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Vida en el Planeta

El encaje: del hilo natural a la fibra sintética

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Una creación de la Maison Lejaby, fabricante de lencería de lujo.
Una creación de la Maison Lejaby, fabricante de lencería de lujo. Maison Lejaby

Los avances tecnológicos no solo sirven para lograr proezas en ámbitos como la astronomía o la salud.También aportan bienestar en nuestra vida diaria. Una muestra de ello es la introducción de fibras innovadoras en el encaje.  

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Redifusión.

Exploraciones arqueológicas demuestran que 1000 años antes de Cristo los egipcios utilizaban el encaje en los trajes de algunas momias.

El arte del encaje consiste en entrelazar hilos para formar figuras caladas, llegó a Europa hacia los siglos XIV y XV y se puso de moda en el viejo continente en el siglo XVI. En los cuadros de los grandes maestros de la pintura europea se pueden admirar blondas maravillosas.

No obstante, su uso era limitado, explica Olivier Noyon, presidente del consejo de administración de la fábrica de encajes, Noyon: “El encaje se utilizaba principalmente para los bordes de los trajes, de las piyamas, en las mangas o en los cuellos. Su evolución comenzó con la llegada de la corsetería, en particular después de la Segunda Guerra Mundial. Estamos hablando de los años cincuenta, sesenta. Fue en ese entonces que, a través de la corsetería, encontró un medio para expresarse. Paralelamente se utilizaba mucho en la Alta Costura y luego en el Prêt-à-Porter. Nosotros trabajamos con las grandes casas de costura desde hace cien años."

Con la entrada de la mujer en la vida activa llegaron nuevas exigencias por parte de las clientas: “Estética y sobre todo confort, por eso trabajamos estrechamente con los fabricantes de encaje”, explica Estefanía Larrañaga, directora de mercadeo de la Maison Lejaby, fabricante de lencería de lujo.

¿Pero qué cambió realmente en el encaje? 

"Tuvimos que adaptarlo al ritmo de vida de la mujer moderna. Continuamos trabajando con nuestras fibras naturales y agregamos nuevas como la lycra o el elastano para fabricar productos cada vez más cómodos y que sujeten. Otra opción que empleamos es la fibra que aporta efecto satinado, brillante o el del moaré. La técnica de fabricación no ha cambiado pero ha evolucionado para adaptarse a la mujer activa”, indica Olivier Noyon.

Las mujeres desean también efectos morfológicos. En otras palabras, cirugía visual, de manera que “el encaje debe ser muy sólido porque trabajamos con firmas que fabrican brassiers o sostenes de grandes tallas. Así que la fibra debe ser flexible, reforzar, y al mismo tiempo aportar confort a las mujeres con sobrepeso. También podemos introducir productos que pueden provocar un efecto adelgazante e hidratante a través de la fibra”, añade Olivier Noyon.

Dado del precio de la lencería y el poco tiempo que las mujeres tenemos para lavar, esperamos que la inversión dure: “eso se logra utilizando materia prima de alta calidad y utilizando los ciclos para ropa delicada que proponen los fabricantes de lavadoras”, precisa Estefanía Larrañaga.

El secado es otro tema pues, que se sepa, los fabricantes de electrodomésticos aún no han inventado una secadora para ropa delicada. De manera que la mejor opción es colgar la ropa en las cuerdas semejantes a las que usaban nuestras abuelas.

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