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OTAN -CUMBRE

La OTAN busca su destino

Donald Trump, en vísperas de la cumbre de la OTAN en Watford, Londres 03/12/2019
Donald Trump, en vísperas de la cumbre de la OTAN en Watford, Londres 03/12/2019 REUTERS/Kevin Lamarque

Nacida hace 70 años de los escombros de la Segunda Guerra Mundial con el claro propósito de hacer frente a la Unión soviética, para algunos es una edad más que suficiente para la jubilación. Para otros en cambio, es la ocasión ineludible de reinventarse, adaptándose a los nuevos desfíos, que no son pocos. Polonia y los países bálticos están más preocupados por la amenaza rusa, a Francia en cambio y al flanco sur europeo, les preocupa más la desestabilización del norte de África y Oriente Medio, por el eventual impacto en su seguridad. Washington, busca implicar a la OTAN en su política de contención de China. Sumado a la amenaza terrorista, la tensiones con el presidente turco Erdogan y la insistencia de Trump que no quiere seguir pagando por el resto de los socios; son tal vez demasiados desafíos para una sola coalición.Entrevista con Félix Arteaga, investigador principal de Seguridad y Defensa, Real Instituto Elcano.

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RFI Una coalición concebida en el siglo pasado con objetivos específicos. ¿Necesita redefinirlos y actualizarlos?

F.A. Esta ha sido la gran tarea de la OTAN, añadir valor a la seguridad de sus estados miembros. Cuando desaparece la Unión Soviética y el Pacto de Varsovia, incluso en Estados Unidos el secretario de estado empieza a apostar por lo que era Organización de seguridad y cooperación en Europa porque la función militar tenía poca utilidad. Pero a mediados de los 90 aparecen las operaciones internacionales, la gestión de crisis y la OTAN tiene que reinventarse. Hasta la época de los Balcanes, la OTAN jamás había intervenido o diseñado una operación de seguridad internacional y es lo que durante algún tiempo a mantenido a la OTAN, que la ha llevado a Afganistán y aún más lejos. Pero esas proyecciones de fuerzas también parece tener los días contados y ha vuelto algo que parecía desaparecido: la amenaza convencional. Rusia se comporta agresivamente en el este de Europa, han aparecido actores no estatales y estados miembros los han combatido luchando contra Daesch en Siria e Irak. En este sentido la OTAN ha implementado misiones de adiestramiento. Siempre, durante estos últimos cuarenta años, la OTAN ha estado buscando nuevas tareas y donde añadir valor, con mayor o menor fortuna.

RFI El gasoducto ruso chino inaugurado esta semana. ¿ Se inscribe en este nuevo paisaje?

F.A. Es una realidad nueva estos últimos años de la vuelta de la geopolítica, estamos viendo como grandes actores -incluso dentro de la OTAN- han optado por competir tecnológica, económica y comercialmente por el poder internacional, y capacidad de influencia. En el caso de China es mucho más evidente, con ‘Belt and Road’, en el caso de Rusia tenemos su presencia en el este de Europa. En ese nuevo escenario de rivalidades hay que diseñar cual es el papel de la OTAN, donde puede añadir valor. A esto apunta la “muerte cerebral” que mencionaba Macron. La organización debería definir como se ve a sí misma, en los próximos años, en los escenarios donde existen posibilidades de confrontación.

RFI ¿Cómo definir las prioridades, cuando los intereses o la visión no son necesariamente compartidas? Por ejemplo, los países bálticos son más sensibles a la amenaza Rusa, Francia por la estabilización del norte de áfrica y Medio Oriente, por el impacto sobre su la seguridad, Estados Unidos quisiera empujar a la OTAN hacia la contención hacia China. ¿Cómo encontrar un denominador común ?

F.A. Es el debate permanente que existe, no solo dentro de la OTAN, el mismo debate lo tenemos dentro de la Unión Europea. En todas las organizaciones multilaterales los intereses divergen, lo que hay que encontrar son los puntos de común acuerdo y en este caso la zona de común acuerdo tiene que ver con la capacidad militar. Hay muchas posibilidades de emplear esa capacidad militar, ninguna otra organización ni coalición en el mundo tiene tal capacidad de mando y control de operaciones. Es allí donde se puede articular objetivos comunes y es lo que le corresponde definir a la OTAN. Si se queda en el escenario europeo, donde muchos de sus miembros ven a Rusia con gran inquietud, otros muchos menos. En ese caso, probablemente los aliados canadienses y estadounidenses no tendrán mucho interés en ocuparse de la seguridad de un territorio exclusivamente europeo. Si los europeos quieren utilizar la OTAN para preservar la paz y al seguridad ante la progresiva retirada de los Estados Unidos en su zona de influencia, es una posibilidad. Es algo que le corresponde decidir sobre todo a sus líderes, no es algo que puedan decir las opiniones públicas. Se precisa un liderazgo capaz de explorar la OTAN como organización política y mantener un foro de coordinación.

RFI Dentro de los desafíos. ¿ Hay nuevos escenarios que podrían ser teatro de eventuales conflictos ?

F.A. Es algo sobre lo cual la OTAN ya está trabajando, se ha avanzado más en el campo de la ciberdefensa que en el tema espacial. Hoy en día, buena parte de la seguridad y la economía de los ciudadanos, depende de lo que ocurre en el espacio : los satélites y la seguridad de las comunicaciones. En evitar que actores no estatales lleven a cabo acciones que afecten no solo ordenadores sino infraestructuras críticas, materia en la cual la economía de escala es muy importante. La OTAN ya está ocupándose de la ciberdefensa, formando nuevas generaciones de oficiales, pero hay que ir mas allá, ocuparse de inteligencia artificial y anticipar. Es muy importante si queremos prevenir o mitigar los conflictos.

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