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UCRANIA

Yanukovich condena "golpe de Estado"

Edificio de la administración presidencial, durante la mañana de este sábado 22 de febrero en Kiev
Edificio de la administración presidencial, durante la mañana de este sábado 22 de febrero en Kiev REUTERS/David Mdzinarishvili

En un mensaje dirgido a la nación por televisión, el presidente de Ucrania, Viktor Yanukóvich, aseguró que no contempla  renunciar a su cargo. Consideró "ilegítimas" las últimas decisiones del parlamento  presidido desde esta mañana por un aliado de la opositora Timoshenko a quien los diputados pusieron hoy en libertad. La Rada decidió destituir a Yanukovich y convocar elecciones el 25 de mayo.  

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"Un golpe de estado". Así calificó este sábado el presidente (destituído por el nuevo parlamento de Kiev) Viktor Yanukóvich los acontecimientos vividos en el país en las últimas horas. En una intervención televisada desde el este del país, el mandatario ha confirmado que no va a dimitir y califica de "ilegítimos" los últimos cambios aprobados por el Parlamento de Kiev en medio de una sensación palpable de vacío de poder según los testimonios que hoy se recogían en las calles de la capital ucraniana. La Rada o hemiciclo ucraniano ha destituído a Yanukovich y ha convocado elecciones para el próximo 25 de mayo después de nombrar a un nuevo presidente de la cámara desde esta mañana, Oleksander Turchynov, un cercano a la opositora y exprimera ministra Julia Timoshenko, encarcelada desde 2011 por "abuso de poder" en un acuerdo de gas con Rusia, y que hoy fue liberada tras una votación parlamentaria que modifica el código penal.

Una mañana de vértigo en Kiev en la que los diputados decidieron de forma maratónica aprobar las reivindicaciones de los manifestantes antigubernamentales concentrados en la Plaza de la Independencia de Kiev. Los opositores de la calle, ante la ausencia de fuerzas policiales, han ido tomando las principales sedes del Estado, como la presidencia o el banco central de Ucrania. Las autodefensas de la plaza de Maidán, epicentro de las protestas desde hace dos meses, se han hecho con el control de las calles en todo el centro de la capital, en una sensación de vacío de poder tras el abandono de la capital del presidente Yanukovich. Incluso durante la mañana circularon fuertes rumores que evocaban una eventual dimisión del propio presidente, algo desmentido por sus portavoces y en última instancia, por él mismo desde su "refugio" al este del país, en la ciudad de Jarkov, donde se reunirá en las próximas horas con sus diputados prorrusos.

El mayor peligro ahora es que se produzca una fractura del país entre el oeste, favorable a Occidente, y el este, cercano a la órbita de Moscú. Las llamadas "dos Ucranias" parecen hoy más divididas que nunca. Durante la jornada, el cruce de mensajes en este tablero que recrea el escenario de la guerra fría en pleno siglo 21, no ha cesado: Desde el Kremlin sentencian que la oposición en Kiev ha caído definitivamente en manos de "extremistas armados" según las palabras del ministro de asuntos exteriores ruso Sergueï Lavrov.

 

 

 

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