Burundi

El asesinato del general Nshimirimana, un golpe al centro del poder

REUTERS/Evrard Benjamin

Adolphe Nshimirimana, ex jefe del Estado Mayor por más de 10 años fue asesinado el domingo por un comando armado en Bujumbura. El ataque agrava la crisis del país y podría generar una nueva ola de represión.

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La situación de tensión que vive Burundi aumentó peligrosamente este fin de semana tras el asesinato, el domingo 2 de agosto, del general Adolphe Nshimirimana, considerado el segundo hombre en importancia del país. El ex jefe del Estado Mayor así como tres de sus guardaespaldas fueron víctimas de un ataque de un grupo de hombres vestidos de militar quienes primero lanzaron cohetes contra su vehículo, seguido de un nutrido fuego de ametralladoras. Según diversos testimonios, los asaltantes actuaron con gran precisión y sangre fría. El crímen tuvo lugar en pleno centro de Bujumbura, la capital.

Nshimirimana era una pieza indispensable en el sistema no solo por haber tenido hasta noviembre pasado a su cargo la seguridad presidencial, sino por ser quién mejor conocia los hilos del poder de los servicios de seguridad del Estado, los que condujo con mano de hierro durante una década. Las fuerzas de la oposición lo consideraban el artífice de la represión contra el movimiento de protesta que recorrió el país tres meses atrás para denunciar la relección del presidente Pierre Nkurunziza.

El asesinato de Adolphe Nshimirimana se produce apenas una semana después que Nkurunziza fuera proclamado presidente para un tercer mandato –en principio prohibido por la Constitución--, tras la polémica y violenta campaña electoral que dejo al menos un centenar de muertos y obligó a miles de familias a buscar refugio en países vecinos.

El ataque no fue reivindicado, pero fuentes del aparato de seguridad del gobierno afirmaron haber detenido a 7 personas. La muerte de Nshimirimana representa un golpe directo al corazón del aparato de seguridad del Estado y podría desembocar en una nueva escalada de violencia. Leonar Nyangona, uno de los portavoces de la oposición dijo a RFI que el asesinato refleja una « situación de podredumbre en medio de un clima de descomposición alimentado por el gobierno ».

El corresponsal en Burundi de Radio Francia Internacional y también de la agencia de noticias AFP, Esdras Ndikumana, fue detendio por miembros de las fuerzas de seguridad de Burundi cuando realizaba su trabajo sobre el lugar del crímen. Ndikumana fue golpeado y tuvo que ser hospitalizado, aunque su vida no corre peligro. La dirección de RFI emitió un comunicado de protesta contra ese ataque injustificado y previno que enviará una carta conjuntamente con la AFP a la presidencia burundesa para exigir la clarificación de los hechos.

Burundi vivió 10 años de guerra civil entre 1993 y 2006 que dejó 300 mil muertos. Entonces el conflicto inició tras el asesinato de otro general.
 

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