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chalecos amarillos

'¡Quiero sol!', otra mirada sobre los chalecos amarillos

Marcel, el símbolo de la rotonda de Dions.
Marcel, el símbolo de la rotonda de Dions. Jour2fête

El 3 de abril llegó a los cines franceses la primera película sobre los chalecos amarillos. Un documental resueltamente alejado de los adjetivos que califican habitualmente a este movimiento popular, y que no esconde su simpatía por aquellos que decidieron actuar frente a condiciones de vida precarias y cambiaron radicalmente la manera de ver la militancia.

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“No difundiremos su película, por medida de seguridad y temor a disturbios”. El cine de Rumilly, en la región de Haute-Savoie, no se anduvo con rodeos. Otros, menos directos, decidieron igualmente no mostrar el documental de François Ruffin y Gilles Perret. ¿Había que preocuparse?

Tres años después de su premiado Merci Patron ! (gracias jefe), François Ruffin, periodista y diputado desde 2017 por La Francia Insumisa, se unió al documentalista Gilles Perret para presentar, menos de cinco meses tras el principio del movimiento, J’veux du soleil ! (quiero sol), un documental sobre los chalecos amarillos.

Una gira por Francia en busca de testimonios de vida

Sobre ellos, como individuos, y no como una entidad. El filme quiere mostrar que el movimiento no corresponde de manera uniforme a la caricatura que el Estado y ciertos medios de comunicación hicieron de él: racista, homofóbico, violento, desorganizado, radicalizado.

Para Ruffin, se trata pues de dar la palabra a las personas que vistieron este chaleco, estas mismas personas que antes le contaban su vida con vergüenza: cuando surge el movimiento, “los más invisibles se vuelven los más visibles al ponerse un chaleco amarillo en las rotondas, y sé que estoy viviendo un momento muy particular”, cuenta el diputado en RFI.

Gilles Perret y François Ruffin en el rodaje de 'J'veux du soleil !'.
Gilles Perret y François Ruffin en el rodaje de 'J'veux du soleil !'. Jour2fete

Para rodar este road movie, los amigos se fueron de gira por Francia, de Amiens a Marsella, con el objetivo de conocer de cerca a estos agitadores vestidos de amarillo, en las rotondas que abundan en las periferias de las ciudades de provincia.

Ruffin y Perret recogen, casi sin comentarios, los testimonios de esa Francia que muchos consideran olvidada por la República. Pobreza, exclusión, situación de calle, estas personas, hasta hace poco resignadas, explican cómo llegaron al movimiento y la alegría de una solidaridad redescubierta. En oposición, imágenes de represión policial y frases polémicas del presidente Emmanuel Macron o de sus ministros.

Devolver la “belleza”

“La visión de este movimiento muy despreciativa, muy parisina, no correspondía a lo que vivíamos en el terreno. Estaba la voluntad de rehabilitar este movimiento, de dar otra imagen de estas personas que no merecían ser ensuciadas”, explica Perret a RFI. Aunque, añade, no se trata de negar que en algunas movilizaciones, sí hubo insultos racistas o homofóbicos.

François Ruffin y Gilles Perret en el teatro Toursky de Marsella para un preestreno de 'J'veux du soleil !', el 2 de marzo de 2019.
François Ruffin y Gilles Perret en el teatro Toursky de Marsella para un preestreno de 'J'veux du soleil !', el 2 de marzo de 2019. GERARD JULIEN / AFP

La idea asumida es, pues, mostrar la belleza de estos ciudadanos y devolverles su dignidad. Los testimonios no dejan de afectar al espectador más al tanto de esta realidad. Está Carine, que para llegar a fin de mes organiza loterías en salas municipales por lo cual recibe bonos de compra de un supermercado. Loïc, que tuvo que vivir un año en su auto por no haber encontrado trabajo. Natacha, discapacitada, que inspecciona los basureros en busca de comida. Khaled, que dice no haber sufrido racismo y cuya presencia le permitió a Christophe deshacerse de sus prejuicios. Marie, que tiene deudas de tres meses de cantina escolar, seis meses de agua, un mes de alquiler, y quien “lloró al escuchar el discurso de Macron”.

Cindy, por su parte, habla a la cámara de esperanza, a pesar de haber tenido que alimentar a su familia gracias a la caridad de asociaciones como el Socorro Popular y los Restos du Cœur (restaurantes del corazón), y de haber sido rechazada por su familia que la considera “fascista” por su militancia. Habla de esta “pequeña puerta abierta, una pequeña luz, no es grande pero ahí voy. (…) Veo sol detrás, veo amarillo”. De allí el título del documental, J’veux du soleil !, quiero sol, en alusión a una canción del grupo Au P’tit Bonheur.

Fraternidad a flor de piel

Los militantes desfilan y cuentan, cada uno a su manera, que en las rotondas redescubrieron el sentido de la palabra fraternidad. “Es raro porque, en teoría, es muy feo: una Francia de las rotondas, de las entradas a las ciudades, bajo la lluvia, en el barro, con toldos de plástico, refugios precarios… Y finalmente es hermoso, porque es habitado por la vida”, comenta Perret.

Ruffin buscó hacer una película sobre la belleza, que permita volver a movilizar las tropas y llegar a una convergencia de las luchas. Según el diputado de La Francia Insumisa, las clases intermediarias dejaron solas a las clases populares en su cara a cara con el poder: “Lamento que este movimiento no haya sido bastante habitado por los intelectuales, en el sentido amplio de la palabra: los filósofos, los artistas, los cineastas, y los poetas también hubieran sido bienvenidos para llevar las palabras de los chalecos amarillos de otro modo”, concluye.

Marcel, el símbolo de la rotonda de Dions.
Marcel, el símbolo de la rotonda de Dions. Jour2fête

Queda en la mente la imagen de Marcel, símbolo de la rotonda de Dions, una inmensa ilustración de un viejo con boina: “Marcel Sánchez, un albañil jubilado, de origen español. Pasa todas las tardes aquí. [El pintor Swed] miró su cara, vio que contenía los dolores, los cansancios de la vida. Y también, en su bigote, en su ojo, como una luz, una sonrisa”, explica Dédé a la cámara. Una semana después del rodaje, los policías evacuaron por segunda vez la rotonda, y esta vez, rompieron a Marcel. Hasta que Swed lo reproduzca.

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