Muertos y heridos en Bagdad, pero también decenas de desaparecidos

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Bagdad (AFP)

Mustafá fue visto por última vez el viernes a las 21H18, una hora después de que un grupo de hombres armados atacara un parking de varios pisos en Bagdad que él y otros manifestantes ocupaban desde hacía varios días. Desde entonces no ha vuelto a dar señales de vida.

Durante esa operación unos 80 jóvenes, entre ellos Mustafá, fueron llevados en autobuses por hombres que el Estado iraquí sigue sin identificar, según indican a la AFP varios testigos.

Durante horas, esos hombres, tras llegar en camionetas, habían disparado contra el párking Senek –el nombre de un puente cercano a la plaza Tahrir, epicentro de las manifestaciones– sin que reaccionaran las fuerzas de seguridad desplegadas en los alrededores.

Luego, en plena confusión, "llenaron de jóvenes dos autocares", relata a la AFP Yusef Al Harbi, un militante que asistió a lo que fue una matanza de 24 personas.

Amer, de 26 años, escuchó los primeros disparos. Inmediatamente, llamó por teléfono.

"Mustafá respondió y me dijo 'las cosas están realmente mal, nos están disparando'. Luego colgó y su teléfono se apagó", cuenta Amer, un seudónimo, pues dice haber recibido amenazas.

Amer "llamó entonces a todo el mundo, desde el gobierno a las milicias", pero las fuerzas de seguridad dijeron que ningún joven de Senek había sido detenido. Y las facciones armadas pro-Irán juraron no haber tenido nada que ver con esa operación.

- Hombres encapuchados -

Sayad, de 19 años, también fue llevado manu militari aquel viernes hacia un autobús.

El martes, al cabo de tres días, pudo volver a su casa, llevado por hombres armados que nunca se quitaron sus capuchas.

"Les preguntaron sus nombres, los de sus padres, sus direcciones", cuenta Rahim, padre del joven, que no quiere dar su apellido por temor a represalias.

El lugar que describe se parece exactamente a aquel donde el bloguero Chojaa Al Jafaji fue detenido el 18 de octubre tras haber sido secuestrado de su casa.

"Es un lugar cerca del río Diyala", que bordea Bagdad por el noreste, afirma Jafaji a la AFP.

Fue ahí donde, igual que pasó con los jóvenes de Senek, sus secuestradores armados, encapuchados y vestidos de negro, les quitaron sus teléfonos móviles tras un breve interrogatorio.

Al cabo de 24 horas Jafaji fue abandonado en una calle de Bagdad mientras que Sayad debió esperar 72 horas. Junto a otros 30 manifestantes, fue puesto en libertad la madrugada del martes, en las afueras de la capital.

- Vendajes ensangrentados -

Los manifestantes secuestrados en el párking Senek fueron claramente golpeados.

Poco después de la matanza, al menos 35 de ellos fueron hallados a algunos centenares de metros del inmueble.

Videos filmados por soldados muestran a los militares desatando las muñecas de los jóvenes, y quitando las cintas que les cubrían los ojos. Varios jóvenes llevaban vendajes ensangrentados.

"Nos han golpeado tanto", dice uno de ellos.

Desde el 1 de octubre y casi a diario hay manifestantes desaparecidos en Bagdad y en ciudades del sur del país, donde se ha instalado también la revuelta.

Generalmente les secuestran ante sus casas, cuando vuelven por la noche tras las manifestaciones.

El sábado al amanecer seis manifestantes fueron secuestrados cerca del río Tigris cuando dejaban la plaza Tahrir en coche.

Ahí, frente a varias comisarías de la policía, dos camionetas llenas de hombres armados y encapuchados les cerraron el paso disparando al aire y los persiguieron cuando intentaron huir, relata un testigo, Haydar, a la AFP.

En Irak, donde las milicias y la violencia religiosa dejó decenas de miles de muertos en los años 2000, los secuestros también son habituales.

Pero en esa época, dice Haydar, cuyo primo fue secuestrado durante cuatro días, "llegábamos a saber quienes eran los secuestradores", y tras pagar el rescate se podía obtener la liberación.

"Pero hoy no sabemos absolutamente nada"