Níger

La junta promete elecciones

Texto por: RFI
8 min

Representantes de las Naciones Unidas y de la Unión Africana llegan a Níger para evaluar la situación y facilitar el retorno a las normas constitucionales luego del golpe de Estado que derrocó al presidente Mamadou Tandja. Los nuevos dirigentes militares de Níger prometieron celebrar elecciones pero no fijaron plazo alguno

Anuncios

Luego del golpe de Estado militar que derrocó al presidente Mamadou Tandja, reemplazado por el "jefe de escuadrón Salou Djibo”, representantes de las Naciones Unidas y de la Unión Africana acuden a Níger para evaluar la situación.
La junta que encabezó el derrocamiento suspendió la Constitución, disolvió todas las instituciones y cerró las fronteras del país. La comunidad internacional condenó del golpe. El sábado, miles de personas manifestaron en Niamey, la capital, en apoyo a la junta golpistas.
Los funcionarios de las Naciones Unidas, la Unión Africana y la Comunidad
Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) "se pondrán en contacto con las autoridades militares y la comunidad política, para considerar la evolución de la situación y ver cómo pueden apoyar los esfuerzos con vistas a un retorno al orden constitucional en el más breve plazo", dijo a la AFP Said Djinnit, el representante del secretario general de la ONU en el África occidental.
Los nuevos dirigentes militares de Níger ya han prometido celebrar elecciones en este país rico en uranio, aunque sin dar fecha.
"Nuestra intención es estabilizar la situación política (. . . ) Tenemos la intención de organizar elecciones, pero primero tenemos que estabilizar la situación", dijo a los periodistas en Malí uno de los jefes junta, el coronel Djibrilla Hamidou Hima.
Tanto la oposición nigeriana como la comunidad internacional han reclamado
prontas elecciones y un retorno rápido a un gobierno civil.

El golpe de Estado, un deporte nacional
 

El derrocamiento de Mamadou Tandja no fue una sorpresa. Tras la reforma constitucional que le permitió seguir en el poder, el descontento era palpable. Además los golpes de Estado son moneda corriente en este país del norte de África. En 1974, el general Kountché derrocó al presidente Hamani Diori; en 1996, el general Barré tomó el poder por la fuerza, antes de ser depuesto en 1999 y luego asesinado. En cuanto a Tandja, los militares no ocultaban se encono hacia el presidente, a quien acusaban de haber comprado la paz en el norte del país negociando con los jefes de la rebelión.
 

Enfoque: Níger, tras el golpe

Entrevista a Mbuyi Kabunda, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Madrid.
 

Boletín de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas