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No bebas, no animes: el efecto coronavirus en el béisbol surcoreano

El pitcher del SK Wyverns Nick Kingham lanza la pelota en un aprtido de la liga surcoreana de béisbol contra el Hanwha Eagles el 5 de mayo de 2020 en Incheon
El pitcher del SK Wyverns Nick Kingham lanza la pelota en un aprtido de la liga surcoreana de béisbol contra el Hanwha Eagles el 5 de mayo de 2020 en Incheon AFP/Archivos
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Seúl (AFP)

Quitar a los aficionados surcoreanos al béisbol el derecho de beber cerveza y comer pollo frito, e incluso animar, mientras siguen un partido del deporte más popular en el país, habría sido inconcebible antes de los tiempos del coronavirus.

Por Korea Baseball Organization (KBO) impuso este martes restricciones de cara al regreso de los aficionados a los estadios.

Casi hace dos meses la liga estaba entre las primeras en el mundo en ponerse en acción, a puerta cerrada, después de que Corea del Sur tuviera bajo control la pandemia.

Ahora, se espera que se permita pronto un número limitado de espectadores.

Pero las precauciones de seguridad anunciadas por la KBO transformará la experiencia del béisbol surcoreano, donde siempre resaltaron los bailes y canciones de los aficionados, acompañadas de recipientes de cerveza y pollo frito.

Los espectadores tendrán que sentarse con una plaza vacía entre dos seguidores y llevar mascarilla todo el tiempo, según el nuevo manual de seguridad.

Comer mientras están sentados en la tribuna estará prohibido, mientras que solo se podrán tomar bebidas no alcohólicas.

"Bailar, cantar y animar que conlleve contacto físico estará prohibido", añade el manual.

Cerveza y pollo frito todavía estarán disponibles en el estadio, pero debe ser consumido fuera de las tribunas y sin acceso visual, por tanto, al terreno, mientras que la gente debe guardar un metro de distancia.

- Medidas estrictas -

Aquellas personas que tengan una temperatura de 37,5 grados o más no podrán entrar al recinto.

Por ahora no se ha registrado ningún caso positivo al coronavirus entre los jugadores o los equipos técnicos en los diez equipos del campeonato.

La liga se está preparando para el regreso de los aficionados pese a que las autoridades han reportado una segunda ola de infecciones en las semanas recientes, con unos treinta nuevos casos cada día, la mayoría en el área metropolitana de Seúl, donde vive la mitad de la población.

Este martes se anunciaron 43 nuevos casos, siendo 23 infecciones de gente que estaba en el país y 20 de personas llegadas del extranjero, elevando el total de Corea del Sur a 12.800.

La temporada surcoreana de béisbol comenzó el 5 de mayo a puerta cerrada, como antesala de una reanudación progresiva del deporte profesional en el país.

La temporada profesional de béisbol tenía que haber comenzado el 28 de marzo, lo que no pudo ser posible, debido al coronavirus.

Cuando se pusieron en marcha los partidos, medidas sanitarias drásticas fueron impuestas a los jugadores, que estaban obligados a llevar una mascarilla en todo momento, salvo en el terreno y en el banquillo. Y todos debían ser sometidos a dos controles de temperatura antes del partido.

La federación les prohibió por otra parte darse la mano, intercambiar "high five" (golpearse con la palma de la mano), mientras que escupir estaba rigurosamente prohibido.

Ahora las medidas sanitarias drásticas se trasladarán a los espectadores.

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