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Oriente Medio

Arabia Saudita se dispone a decapitar y crucificar a un joven vinculado a la oposición

Alí Mohammed al-Nimr.
Alí Mohammed al-Nimr. Fuente: Free Sheik Nimr Baqir Al-Nimr/Facebook.

Aunque tenía tan sólo 17 años cuando fue detenido por participar en una manifestación, el chiíta Alí Mohammed al-Nimr debe ser ejecutado y exhibido en público este jueves, pese a las protestas de organismos de derechos humanos. Expertos de la ONU indican que el joven, sobrino de uno de los mayores líderes opositores, confesó tras haber sido torturado.

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Alí Mohammed al-Nimr fue detenido en 2012, a los 17 años, cuando participaba en las manifestaciones de  la Primavera Árabe, en Qatif, en el este del reino wahabita, una de las corrientes rigoristas del islam sunita. El joven chiita es sobrino de una de las principales figuras de la oposición, quien ya fue condenado a muerte un año atrás por “sedición”, “desobedecer al soberano” y “portación de armas”.

Esta vez es el turno de Alí Mohammed al-Nimr, quien debe ser ejecutado este jueves, acusado de pertenecer a una organización criminal y lanzar cocteles molotov contra la policía. La pena prevé la decapitación del joven y su crucifixión en una plaza pública hasta que “se pudran sus carnes”.

Los expertos de la ONU llamaron a Arabia Saudita a anular la ejecución, mientras la ONG Reprieve, que se ocupa de su defensa, asegura que el joven firmó su confesión tras haber sido torturado.

Amnistía Internacional por su parte denunció que “el tribunal lo declaró culpable sin ordenar ninguna investigación sobre sus acusaciones de torturas”. Además, era menor cuando fue detenido, recordó Maya Foa, una de las responsables de Reprieve.

París llamó este miércoles a suspender la ejecución, mientras el padre del joven imploró al rey que no firme la orden.
 

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