CUMBRE G5 MAURITANIA

La crisis sanitaria recrudece la situación del Sahel

Militares de la fuerza conjunta del Sahel en Mali
Militares de la fuerza conjunta del Sahel en Mali RFI / Anthony Fouchard

Macron es acompañado por Pedro Sánchez a la cumbre del G5 del Sahel en Mauritania este martes. La idea es que la coalición recoja todas las iniciativas internacionales de apoyo al Sahel para hacerlas más efectivas, en torno a cuatro pilares: la lucha antiterrorista, el refuerzo de los ejércitos nacionales, la ayuda al desarrollo y el despliegue del Estado allí donde no llega, en el caso de Mali.

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Si esta alianza nacida con propósitos antiterroristas arrastra desde su nacimiento problemas de financiación, estos se han agravado con la pandemia del coronavirus, que ha tenido efectos devastadores en las economías de una de las regiones más pobres del mundo.

Se trata del primer desplazamiento fuera de Europa del presidente francés, Emmanuel Macron, lo cual, según dice el Elíseo, es un “signo suplementario de solidaridad”.

La de Nouakchott es una cita propicia para evaluar la estrategia acordada hace 6 meses en la ciudad de Pau, aquí en Francia, donde Macron pidió a sus homólogos africanos que confirmaran su apoyo al despliegue francés en la zona. En Pau se definieron las estrategias contra el Estado Islámico del gran Sáhara y en particular, en la complicada zona de las 3 fronteras (la intersección entre Mali, Níger y Burkina Faso). Desde entonces, la operación Barkhane ha multiplicado sus operaciones y se ha reforzado con 500 individuos. La estrategia desde entonces para ir desalojando a los grupos terroristas ha cambiado: más prioridad a la presencia a largo plazo en mayor coordinación con las fuerzas locales.

Durante este tiempo y como resultado más notable está la neutralización de Abdelmalek Droukdel, el jefe de Al Qaeda en el Magreb islámico el pasado 3 de junio en el norte de Mali. Pero los grupos terroristas continuan muy activos en la zona, utilizando los conflictos étnicos estructurales -a veces raciales, otras veces por el control de la tierra- para poner a unas comunidades contra otras y sabotear así la autoridad del Estado, como sucede sobre todo en Mali.

De la cumbre en Mauritania París extrae una primera victoria, haber conseguido implicar a sus socios europeos en la cuestión del Sahel. El presidente español Pedro Sánchez se ha desplazado junto a Macron a la cumbre y los mandatarios de Italia, Alemania y el Consejo Europeo lo harán por videoconferencia. La idea es que la coalición recoja todas las iniciativas internacionales de apoyo al Sahel para hacerlas más efectivas, en torno a cuatro pilares: la lucha antiterrorista, el refuerzo de los ejércitos nacionales, la ayuda al desarrollo y el despliegue del Estado allí donde no llega, en el caso de Mali.

 

Origen de esta cumbre

Macron propuso la cumbre de Pau después de la muerte de 13 militares franceses a finales de noviembre de 2019 al chocar dos helicópteros durante una operación antiterrorista en Malí. Fue la mayor pérdida de vidas de las fuerzas armadas francesas en escenario bélico desde Beirut en 1983. El accidente fue un recordatorio de los costes para Francia de una guerra lejana, sin objetivos definidos ni un final a la vista. Algunos comentaristas lo comparan, salvando las distancias, con un Afganistán francés. Siete de los fallecidos pertenecían al 5º regimiento de helicópteros de combate, con sede en Pau. De ahí que esta ciudad del suroeste de Francia se eligiese como sede de la reunión.

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