El ocaso de los paseos en carruajes en Estambul por maltrato a caballos

Estambul (AFP) –

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Fue uno de los paseos predilectos de los turistas en Estambul: ir en barco a una de las Islas Príncipe y luego dar una vuelta en un carruaje tirado por caballos a través de bosques y casas donde vivieron escritores.

Pero sus días parecen contados después de que las autoridades de Estambul anunciara el viernes la suspensión de los carruajes durante tres meses, debido a una epidemia que sacó a la luz el alarmante estado de salud de los caballos.

Un comité parlamentario informó en octubre de que casi 400 animales mueren en las islas cada año. Los activistas estiman que son el doble.

Es por enfermedad, desnutrición y las heridas provocadas por las condiciones de vida desastrosas, aseguran estos grupos.

Los caballos "no son más que objetos", denuncia Elif Erturk, a la cabeza de la campaña "Paren los carruajes, los caballos se mueren". Para quienes los usan "no son diferentes de un autobús o un coche", añadió.

"Hay caballos heridos por exceso de trabajo y malos tratos. Se mueren porque nadie se ocupa de ellos", afirma la activista.

Periodistas de la AFP constataron en noviembre la presencia de huesos de caballo esparcidos cerca de establos modernos, construidos en 2006 en Buyukada, la mayor de estas islas.

Los establos están sucios. "Se hallan en un estado catastrófico, llenos de suciedad y basura. Es imposible sobrevivir allí", dice Erturk.

No hay veterinario ni hospital en las islas capaz de tratar caballos, algunos de los cuales tiran de los carruajes sangrando.

- Condiciones "desastrosas" -

Finalmente la oficina del gobernador de Estambul anunció el viernes una prohibición temporal de los carruajes tirados por caballos, acompañada de una orden de destrucción de establos "ilegales" y la construcción de espacios de cuarentena para contener las epidemias.

Las autoridades están preocupadas por una epidemia de muermo, una enfermedad respiratoria mortal, que ha matado a cientos de caballos en las islas desde la primera ola infecciosa en 2017.

La decisión del gobernador se tomó después del entierro esta semana de 81 caballos muertos por esta infección en fosas en la isla de Buyukada.

Oficialmente hay 1.000 caballos registrados en las cuatro islas de Estambul, pero los defensores de los animales estiman que otros 1.000 están siendo explotados ilegalmente.

Sultan Gulyar, de la Asociación turca para la Protección de los Animales, explica que la mayoría de los equinos son transportados ilegalmente en barco durante el verano, cuando la temporada turística está en pleno apogeo.

"En invierno, estos caballos son abandonados en el bosque. La mayoría de ellos mueren allí", aseguró Gulyar.

- "Hacia una desaparición" -

Los conductores de carruajes se niegan a admitir que los animales viven en condiciones catastróficas.

"Empleamos a mozos de cuadra, cuidamos a los caballos", afirma Osman Fidan, cochero durante 35 años.

Pero Erdem Gul, el alcalde de las islas, reconoce que el sistema es insostenible.

"No podemos cumplir con las expectativas de los amantes de los animales, no podemos proteger los derechos de los caballos, ni siquiera podemos garantizar los cuidados necesarios", declaró Gul a la AFP.

"Si no podemos cuidar a nuestros animales es una crueldad", agrega.

El edil afirma que prepara un plan para reducir drásticamente el número de caballos en las islas y mejorar las condiciones de vida de los pocos especímenes que conservan para el "foclore". Los demás serán sustituidos por un sistema de transporte público eléctrico.

"El sistema actual no funciona, se encamina a la desaparición", agrega. "Los cocheros pertenecen al pasado".

- "Salchichas de caballo" -

Como era previsible, los conductores de carruajes están enfadados.

"Es fácil decir 'abajo el sistema', pero ¿qué pasará con las 1.500 personas que se ganan la vida con esta actividad?", protesta Hidir Unal, presidente de un grupo que representa a los cocheros que trabajan en las islas.

Hasan Cetek, de 59 años, trabaja en esto desde que es adolescente: "¿Quién se encargará de los caballos? Si esta práctica desaparece, ¡todos terminarán como carne para salchicha!".

Gul responde que el ayuntamiento indemnizará a los cocheros.

El precio de un paseo de 12 km para cuatro personas en la isla de Buyukada es de 180 liras turcas (unos 30 euros).

Fidan, el cochero, asegura que los carruajes son esenciales para que las islas permanezcan libres de automóviles.

"Muchos turistas vienen por los carruajes" , afirma. "Si los prohibimos esta isla se marchitará".