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Enfoque Internacional

Corredores humanitarios en Siria: ¿solidaridad o estrategia?

Audio 04:39
La gente hace cola para conseguir pan en el barrio rebelde Al-Shaar, en Alepo.
La gente hace cola para conseguir pan en el barrio rebelde Al-Shaar, en Alepo. REUTERS

La semana pasada, el régimen sirio y su aliada Rusia anunciaron la creación de corredores humanitarios en Alepo para evacuar a la población civil. Después de semanas de intensos bombardeos en la ciudad más grande de Siria, el régimen de Bashar al-Asad decidió implantar cuatro pasajes para asegurar la salida de civiles y de aquellos rebeldes que decidan entregar las armas. ¿Qué pretenden Rusia y el régimen sirio con esta medida?

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Según medios locales sirios, apenas unas decenas de civiles pudieron abandonar los barrios asediados del este de Alepo durante el fin de semana, un número muy reducido frente a los 250.000 sirios que se encuentran atrapados en los barrios ocupados por los rebeldes.

La creación de corredores humanitarios por parte del régimen sirio podría explicar una ofensiva posterior. Según Yashmina Shawki, analista de asuntos internacionales kurdo-española, los regímenes dictatoriales de Oriente Medio como el de Bashar al-Asad se caracterizan por su astucia y el manejo de los métodos de persuasión, ya sean físicos o psicológicos.

Asimismo la coalición sirio-rusa pretende suavizar su imagen frente a la opinión internacional. El pasado 28 de julio, Rusia lanzó junto a Siria una gran operación humanitaria en Alepo que incluía la implantación de los corredores humanitarios. Con esta decisión el gobierno ruso pretendía justificar su presencia en Siria y mostrar que su acción no es criminal sino solidaria.

Esta medida supondría una estrategia para futuros pactos de paz y negociaciones. No obstante, la situación actual in situ es dramática. La ONG Intermon Oxfam alerta de que más de 300.000 civiles en Alepo se han quedado sin ayuda humanitaria durante el último mes debido a que el pasado 7 de julio el ejército sirio interrumpió la ruta de abastecimiento. Días después, en Daraya, cerca de Damasco, el gobierno sirio y las fuerzas aliadas también cortaron el acceso al agua y a tierras agrícolas a 4.000 civiles.

Según Yashmina Shawki, la solución sería que los rebeldes se sentaran a negociar para pactar la paz con Bashar al-Asad. Por su parte el régimen tendría que conceder a los rebeldes la ciudad de Alepo.

Hasta 24 agencias de ayuda humanitaria alertan de que la situación en Siria está empeorando, y exigen al Consejo de Seguridad de la ONU que obligue a las partes involucradas a cesar los ataques para garantizar el abastecimiento de los civiles.

Entrevistados: Yashmina Shawki, analista de asuntos internacionales kurdo-española, y Evita Mouawad, de Médicos sin Fronteras en Jordania.
 

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