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Sexismo

Mundial femenino: el marketing no gambetea el sexismo

Las hamburguesas rosadas de Speed Burger para el Mundial femenino.
Las hamburguesas rosadas de Speed Burger para el Mundial femenino. Captura de tela so site da Speed Burger

El Mundial femenino, que tiene lugar este año en Francia, suscita importantes interrogantes sobre el sexismo en el deporte y pone de relieve un marketing de género en el que no faltan los estereotipos.

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"Capitán", "lateral", "árbitro": son los nombres de las hamburguesas rosadas que propone Speed Burger durante este Mundial femenino. La empresa tenía las mejores intenciones, pero la jugada no le salió bien. Desde su lanzamiento, el sándwich ocupa las redes sociales con comentarios poco elogiosos: "siempre más lejos en los clichés", "sexismo sucio", "recuperación comercial sexista", etc.

"Sexismo sucio"

Desde que empezó el Mundial, esa hamburguesa no fue la única en jugar con los estereotipos. Así, la cuenta de Twitter @PepiteSexiste recoge las perlas sexistas.

Tacones y césped

"Fútbol en femenino"

Marketing de género

"Hamburguesa o no, se trata de marketing de género. Tomamos un producto que no tiene nada que ver con el deporte y lo hacemos girly", señala a franceinfo Marie-Noëlle Bas, de la asociación Les Chiennes de garde (las perras guardianas). "En el fútbol, cuando hablamos de futbolistas, es en términos de competencias y potencia. Pero cuando hablamos de mujeres, siempre es a través de su cuerpo y su carácter".

Pero para el director de Speed Burger, Bruno Bourrigault, es "sólo una hamburguesa", y "siempre hay gente que busca ver el mal en todas partes". Según él, el problema es otro: "Si comparamos la comunicación nacional con el Mundial masculino, no hay duda. El año pasado, veíamos a los jugadores en todas partes. No vemos tantos a las jugadoras", comenta.

"El fútbol femenino existe... se llama rebajas"

Los medios de comunicación no escapan a la regla. El periodista francés Michel Izard tuvo que pedir disculpas y se dijo "devastado" después de que su reportaje sobre el Mundial, difundido la semana pasada en un noticiero de TF1, el canal de televisión más visto de Francia, desatara un verdadero escándalo.

En él, se podía escuchar: "Con gestos tan delicados, en la punta de dedos tan finos, es comprensible que algunos sueñen con estar en lugar de la pelota. Pero lo principal está en otra parte, en este juego de piernas ligero. Para hacer como los chicos, para tejer en el césped: un punto al derecho, un punto al revés". Y concluye "aunque la búsqueda de la gracia no siempre esté en el encaje".

Las mentalidades cambian… lentamente

La semióloga Mariette Darrigrand ve en todos estos ejemplos "retraso y estupidez ordinaria": "Todavía hay gente a la que le molesta ver a las mujeres jugando al fútbol porque es relativamente nuevo y afecta representaciones" tradicionales, denuncia, añadiendo que el problema aquí es que "existe el deseo de desacreditar o degradar".

"Aquí miramos a las chicas" / "¡Celebrar la victoria!" ...con productos de limpieza

Por suerte, señalan tanto Marie-Noëlle Bas como Marion, de @PepiteSexiste, las cosas mejoran poco a poco. A veces, las empresas hacen su mea culpa y cambian su campaña. Así, el bar Le Hérisson cambió la frase "Aquí miramos a las chicas" por "Aquí, miramos a las chicas, los chicos, y el Mundial".

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