Saltar al contenido principal
PERÚ

La crisis del coronavirus paraliza el sector turístico peruano

Una vista del Machu Picchu, en Perú.
Una vista del Machu Picchu, en Perú. AFP/File
3 min

El Machu Picchu sin sus turistas. La imagen es histórica, casi idílica, pero hoy en día es el símbolo de la crisis sin precedentes que atraviesa el turismo en Perú. Tercera actividad del país (3,9% del PIB) que da un ingreso a 3,5 millones de personas, el turismo es uno de los sectores más afectados por la crisis del coronavirus.

Anuncios

Reportaje de Wyloën Munhoz-Boillot, corresponsal de RFI en Lima.

Recibió a 1,5 millones de turistas el año pasado, pero desde hace dos meses, el Machu Picchu está desesperadamente tranquilo. Para hacer frente a la epidemia de coronavirus, a mediados de marzo Perú cerró sus fronteras y suspendió todos los vuelos comerciales. Fue un gran golpe al sector turístico. Los sitios turísticos, restaurantes, hoteles y hostales se vaciaron, las actividades y excursiones se cancelaron.

800.000 puestos de trabajo amenazados

Un total de 800.000 puestos de trabajo están amenazados en este sector, que atraviesa la peor crisis de los últimos 40 años, según Carlos Canales, presidente de la Cámara Nacional de Turismo: “Ni el terrorismo (1980-2000) ni el cólera (1992) paralizaron el país de esta manera. Pero hoy tenemos cero turistas y seguramente continuará así durante los próximos 90 o incluso 120 días”.

Entre los más afectados por esta crisis se encuentran las micro y pequeñas empresas, que representan más del 90% de las empresas del sector. Como la agencia de viajes de Mauricio Cavero, presente en siete ciudades del país con sus siete empleados.

“Todos los turistas extranjeros cancelan sus reservas y piden un reembolso. No tenemos ingresos y tenemos que pagar las facturas a los proveedores. Así que redujimos nuestros costos fijos: la agencia cerró temporalmente todas sus oficinas y tuvimos que recurrir a la ‘suspensión perfecta’”, cuenta Cavero.

La suspensión perfecta es un dispositivo que en caso de fuerza mayor permite a una empresa enviar a sus empleados a casa sin pagarles, pero sin despedirlos, y por un máximo de 90 días. En el sector del turismo, 220.000 personas ya fueron suspendidas sin compensación. Otras 150.000 fueron despedidas, en un país donde no hay seguro de desempleo.

Vulnerabilidad del sector informal

Igualmente afectados, pero menos visibles, están los actores informales del sector: artesanos, guías, choferes turísticos, etc. Es decir, dos millones de personas que hoy en día no reciben ninguna ayuda, según Carlos Canales.

“La informalidad ha generado un gran número de personas vulnerables que hoy en día no tienen derecho a nada porque no están registradas. Son invisibles, porque suelen ser vendedores ambulantes y no emiten pruebas de pago, como facturas o recibos”, explica el presidente de la Cámara Nacional de Turismo.

Con el fin de reactivar la actividad turística, el sector se centra inicialmente en el turismo interno. “Vamos a promover el turismo interno con precios a menos 50% y con las medidas de precaución necesarias, es decir, en las zonas donde el virus ha sido controlado, con pequeños grupos de visitantes y vehículos individuales”, detalla Canales.

Así, la actividad turística podría recuperarse gradualmente a partir de julio, cuando se espera que se reanuden los transportes interprovinciales y los vuelos nacionales. Pero el balance del año 2020 para el sector turístico en Perú se ve desastroso: tres millones de turistas menos en comparación con el año pasado y un déficit de ocho mil millones de dólares.

 

Boletín de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.