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Ostensión excepcional de la "Santa Túnica de Cristo" en Argentueil atrae a miles de feligreses

Feligreses admirando la Santa Túnica de Argenteuil, en la Basílica Saint Denys d'Argenteuil, al noroeste de París..
Feligreses admirando la Santa Túnica de Argenteuil, en la Basílica Saint Denys d'Argenteuil, al noroeste de París.. REUTERS/Philippe Wojazer

En la Basílica de Argenteuil, al noroeste de París, se expone de manera excepcional “la Santa Túnica de Cristo”, una túnica que según la tradición cristiana perteneció a Cristo justo antes de ser crucificado. En una actualidad marcada por los atentados, muchos católicos sienten la necesidad de venir a verla.

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Paradojas de la vida, fue en Argenteuil donde precisamente hace unos días, la policía francesa encontró un escondite con una gran cantidad de explosivos que al parecer se estaba preparando para un nuevo atentado en Francia, al parecer,  para este fin de semana de pascua.

Pero también es en Argenteuil, en la Basílica de Santo Denys de Argenteuil,  donde se expone la “Santa Túnica de Cristo”  desde este 25 de marzo del 2016.

5 mil personas el primer día

Un gran dispositivo de seguridad se ha impuesto para acceder a la Basílica de Saint Denys de Argenteuil.
Un gran dispositivo de seguridad se ha impuesto para acceder a la Basílica de Saint Denys de Argenteuil. Reuters / Philippe Wojazer

La túnica de Argenteuil atrajo el primer día a más de 5 mil personas, pero también a un buen número de policías en un dispositivo reforzado luego de los atentados en Bruselas y de saberse que precisamente en Argenteuil se encontró una cantidad importante de explosivos.

La túnica de Argenteuil

La Túnica de Argenteuil es la que habría llevado puesta Cristo el día de su Pasión. Esta túnica, al igual que el sudario de Turín, se muestra al público cada cincuenta años, pero de manera excepcional a pedido del Papa, con motivo del Año de la Misericordia, Monseñor Stanislas Lalanne, obispo de Pontoise y “Guardián de la Santa Túnica”, declaró una ostentación excepcional de la prenda, del 25 de marzo al 10 de abril de este año. La última muestra se remonta a 1984 y la siguiente no debía tener lugar antes de 2034.

Emoción y recogimiento entre católicos y ortodoxos

Se cree que durante las tres semanas que dura la ostensión, más de 150 mil personas vendrán a Argenteuil para ver este objeto de veneración no sólo de los católicos pero también de los ortodoxos, como señala Dimitri Garmonov, estudiante ruso en París “entre los ortodoxos, hay una veneración excepcional de esta túnica…para mí, esta túnica es un ícono de la Pasión de Cristo. Y la Pasión es la resurrección, es la muerte que da la vida. Es un gran evento que vivo este día”, confió a la AFP el estudiante con clara emoción.

“Se me pone la piel de gallina”, declara por su parte Paule, una feligresa de 85 años quien ha visto la túnica tres veces en vida: “la primera fue en 1934, tenía cuatro años,  también la vi en 1984, y ahora” declaró emocionada la mujer.

Una pieza sin costuras

Según la tradición cristiana, la “Santa Túnica” fue el hábito que Jesús llevo durante las últimas horas que precedieron su muerte. Tejido de arriba hacia abajo, la túnica de Cristo es llamada “inconsútil”, es decir, sin costura. Es la que llevaba cuando cargaba la cruz hacia el calvario, por lo que recogió la sangre de sus heridas. Es el vestido de una sola pieza  que sortearon los soldados, para decidir quién se quedaba con ella.  

Las primeras comunidades cristianas la consideraron una reliquia de gran valor y durante siglos fue conservada en Oriente.

A principios del siglo IX, según la tradición, la túnica fue ofrecida por la Emperatriz Irene de Constantinopla al Emperador de Occidente Carlomagno quien la dio al Monasterio de Argentueil.
 

El rector de la Basílica donde se conserva la Túnica de Cristo, el padre Guy Emmanuel Carot.
El rector de la Basílica donde se conserva la Túnica de Cristo, el padre Guy Emmanuel Carot. Reuters / Philippe Wojazer

El cura y rector de la basílica, el padre Guy-Emmanuel Cariot, aún recuerda la emoción que sintió la primera vez que la preciosa prenda fue extraída del relicario en su presencia, para realizar ciertos análisis científicos. La emoción le embargó: “No soy una persona emotiva”, asegura, “pero cuando llegó el momento de citar el Evangelio: ‘Se repartieron entre sí mi ropa, y echaron a suertes mi túnica’, se me entrecortó la voz, era como si fuera incapaz de hablar”.

Tela color marrón

Lo que los feligreses podrán ver será una tela color marrón en un relicario dorado y si bien no tiene la misma notoriedad que el sudario de Turín, en Italia, se espera que durante las tres semanas que dura la ostensión, más de 150 mil personas vendrán a este suburbio de París.

 

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