Los croatas votan en unas presidenciales muy reñidas

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Zagreb (AFP)

Los croatas acuden a las urnas este domingo para elecciones presidenciales que podrían debilitar a los conservadores en el poder cuando faltan unos días para que el país asuma la presidencia rotatoria de la Unión Europea.

La batalla se anuncia reñida y es posible que se necesite una segunda vuelta el 5 de enero.

La presidenta saliente conservadora, Kolinda Grabar-Kitarovic, de 51 años, tiene como rival, a la izquierda, a un ex primer ministro socialdemócrata y, a la derecha, a un cantante.

Aunque la presidencia es un puesto más que nada honorífico, Kolinda Grabar-Kitarovic, la primera jefa de Estado del país, es un símbolo del statu quo. Está en el cargo desde 2015 y cuenta con el apoyo de HDZ (centro-derecha), que domina la vida política desde la independencia en 1991.

Durante la campaña, la presidenta se pasó el tiempo oscilando entre los moderados del HDZ y el ala nacionalista de su partido, tentada de votar por el cantante de folk Miroslav Skoro. Este último ha prometido desplegar el ejército en la frontera para impedir el paso de los migrantes e indultar a un criminal de guerra.

Grabar-Kitarovic celebró su último mitin en Vukovar, una ciudad del este de Croacia que fue escenario de un asedio mortal de las fuerzas serbias al comienzo de la guerra de 1991-1995.

Los que murieron en la guerra, dijo a la muchedumbre, "no lamentan que los hayan matado porque Croacia está aquí" ahora.

La última encuesta sobre la intención de voto coloca en tercer puesto a Miroslav Skoro, quien se presenta como independiente, con el 18% de los votos.

Con el 24% de las intenciones de voto, Grabar-Kitarovic está codo con codo con el ex primer ministro socialdemócrata Zoran Milanovic, pero el sondeo muestra que el 13% de los votantes aún no sabe por quién votar.

- Diáspora -

Zoran Milanovic, de 53 años, cuenta con la división entre los conservadores para ganar ventaja y promete convertir a Croacia en un "país normal" con una justicia independiente, que respete a las minorías.

Sus partidarios saludan su determinación, pero sus opositores lo consideran arrogante. Fue primer ministro de 2011 a 2016 pero su gobierno decepcionó por no haber logrado poner fin a la corrupción ni desarrollar la economía.

Según los analistas, una derrota de Grabar-Kitarovic complicará las posibilidades de que el HDZ y el primer ministro moderado Andrej Plenkovic se impongan en las legislativas previstas en el otoño de 2020.

A partir del 1 de enero, su gobierno asumirá la presidencia rotatoria de la UE por un período de seis meses en los que con toda probabilidad el Reino Unido saldrá del bloque y los países de los Balcanes occidentales llamarán a su puerta para entrar.

Las voces críticas acusan al gobierno de celebrar las elecciones en Navidad para beneficiarse de los votos de los miembros de la diáspora tradicionalmente pro-HDZ, y que regresan para las vacaciones.

De los 3,8 millones de votantes, alrededor de 170.000 viven en el extranjero, sobre todo en Bosnia.

Croacia, como sus vecinos de los Balcanes, se enfrenta al éxodo de sus habitantes, un fenómeno que se aceleró después de su adhesión a la UE en 2013.

Los emigrantes se van en busca de una vida mejor, pero también por la corrupción, el clientelismo y la mala calidad de los servicios públicos.