unitaria.

Esto es motivo de satisfacción para Bernadette Groison, secretaria general de la FSU (Federación Sindical Unitaria), principal sindicato de los funcionarios, quien enfatiza la unidad de los gremios de su sector. “Nos juntamos nueve federaciones de funcionarios, es algo que merece ser subrayado. Es el símbolo de la unidad sindical avanzando colectivamente. Recalco que es necesario y urgente movilizarse para hacer valer juntos los reclamos, para destacar el rol de los empleados y que se reconozca mejor su trabajo.

Entretanto, la consigna de “convergencia de las luchas” apoyada por sindicalistas y partidos de izquierda deberá conformarse con avanzar de manera dispersa, en beneficio de los planes de reformas de Macron.

Artículo basado en un artículo de Patricia Lecompte para RFI

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