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Francia hoy

Ser gay en un suburbio francés

Audio 14:42
Miembros del colectivo LGBT "Soeurs de la perpétuelle indulgence" participaron en la primera marcha LGBT en Saint Denis.
Miembros del colectivo LGBT "Soeurs de la perpétuelle indulgence" participaron en la primera marcha LGBT en Saint Denis. © Pierre Olivier / RFI

Por primera vez, en Saint Denis (periferia norte de París) las banderas gays arcoriris se mezclaron con los velos islámicos. En el marco del ‘mes del orgullo LGBT’, un grupo de activistas de la diversidad sexual y habitantes de los suburbios populares denunciaron la homofobia y el racismo. Reportaje audio y video.

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-Un reportaje de @raphamoran-

Arropada en una bandera arcoiris LGBT, Alex, una joven lesbiana marcha con sus amigas en Saint Denis. La joven sonríe, pero tuvo que esconder su bandera durante su trayecto en el metro. "Vivir en un suburbio siendo LGBT equivale a esconderse, sentirse amenazado. Cuando vine en metro, oculté mis símbolos 'rainbow', me puse un gran abrigo hasta llegar aquí donde hay mucha gente. Solo hablo de mi homosexualidad con mis seres entrañables. En el trabajo no puedo decir nada. Sí, he sido víctima de discriminación, pero nunca ha llegado a ser violento, he tenido suerte porque me escondí", dijo a RFI.

El 9 de junio, en el marco del ‘mes del orgullo lesbiano, gay, bisexual y trans (LGBT), por primera vez en St Denis resonaron consignas contra la homofobia. Una marcha sin precedentes en esta ciudad periférica de París que ocupa un lugar particular en el imaginario francés.

St Denis es una de las ciudades más pobres del Francia y es también en la que hay más alta concentración de migrantes: el 60% de la población local tiene orígenes extranjeros.

La ciudad se caracteriza también por su fuerte tejido social, un sinfín de asociaciones civiles que luchan contra la pobreza y el estigma social y geográfico que sufren los habitantes a la hora de buscar un empleo, por ejemplo. Sin embargo, aquí la lucha contra la homofobia nunca ha sido una prioridad para las autoridades y los activistas sociales. Una situación que denuncia un grupo de jóvenes de la asociación 'Saint Denis Ville au coeur', organizadores de la primera marcha LGBT de las “banlieues”, las periferias parisinas.

Ser gay o lesbiana en una periferia pobre equivale a un doble castigo. "Homofobia y marginación social" es lo que denuncian varios participantes de esta marcha, como Cédric, un muchacho de 17 años que vive en Créteil, en la periferia del sur de Paris. El joven no quiere que lo filmemos por temor a que sus padres se enteren de que es homosexual. Pero acepta dar su testimonio.

"No sé cómo decirlo, pero cuando uno es gay, lesbiana o trans, las periferias no son muy atractivas para vivir. París parece más segura con el barrio gay del Marais. En Créteil, de donde vengo, nos insultan, no somos los bienvenidos. No fui víctima de agresiones físicas, pero verbales sí, en la calle, en la escuela y en las aplicaciones. Hay más agresiones en los suburbios", nos contó Cédric.

Interseccionalidad" contra "pink washing

Yanis Khames, es uno de los organizadores de la marcha. Es estudiante en Saint Denis, tiene 20 años y explica lo que lo motivó a organizar esta primera marcha LGBT en un barrio popular, lejos de la próspera marcha LGBT parisina criticada por acoger en sus rangos a grandes empresas como Air France o Mastercard, un fenómeno conocido como el “pink washing”.

Khames, estima que el activismo LGBT en los barrios populares franceses debe ser “interseccional”, una palabra de moda en la esfera del activismo de izquierda.  “En los suburbios se suma el clasismo, el racismo, el validismo, y el simple hecho de vivir aquí. Queríamos también luchar contra la estigmatización de los barrios populares”, dijo a RFI.

El joven, quien estudia Ciencias Políticas en la Universidad París 8 de Saint Denis, conocida por ser una de las pocas universidades francesas con estudios de género, denuncia también los prejuicios hacia los suburbios franceses. “En el activismo LGBT existe la idea de que hay más discriminación en los suburbios. ¡No es cierto! Ese discurso nos hace daño. Y queremos un activismo en estos barrios. La marcha parisina es importante, ha permitido ganar derechos, no somos rivales, pero en esta marcha domina un cierto perfil de gays, hombres, adinerados, entonces queríamos darle la voz a los que no tienen voz.”

Minorías raciales y minorías sexuales

Yanis forma parte de esta nueva generación de activistas que pretenden tender puentes entre las luchas contra el racismo y contra la homofobia, una estrategia de activismo llamada interseccionalidad.

Eric Fassin, sociólogo de la Universidad París 8 de Saint Denis, y especialista en estudios de género observa una convergencia de luchas entre “minorías sexuales y minorías raciales”. Una articulación que responde a las acusaciones de la extrema derecha francesa. “En 2010, cuando Marine Le Pen se convirtió en presidenta del Frente Nacional, dijo que era más difícil ser blanco, francés, gay, judío o francés en ciertos barrios”, en alusión a los suburbios franceses, donde viven importantes comunidades migrantes. “La extrema derecha, que no se preocupa de los derechos de las mujeres ni de las minorías sexuales, utiliza el argumento de la libertad sexual para despreciar a las minorías raciales”, observa el sociólogo.

Bandera arcoiris y velo islámico

Entre la multitud, Venus Liuzzo, una mujer trans, está vestida con lencería fina de color negro y lleva una pancarta que proclama que el trabajo sexual “también es trabajo”.

“Tengo 21 años, soy trabajadora sexual y estudiante en la Sorbona. Nunca he vivido en París, pero sé que es difícil para nosotros en cualquier lugar. Hay un discurso racista contra los suburbios, pero a mí me agreden igual en París o en los suburbios. ¡El periférico parisino no detiene la homofobia!”

Venus arremete también contra la policía, que incumple su deber de atender a las víctimas de la homofobia, castigada por la ley francesa: “¡Teóricamente podemos denunciar, pero en la práctica en la comisaría, en muchos casos, te cierran la puerta o no te atienden, hay muchas trabas, y no quiero hablar con la policía! ¡Si voy a una comisaría, se van a burlar de mí, no van a emplear los buenos pronombres para hablar de mí, que se jodan los policías!”, dijo la joven.

Marcha LGBT en St Denis, 9 de junio de 2019
Marcha LGBT en St Denis, 9 de junio de 2019 Jean-Luc Mounier, France 24

A la marcha de Saint Denis acudieron cerca de dos mil personas que caminaron durante toda la tarde en el centro de la ciudad, sin incidentes. Los manifestantes han ganado una primera batalla: dar visibilidad a la diversidad sexual y de género en los barrios de populares de Saint Denis donde es común ver cafés con puros hombres, y mujeres con amplios velos islámicos.

Algunos transeúntes se quedan sorprendidos ante este colorido desfile. “No estoy de acuerdo con eso... La naturaleza dice que solo una mujer y un hombre pueden tener relaciones”, comentó Hamdi, un habitante de Saint Denis de origen tunecino al ver pasar la marcha en la calle céntrica de la ciudad. Hamdi, sin embargo, reconoció que los LGBT tienen derecho a manifestar. “Es la ley... Ellos hacen lo que quieren, pero es antinatural”, concluyó.

¿Los suburbios, más homófobicos que las ciudades ricas?

La marcha LGBT de St Denis ha levantado una polémica en las redes sociales. Varias voces del activismo gay afirman que la presencia del Islam y la ley machista de los suburbios hace de las periferias un espacio particularmente homófono. Un argumento rechazado por Madjid Messaoudène, regidor en la Alcadía de Saint Denis y que acompañó la marcha: "Yo rechazo el discurso según el cual el perfil del sospechoso habitual de la homofobia es árabe, negro o musulmán. Hay un estudio de la Fundación Jean Jaurès que salió hace algunas semanas, y que dice que no hay un perfil tipo de agresores. No son los negros, árabes o musulmanes los que agreden a los homosexuales o las lesbianas”, insiste Messaoudène.

El regidor recuerda que “los que reventaron un stand de SOS Homofobia en Vendée eran gente del colectivo anti matrimonio homosexual, los que se movilizaron en 2013 eran personas blancas, católicos integristas y de barrios ricos en su mayoría. Lo mismo contra el aborto. ¡Reaccionarios hay por todas partes, pero los más organizados viven en Versalles y no en Saint Denis!”.

Más respeto a las personas trans en las oficinas de gobierno

Al micrófono de RFI, el regidor admite que las autoridades no han hecho lo suficiente contra la homofobia: "Es muy importante para nosotros que esta marcha tenga lugar en Saint Denis para mostrar que los barrios populares no son desiertos LGBT. Aquí también hay gente que tiene ganas y que necesita hablar de esta temática. Nosotros como municipio, como regidores, hemos tardado demasiado en atender estas reivindicaciones. Hemos considerado únicamente que las principales discriminaciones eran de tipo racial. Hace unos meses insistí para que en nuestra administración recibamos con respeto a las personas trans que quieren cambiar su estado civil, hasta ahora no había respeto”, concluyó.

Al grito de “trans expulsado, trans asesinado”, los activistas de la marcha protestaron también contra las expulsiones de migrantes LGBT hacia países donde la homosexualidad y la transexualidad es un delito.

Este año, la legalización de la procreación medicamente asistida fue uno de los lemas de las marchas LGBT. Y el aumento del número de agresiones homofóbicas en las ciudades en años es también otro motivo de preocupación recurrente.

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