Saltar al contenido principal

Los afganos acuden a las urnas sin ilusiones

Ashraf Ghani vota en Kabul el 28 septembre 2019.
Ashraf Ghani vota en Kabul el 28 septembre 2019. REUTERS/Mohammad Ismail

Este sábado los afganos acuden a las urnas para elegir presidente en unas elecciones bajo la triple amenaza de fraude, abstención y atentados. En momentos en que las conversaciones entre talibanes y estadounidenses se hallan en punto muerto, alejando la perspectiva de un diálogo interafgano, entre el gobierno y los insurgentes, para alcanzar la paz.

Anuncios

Estas son las cuartas elecciones presidenciales en la historia del país, desde las celebradas en 2004. Dieciocho candidatos aspiran a convertirse en jefe de Estado con un mandato de cinco años, destacan como favoritos el actual presidente, Ashraf Ghani, y su primer ministro, Abdulá Abdulá. Ambos ya se enfrentaron en los comicios de 2014, marcados por irregularidades tan serias que Estados Unidos impuso con su mediación la creación del puesto de Abdulá, quien habría quedado segundo.

La principal incertidumbre es la magnitud de la abstención. Se espera que muchos electores se queden en sus casas, habiendo perdido la esperanza en que sus élites mejoren sus condiciones de vida, a lo cual se suma el temor a los atentados -los talibanes instaron a los cerca de 9,6 millones de electores a no acudir a las urnas- y los riesgos de fraude.

Las autoridades afganas aseguraron haber tomado todas las medidas necesarias para evitarlos, desplegando amplios recursos técnicos, incluidos lectores biométricos. Los resultados preliminares de la votación se conocerán el 19 de octubre y los definitivos, el 7 de noviembre.

El futuro jefe de Estado asumirá las riendas de un país en guerra, en el que 55% de la población vivía en 2017 con menos de dos dólares diarios y en el que el conflicto con los insurgentes mató a más de 1.300 civiles en el primer semestre de 2019, según la ONU.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.