Saltar al contenido principal

ONG denuncia expulsiones ilegales de refugiados a Siria

Miles de sirios huyen de Alepo hacia el puesto fronterizo de Bab al-Salama, 5 de febrero de 2016.
Miles de sirios huyen de Alepo hacia el puesto fronterizo de Bab al-Salama, 5 de febrero de 2016. BULENT KILIC / AFP

La organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional documentó decenas de casos de devoluciones de refugiados sirios por parte de las autoridades turcas. “Turquía está incumpliendo el derecho internacional” sobre el asilo, denuncia.

Anuncios

La organización de defensa de derechos humanos Amnistía Internacional acusa a Turquía de expulsar a la fuerza y diariamente, a cientos de refugiados sirios que huyen de la guerra. “Turquía está llevando una práctica que es totalmente ilegal”, denunció Verónica Barroso, encargada del monitoreo de la situación de los refugiados en Amnistía Internacional España.

En entrevista con RFI, Barroso enfatiza que “toda persona que tiene derecho a protección internacional tiene derecho acceder a un procedimiento individual de asilo antes de ser devuelta a ninguna país. Y esto no se está teniendo en cuenta”.

En un comunicado difundido este 1 de abril, Amnistía Internacional presenta testimonios de familias sirias expulsadas de Turquía pese a que huían de la guerra.

La ONG cita el caso de una familia de 24 miembros que vivía en la provincia de Hatay, en el sur de Turquía, una región fronteriza con Siria. Cinco miembros de la familia contaron a Amnistía Internacional que fueron devueltos a Siria en torno al 20 de febrero de 2016.


Negación del derecho de asilo

Entre los expulsados, se encuentran personas vulnerables como niños y mujeres embarazadas, dijo la portavoz de Amnistía Internacional España a RFI. Estas acusaciones ocurren mientras la Unión Europea y Turquía están a punto de poner en marcha un plan para expulsar a los refugiados que llegaron por mar a Grecia, puerta de entrada del espacio Schenguen. Según este controvertido acuerdo, cualquier refugiado que llegue a las islas Griegas por el mar Egeo desde las costas turcas, podría ser devuelto a Turquía.

El pacto, que entró en vigor el 20 de marzo, es destinado a parar el flujo de refugiados que fueron más de 1 millón en huir de la guerra y la pobreza en 2015 para alcanzar Europa. Sin embargo solo podrá ser aplicado por Grecia cuando las autoridades de Atenas reconozcan a Turquía como “país tercero seguro”, término que en el derecho del asilo designa un país donde se cumplen los derechos básicos de los refugiados.
Ahora bien, las devoluciones de sirios desde Turquía demuestran, según varios defensores de derechos humanos, que Turquía no es un país seguro.

La Unión Europea, cómplice de la situación

“En su desesperación por sellar sus fronteras, los líderes de la Unión Europea han hecho deliberadamente caso omiso de los hechos más simples: Turquía no es un país seguro para las personas refugiadas sirias y cada día es un poco menos seguro”, ha manifestado John Dalhuisen, director para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional. Dalhuisen también calificó de inhumanas las devoluciones de refugiados.

Turquía recibió a 2,7 millones de refugiados sirios desde el inicio del conflicto en 2011, y siempre ha negado obligar a refugiados a volver a Siria. El pacto Unión Europea-Turquía busca cortar la ruta del exilio hacia Europa. Sin embargo, cerca de 50.000 refugiados, en su mayoría sirios y afganos, sobreviven en campos de refugiados en Grecia desde que Europa cerró sus fronteras.

Lea nuestro reportaje en Idomeni, el más grande campo de refugiados de Europa, al norte de Grecia. 

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.