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Mundo Ciencia

¡Los robots invaden la tierra!

Audio 13:13
Un robot en forma del oso Teddy conduce un carrito en el 'Festival de Hielo y Nieve' de Pekín, el 9 de febrero de 2015.
Un robot en forma del oso Teddy conduce un carrito en el 'Festival de Hielo y Nieve' de Pekín, el 9 de febrero de 2015. REUTERS/Kim Kyung-Hoon

Redifusión. Lenta pero continuamente nos hemos habituado a que las máquinas ejecuten el trabajo que antes era realizado por seres humanos. Por ejemplo, nos acostumbramos a hacer operaciones bancarias usando cajeros automáticos. O también observamos impasibles cómo en los supermercados se reemplaza a las cajeras por computadoras, que nos preguntan si pagamos con efectivo o tarjeta, deseándonos un buen día al terminar la operación.

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Aún un empleado de verdad se encarga de guiarnos en el uso de estas máquinas, a fin de evitar errores y de garantizar que no abusemos de la inocencia de los computadores y nos vayamos sin pagar algún artículo.

Sin ir muy lejos, en 2010, Google anunció el lanzamiento de un automóvil autónomo, que puede circular por las calles, detectando señales de tránsito y otros coches, sin necesidad de que un humano lo guíe.

Los avances no se detienen y, a mediados de 2014, la agencia de noticias Associated Press (AP) comunicó que iba a utilizar un sistema informático para redactar artículos financieros. O sea, que emplearía robots para escribir.

Hay que advertir que a los creadores de estos artefactos no les gusta que se use la palabra robot. Argumentan que no se trata de un aparato humanoide que sostiene un lápiz, sino de una larga y compleja serie de algoritmos que transforman datos en textos comprensibles para los humanos.

El programa informático de AP se llama Wordsmith ( forjador de palabras). A finales de enero, la agencia y la empresa que lo desarrolló presentaron los resultados de la experiencia: Wordsmith escribió en un trimestre diez veces más artículos que sus colegas humanos. Pero no todos los periodistas  de la agencia están de acuerdo con el avance de la automatización de la escritura.

Recordemos también que la voz de la máquina en la que se apoya el universo de la película Alphaville del cineasta francosuizo, Jean-Luc Godard, recita unas célebres líneas de Jorge Luis Borges, que rezan: "El mundo, desgraciadamente, es real; yo, desgraciadamente, soy Borges". Solo que la máquina reemplaza el nombre de Borges por el suyo, Alpha 60. ¿Podrá esta técnología de algoritmos e inteligencia artificial eventualmente hacernos soñar con algún texto de ficción?

Instalación 'Bios (Biblia)', ZKM Medienmuseum, Karlsruhe, Alemania.
Wikipedia commons

Ingenieros informáticos y artistas alemanes fundaron el Robotlab, un grupo que realiza instalaciones con robots y la integración de estos a nuestras vidas. Desde hace más de un año exponen en el Museo del Holocausto en Berlín un brazo robótico que copia la Tora, el libro de la ley de los judíos, con la destreza y la caligrafía de un rabino. Y por si fuera poco, lo hace más rápido y en varias lenguas. Incluso ya ha copiado la Biblia en alemán, español y portugués.

Al parecer, el algoritmo es nuestra media naranja mecánica, nos complementa.

Nos interrogamos sobre los medios del futuro. ¿Cómo serán? ¿Habrá más robots? ¿Y menos periodistas? Es muy posible que así sea. Se preguntarán ahora, queridos oyentes, si los adelantos tecnológicos los privarán de la aventurera voz de nuestra María Carolina Piña, que descubre por nosotros a los artistas; o de la certera dicción del colega Braulio Moro, explicando las crisis financieras; o de las graves sentencias de Marco Herrera, al avisarnos de los más recientes combates en guerras lejanas.

Pero no se preocupen. No cambien de dial: seguiremos acá brindando la información que a ustedes les interesa. Desde París, la redacción de carne y hueso, los saluda.

Entrevistados: James Kotecki, jefe de relaciones públicas de Automated Insights; Javier Darío Restrepo, periodista, profesor en la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, creada por Gabriel García Márquez; Jan Zeppe, de Robotlab; Pablo Boczkowski, profesor en el Departamento de Estudios de la Comunicación de la Universidad Northwestern, Chicago.

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