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Egipto

Mubarak, en el "pasillo de la muerte"

El ex "Rais", Hosni Mubarak, en la prisión del  Tribunal del Cairo a la espera de su condena  a cadena perpetua el  2 de junio de 2012
El ex "Rais", Hosni Mubarak, en la prisión del Tribunal del Cairo a la espera de su condena a cadena perpetua el 2 de junio de 2012 REUTERS/Egypt TV

El derrocado Hosni Mubarak fue declarado clínicamente muerto tras un ataque cerebral, anunció la agencia oficial Mena, pero una fuente médica afirmó que el ex presidente egipcio se encuentra en coma y que los médicos intentan reanimarlo. Entre tanto, miles de personas protestaban en la Plaza Tahrir de El Cairo contra el "golpe de Estado constitucional" de los militares en el poder.

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Hosni Mubarak fue declarado clínicamente muerto tras haber sufrido un ataque cerebral. Ese es el anuncio entregado en la madrugada del martes por la agencia oficial Mena. Sin embargo, fuentes médicas del Hospital militar Maadi donde se encuentra el ex "Rais" afirmaron, poco después, que Mubarak estaba en coma y con asistencia respiratoria.

Horas antes, el depuesto Mubarak había sido internado en el Hospital capitalino, proveniente de la prisión de Tora, a unos kilómetros del centro hospitalario, donde desde el 2 de junio paga su condena a cadena perpetua por no haber impedido la matanza de 850 personas que participaban en la protestas a principios de 2011 provocando su derrocamiento.

El ambiguo anuncio sobre el estado de salud de Mubarak se produce al mismo tiempo que miles de egipcios manifiestan en la plaza Tahrir de El Cairo para denunciar el "golpe de Estado constitucional" de los militares en el poder, que acaban de arrogarse amplias prerrogativas que les permite controlar el país, sea cual fuere el resultado de la elección presidencial.

Convocados por organiaciones de militantes prodemocráticos y por la cofradía islámica de los Hermanos Musulmanes, primera fuerza política de Egipto, los manifestantes condenan en la emblemática plaza  -escenario de la revolución ciudadana que hace 16 meses terminó con mas de treina años de dicadura encarnada en la figura de Hosni Mubarak- el "golpe de Estado Constitucional" del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA) que, a través de un fallo del Tribunal Consitucional, disolvió horas antes de las elecciones el Parlamento dominado por los Hermanos Musulmanes, rivales históricos de los militares que dominan el sistema desde la caída de la monarquía en 1952. Tras la decisión, la Junta militar se atribuyó los poderes legislativos y, una vez cerradas las urnas, emitió una declaración constitucional que priva al futuro presidente que salga de este escrutinio de todo control sobre los asuntos militares y lo somete a la autoridad del CSFA. Una vez tomadas estas medidas, los miliatres aseguraron que tarspasarán el poder ejecutivo al nuevo presidente antes del 1 de julio.

En medio de la decepción, la ira y la confusión general, los dos candidatos presidenciales, el Hermano Musulmán Mohamed Morsi y el último ministro del derrocado régimen, Ahmed Shafik -apoyado por el ejército- reivindica cada uno su victoria en los comicios y se lanzan acusaciones mutuas de fraude. La Alta Comisión Electoral sigue contando los votos y las decenas de denuncias sobre irregularidades interpuestas por las dos partes. El ente electoral comprobó la existencia de 1200 boletines de voto previamente marcados a favor de Morsi que venían en paquetes conteniendo supuestos votos vírgenes y 50 mil bolígragos con tinta deleble que fueron repartidos a los electores a la entrada de las urnas. Las organizaciones ciudadanas que vigilaron la votación denuncian fraude de los dos lados.

 

 

 

 
 

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