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Francia

Con una autocrítica sobre su estilo, Macron confirma el rumbo de su gobierno

Con una iluminación atenuada, Emmanuel Macron trató de alejarse de su imagen grandilocuente.
Con una iluminación atenuada, Emmanuel Macron trató de alejarse de su imagen grandilocuente. https://twitter.com/EmmanuelMacron

El presidente francés se dirigió a los franceses en una alocución televisada en la que asumió el haber podido resultar “chocante” por su manera franca de expresarse y dijo escuchar “la impaciencia” de los franceses, al tiempo que recalcó que seguiría adelante con su programa de reformas.

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Pocas horas después de remodelar el gobierno, el presidente francés eligió un estilo deliberadamente clásico y austero para responder a las inquietudes de los franceses, mientras los resultados en materia de crecimiento y empleo siguen sin mostrarse.

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Con una iluminación tenue y ojeando un discurso donde podían verse las tachaduras, Macron habló directamente a cámara, en contraste con una comunicación pública marcada hasta ahora por las puestas en escena impactantes.

Con un tono solemne y pausado, Macron hizo un mea culpa sobre su estilo, que pudo haber resultado “chocante por su manera franca de hablar”. “He escuchado las críticas”, indicó. El mandatario se refería a declaraciones recientes en las que se quejaba de los “galos refractarios al cambio”, a que bastaba con “cruzar la calle” para encontrar un trabajo o que las ayudas sociales costaban “una plata loca”.

Aunque Macron admitió un problemas con las formas, dejó en claro que el contenido de su presidencia no variaría pese a los cambios anunciados horas antes en distintos ministerios. Con una clara intención pedagógica, el jefe de Estado subrayó que tiene “una voluntad de acción aún más fuerte”.

Macron abogó por “no someterse a las desigualdades del destino y a las injusticias”, y dio como ejemplo de su voluntad el haber llevado a cabo reformas resistidas, como la del sistema de ferrocarriles nacionales. “Progresivamente la vida diaria va a mejorar”, prometió a quienes se muestran “impacientes”.

Además abogó por la cohesión nacional en un mundo que “se fractura”. “Nuevos desórdenes aparecen, y Europa casi en todas para se inclina hacia los extremos y, nuevamente cede ante el nacionalismo”, deploró.

Desde la oposición de derecha, las críticas no se hicieron esperar. “¡Intervención completamente surrealista! Un discurso pomposo completamente cortado de las realidades que viven los franceses. ¿Para cuándo otra remodelación del gobierno?”, preguntó en Twitter el exaliado presidencial de Marine Le Pen Nicolas Dupon-Aignan.

Emmanuel Macron «parlotea de manera parroquial y habla de todo menos del gobierno que tardó 15 días en poner en pie. El fin se acerca”, afirmó por su parte, desde la extrema izquierda, el jefe de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon.

pseudo mea culpa, grandes principios sin contenido operativo… un clivaje artificial para [las elecciones] europeas… Un retoque cosmético ministerial. Es “Sin Aliento” sin la Nouvelle Vague”, ironizó el jefe del Partido Socialista Olivier Faure.

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