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Irak

Los yihadistas tienen a Irak a borde del caos

Voluntarios para combatir a los yihadistas.
Voluntarios para combatir a los yihadistas. AFP PHOTO/HAIDAR HAMDANI

Los yihadistas atacaron este 18 de junio la principal refinería del país situada a dos centenares de kilómetros al norte de Bagdad mientras que una clínica de la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) en Tikrit fue bombardeada. Irak está al borde de una ‘guerra civil’, alerta Arabia Saudita.

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Aparte de los campos de petróleo del Kurdistán iraquí, en el norte, controlados por las autoridades locales, la mayoría de la producción de crudo en Irak está en el sur del país, lejos de la ofensiva yihadista. Sin embargo Baiji, la principal refinería del país, se encuentra 200 km al norte de la capital. Los yihadistas lanzaron este miércoles un ataque contra ese lugar estratégico.

Una clínica de MSF en Tikrit, localidad situada al norte del país, también fue blanco de un ataque. La ONG hizo un llamado a respetar la vida de los civiles y de los centros de atención médica en medio de la ofensiva insurgente. Además, 40 ciudadanos indios, obreros de la construcción, fueron secuestrados en Mosul (norte), según anunció el ministerio indio de Relaciones Exteriores.

Este avance de los insurgentes suscita una creciente preocupación de parte de responsables políticos. “La situación extremadamente peligrosa en Irak contiene las señales de advertencia de una guerra civil con consecuencias impredecibles para la región”, advirtió el ministro de Relaciones Exteriores saudí, el príncipe Saud Al Faisal. Irak, país de mayoría chiita, acusa a Arabia Saudita, una monarquía sunita, de ayudar a los yihadistas.

La ONU ha expresado temores similares. La organización calificó el avance del Estado Islámico del Irak y el Levante (EIILL) de “amenaza vital” para Irak y de “grave peligro para la región”. Estados Unidos, que durante ocho años tuvo tropas en Irak, está estudiando por su parte “todas las opciones”, entre ellas ataques aéreos, para ayudar a su aliado iraquí.

Cuando empezó la ofensiva, la mayoría de las fuerzas del ejército y de la policía no combatieron y abandonaron sus posiciones. Por ello el martes el presidente Nuri Al Maliki despidió a varios altos cargos militares, entre ellos el responsable de la provincia de Nínive y el jefe de la tercera brigada de infantería. Las fuerzas iraquíes siguen intentando frenar a los insurgentes y lo lograron en Baquba (una ciudad 60 kilómetros al noreste de Bagdad) y en la zona de Bachir, en la provincia de Kirkuk.
 

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