Saltar al contenido principal
IRAK

Las protestas se intensifican en Irak a pesar del toque de queda

En la capital iraquí Bagdad, este 29 de octubre de 2019.
En la capital iraquí Bagdad, este 29 de octubre de 2019. AFP

En Irak, el gobierno se mantiene firme y la represión es fuerte. El ejército ha decretado un toque de queda desde la medianoche hasta las seis de la mañana en Bagdad. A pesar de las advertencias de las autoridades, muchos estudiantes se han unido a las filas de la protesta.

Anuncios

A pesar de los riesgos, las sentadas y los llamados a una huelga general se multiplican en todo el país. En la plaza Tahrir de Bagdad, epicentro de la protesta, ocupada día y noche desde el jueves, los manifestantes temen ser desalojados por las fuerzas de seguridad pero siguen determinados.

Algunos incluso optan por dormir en el lugar. “No nos iremos y moriremos aquí si es necesario. No queremos a Irán, a Estados Unidos, a Arabia Saudita, a Qatar, a los Emiratos... ¡sólo a Irak! ¡Y recuperar nuestros derechos!”, cuenta Hasan, de unos 30 años.

Estudiantes de todos los niveles han desafiado el toque de queda pidiendo directamente la "caída del régimen". Detrás de esta demanda, hay otras más concretas que han permitido al movimiento ganar alcance entre los estudiantes universitarios, tanto de centros públicos como privados.

Corrupción galopante

Los manifestantes reclaman modificar un sistema académico que refuerza el clientelismo y no favorece la creación de empleo: uno de cada cuatro jóvenes está desempleado. Además, exigen una nueva Constitución y que las altas personalidades del país más salpicadas por casos de corrupción devuelvan todo el dinero absorbido, que según algunos cálculos representaría el doble del PIB del país.

En cuanto al suministro de servicios, dos años después de la derrota del Estado Islámico y 16 del derribo de Sadam Husein, todavía hay muchos iraquíes sin agua potable, electricidad ni atención sanitaria básica o acceso a una educación decente.

De momento, poco efecto han tenido las promesas del primer ministro Adil Abdul-Mahdi de remodelar el Gobierno, establecer un nuevo tribunal para juzgar a los funcionarios corruptos, y reducir a la mitad los sueldos de los altos cargos.

En el Índice Anticorrupción de Transparencia Internacional, Irak está clasificado en uno de los peores puestos, el 168 entre 180 países. Representantes de distintos grupos políticos confesionales y regionales en el complejo sistema de reparto de poderes del país, se apropian de los recursos para quedárselos o repartirlos entre sus adeptos.

Las protestas no son sin embargo una sorpresa total y ya había precedentes en los últimos años con algunos estallidos de protestas como en 2018, en la sureña ciudad de Basora, el centro de la industria petrolífera iraquí. Entonces el detonante fue que miles de iraquíes se enfermaron después de consumir agua contaminada.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.