Miles se manifiestan en Birmania a favor de Suu Kyi antes de las audiencias ante la CIJ

Naypyidaw (Birmania) (AFP) –

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Varios miles de partidarios de la líder birmana Aung San Suu Kyi participaron este sábado en la capital, Naypyidaw, en una manifestación para apoyarla un día antes de su viaje a La Haya, donde defenderá a su país de la acusación de genocidio ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

Esta manifestación tiene lugar en el momento en el que el ministro chino de Relaciones exteriores llega a Birmania invitado por Suu Kyi, jefa de facto del gobierno birmano.

Según los analistas, el derecho de veto que confiere a China su estatus de miembro permanente del Consejo de seguridad de la ONU hace de Pekín un aliado de peso para Birmania, que se enfrenta a una creciente presión jurídica sobre la suerte de la minoría musulmana de los rohinyás.

Aung San Suu Kyi viajará a La Haya para defender su país ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Gambia, a demanda de los 57 miembros de la Organización de cooperación islámica, inició una acción judicial contra Birmania por "actos de genocidio" ante la CIJ y está previsto que las audiencias se lleven a cabo del 10 al 12 de diciembre.

La reputación internacional de Suu Kyi, antiguo icono de la democracia, ha quedado ensombrecida por las persecuciones sufridas por los rohinyás, pero en Birmania se beneficia de un apoyo importante entre la población, donde la mayoría de la gente considera a los musulmanes rohinyás como inmigrantes ilegales.

"Estamos orgullosos de que asuma sus responsabilidades (...) viajando a La Haya para defender la imagen de la nación", declaró en el micrófono el escritor Htin Lin Oo, un autor de éxito, ante una pancarta en la que se leía: "Estamos del lado de nuestra dirigente".

"Nuestra sangre nos une cuando es importante", dijo ante la muchedumbre enardecida.

Desde agosto de 2017, unos 740.000 rohinyás se refugiaron en Bangladés para huir de las acciones del ejército birmano y de las milicias budistas, calificadas de "genocidio" por expertos de las Naciones Unidas.

Las autoridades birmanas sostienen, por su parte, que los militares no han hecho más que reaccionar ante los ataques de la rebelión rohinyá y que no ha habido ni depuración étnica ni genocidio.