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Colombia Invitado RFI

‘Matarife’, la serie que acusa a Álvaro Uribe de corrupción, narcotráfico y paramilitarismo

El expresidente colombiano Alvaro Uribe (2002-2010).
El expresidente colombiano Alvaro Uribe (2002-2010). AFP/File
Texto por: Angélica Pérez
32 min

Entrevista con el creador y guionista de 'Matarife, un genocida innombrable’. La serie documental sobre el ex presidente de Colombia y actual senador Álvaro Uribe denuncia una corporación criminal de tres ejes: Uribe, narcoparamilitarismo y élites del país. Una cincuentena de episodios de 7 minutos, difundidos solo por las redes sociales y vistos por millones en el mundo.

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►► Para escuchar el audio de la entrevista a Daniel Mendoza, haga 'click'  en el ícono play encima de la foto►►

"La serie denuncia un empresa criminal organizada y estructurada por Álvaro Uribe Vélez en Colombia desde hace treinta años ", dijo a Radio Francia Internacional en español el abogado penalista y periodista independiente Daniel Mendoza Leal, creador y guionista de 'Matarife'.

Según el artífice de la serie (se estrenó el 22 de mayo), el expresidente y hoy senador colombiano lideró esa "máquina criminal" en alianza con narcotraficantes y los poderes políticos y económicos del país, en el marco estatal y con un mapa definido de poder. " Uribe gobierna todo en Colombia, el lado oscuro y el lado claro" afirma Mendoza sin titubeos.

Álvaro Uribe es uno de los hombres más investigados por delitos en el país. El político ultraconservador tiene 276 causas abiertas en su contra, 56 reposan en la Comisión de acusaciones del Congreso y 30 en la Corte Suprema de Justicia. Su nombre también ha sido señalado en investigaciones en cortes europeas y la Corte Penal Internacional ". Pero su "poder omnímodo en Colombia ha evitado su merecida captura y enjuiciamiento " deplora Mendoza.

A comienzos de los 90, diez años antes de que Uribe fuera elegido por primera vez presidente de Colombia, la Agencia de Inteligencia de las Fuerzas Militares de Estados Unidos (DIA por sus siglas en inglés) lo incluyó en el puesto 82 del listado de 104 personas relacionadas o vinculadas con los cárteles del narcotráfico. "Álvaro Uribe Vélez, es un político colombiano y senador dedicado a la colaboración con el Cartel de Medellín desde los altos niveles del gobierno. Ha trabajado para ese cartel y es un amigo personal y cercano de Pablo Escobar Gaviria" reza en los documentos desclasificados de la inteligencia militar estadounidense.

Escéptico sobre los posibles logros de la justicia respecto a Uribe, el creador de la serie 'Matarife' prefiere creer que se puede incidir en la conciencia colectiva. "La idea es que la gente entienda que hay crímenes que deben ser investigados y que no podemos seguir en manos de un narcotraficante, relacionado directamente con los paramilitares y causante de cantidad de muertes de líderes sociales, campesinos, sindicalistas y opositores de los últimos treinta años ".

Tráiler del documental 'Matarife' (Colombia):

 

 

Todo está dicho. Matarife lo entreteje

El éxito de la serie se mide en cifras. Seiscientos mil seguidores y cinco millones de visualizaciones del primer capítulo han convertido a los videos de ‘Matarife’ en unos de los más vistos de Youtube. Algunos espectadores la califican como una película de terror. Y, sin embargo, nada es nuevo. Todo lo que allí se cuenta ya se ha dicho. 'Matarife' es, en palabras del periodista colombiano Iván Beltrán, una antología de viejos pánicos.

"Lo que la serie hace es narrar con pruebas consignadas en documentales, declaraciones a medios, testimonios y expedientes, la manera como Álvaro Uribe es el dueño y señor de estos ejes de control de las diferentes élites mafiosas del país. No hay una línea en la narrativa que no esté corroborada y todo es de conocimiento público" asegura el creador y guionista de la serie.

Gran parte del material recabado en ‘Matarife’ es el trabajo adelantado por los periodistas de investigación Gonzalo Guillén y Julián Martínez en el portal La Nueva Prensa, del que también hace parte Mendoza. El blindaje jurídico sumado a un excelente trabajo de producción y edición, una narrativa ágil en la que prima el periodismo, el formato corto y el acierto de difundirse por las redes sociales, le han asegurado a la serie un gran impacto.

Mendoza subraya que la expectativa y la audiencia se deben a que mucha gente conoce los hechos de forma difusa y aislada, pero ‘Matarife’ construye un relato histórico, explica: "La serie enseña los hilos que enhebran todo a Uribe. Los grandes medios de comunicación están relacionados con Álvaro Uribe, el sector financiero lo apoya y ha servido tradicionalmente para el lavado de activos del narcotráfico. Las Fuerzas militares, la Fiscalía, todo hace parte de ese aparato organizado de poder criminal. En ese sentido, la serie muestra una verdad histórica ".

Narcotráfico, corrupción y paramilitarismo

En los micro episodios de ‘Matarife’ se trazan los lazos de sangre del ex mandatario con sus primos Vélez Ochoa, mafiosos sindicados en 1996 por asesinato, torturas y de delitos de lesa humanidad, pero que fueron puestos en libertad gracias a la intervención de Uribe desde su cargo de Gobernador del departamento de Antioquia, cuya capital es Medellín.

" La historia de vida ubica a Álvaro Uribe en el seno de una familia de narcotraficantes muy reconocidos, el Clan de los Ochoa, lo relaciona con Pablo Escobar y lo sitúa como un miembro muy importante del Cartel de Medellín " relata Mendoza evocando la articulación primigenia de Álvaro Uribe con las élites mafiosas.

‘Matarife’ muestra la manera como Uribe fue urdiendo esos vínculos hasta alcanzar una "compleja empresa criminal que hoy controla el poder en el país ". El guionista de la serie se remonta a los años 80: " Cuando era director de la Aeronáutica civil, Uribe otorgaba licencias a aeronaves y pistas de los varones de la droga para que pudieran despachar la cocaína fuera del país ".

Mendoza señala que el ex presidente es protagonista de la gestación y accionar de los grupos de exterminio, armados ilegalmente y responsables de la gran mayoría de las muertes en el país.

" Luego de la aeronáutica, como Gobernador de Antioquia, Uribe fomenta las Convivir, piedra angular en la edificación del paramilitarismo en Colombia". El creador deMatarife’ se refiere a las cooperativas de vigilancia y seguridad que Uribe impulsó y promovió desde la gobernación antioqueña. Y agrega: " A Uribe se le acusa de ser líder de las Autodefensas Unidas AUC, la organización paramilitar más grande que haya existido en el continente latinoamericano ".

La más alta instancia de la justicia en Colombia está investigando al ex Jefe del Estado colombiano por las masacres de El Aro, La Granja y San Roque, perpetradas por el grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en Antioquia cuando fungía como gobernador de ese departamento. El proceso también incluye el asesinato del abogado y defensor de derechos humanos Jesús María Valle, una de las primeras personas en denunciar la participación del Ejército en dos de estas masacres.

El informe de la Comisión colombiana de Juristas " Todas las Convivir eran nuestras " recoge las confesiones de paramilitares que dan fe del nexo entre las “Convivir” y estos escuadrones de la muerte, así como del amparo que les brindaban las fuerzas militares en su accionar.

Uno de los personajes cuyos lazos con el ex presidente desvela ‘Matarife’, el ex comandante paramilitar Salvatore Mancuso, aseguró ante la justicia que Uribe tenía conocimiento de la masacre que los " paras " perpetraron en El Aro, que su Secretario de Gobierno estuvo presente durante la matanza y que el Ejército colombiano los ayudó.

Francisco Villalba, otro ex paramilitar que participó en El Aro, confesó que el entonces gobernador antioqueño, Álvaro Uribe, estuvo en una reunión en la que se planeó la masacre y que posteriormente felicitó a los armados porque “la operación había sido un éxito”. Villalba también testificó ante la justicia el papel protagónico de Santiago Uribe, hermano del expresidente, en el rosario de matanzas perpetradas en Antioquia. Un año después de sus denuncias, Villaba fue asesinado en un lugar cercano a Medellín donde pagaba su condena de casa por cárcel.

Entre 1985 y 2012 (período que comprende los dos gobiernos de Uribe) los escuadrones de ultraderecha, conocidos en Colombia como paramilitares o " paras ", perpetraron 8.902 asesinatos selectivos, 1.166 masacres con 7.160 muertos, 371 casos de tortura y sevicia; reclutaron a más de 1.000 niños y despojaron a sangre y fuego cerca de 800.000 hectáreas de tierra a campesinos. (Datos del informe del oficial Centro de Memoria Histórica, 'Basta Ya')

Matarife, genocida e innombrable

Esta es la historia del genocida moderno mas grande que ha pisado el continente latinoamericano. Esta es la historia del Innombrable " afirma Daniel Mendoza en el tráiler de ‘Matarife’.

Los tres adjetivos con los que la serie califica a su protagonista causan un horror apenas comparable con la atrocidad de los crímenes que se le endilgan, al punto que en el lenguaje popular de los colombianos se ha ido acuñando el apelativo de El Innombrable al evocar al ex mandatario.

El mote matarife se le debe al veterano periodista Gonzalo Guillén (Premio Internacional de periodismo Rey de España y tres veces premio nacional Simón Bolívar), dedicado desde hace cuatro décadas a investigar las actividades (delictivas) de Álvaro Uribe y a quien se refiere en sus trinos con dicho epíteto. " Lo digo por la definición de la Real Academia de la Lengua, matarife es el que mata reses para el consumo y Uribe cría vacas con ese mismo propósito. Pero le ajusta mejor la definición del sinónimo matachín: hombre camorrista (de lo que, además, se precia). Le cae de perlas " afirma Guillén.

El ex presidente y actual senador interpuso una tutela contra Guillén para que la justicia conminara al periodista a que jamás lo volviese a mencionar en términos que él mismo considere falsos. Uribe perdió la tutela. El abogado de Guillén en esta causa fue justamente el penalista y gestor de la serie Daniel Mendoza. " Si ganamos la tutela, entonces estamos autorizados a utilizar el término en Matarife " sostiene. Los abogados de Uribe dicen lo contrario apoyados en que la tutela se perdió por vicios de forma y no de fondo. 

La Ñeñepolítica: fraude en la elección de Duque con dineros del narcotráfico

A comienzos de marzo de este año, el portal de investigación La Nueva Prensa, fundado por Guillén y Mendoza, destapó otra olla podrida del " Uribismo " que cuestionó la legitimidad del actual gobierno y sacudió a la élite política del país, pero que ha sido eclipsado por la pandemia. El llamado escándalo de la Ñeñepolítica.

" Nosotros denunciamos el audio que prueba que Álvaro Uribe Vélez con el cartel de la Droga del Mosquito Figueroa, el más cruel del país, compró las elecciones en la Costa colombiana para que ganara Iván Duque " detalla el creador de 'Matarife'.

Mendoza se refiere a la grabación engavetada por la Fiscalía General de una conversación entre el narcotraficante José Guillermo Hernández Aponte, alias ´Ñeñe´, y la asesora de Uribe, Claudia Caya Daza, dando pormenores de una operación ordenada por Uribe para la compra de votos en la segunda vuelta a favor del candidato del Centro Democrático Iván Duque quien, finalmente, quedó presidente. " Ñeñe", el testaferro de la mafia (en términos de las mismas autoridades) fue invitado de lujo al acto de posesión de Duque. El 1 de mayo fue asesinado en Brasil.

" Además de destapar la corrupción electoral en las pasadas presidenciales, Gonzalo Guillén y yo, en calidad de ciudadanos, radicamos una denuncia penal contra Álvaro Uribe ante la Corte Suprema de Justicia y contra Iván Duque ante la Comisión de acusaciones de la Cámara de representantes que es la encargada de investigar y juzgar al presidente "

Mendoza y Guillén también denunciaron ante el máximo tribunal del país que el expresidente Uribe puso en riesgo sus vidas a través de un comunicado emitido el pasado 10 de marzo por su partido Centro Democrático  en el que, sin mencionar sus nombres, los acusa de hacer parte de una organización de izquierda que pretende desestabilizar el país y llama a sus seguidores a tomar acciones.

" Cuatro días después de emitirse ese comunicado, un senador recibió la llamada de un informante de entera credibilidad y plenamente identificado, avisándole que la Oficina de Envigado y las Águilas Negras –dos de las más temidas bandas criminales y sicariales de Colombia– recibieron la orden asesinar a los periodistas de La Nueva Prensa que publicaron el escándalo de la Neñepolitica. Ahí se ve cómo funciona este aparato organizado de poder criminal ", afirma Mendoza.

La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), organizaciones defensoras de Derechos Humanos y 25 senadores del país se pronunciaron reclamando al Estado colombiano medidas urgentes de protección para los periodistas amenazados. De poco o nada sirvió la protección, aclara Mendoza. " La Unidad Nacional de Protección me puso un auto prácticamente sin blindar y dos guardaespaldas que, en realidad, eran unos espías ".

La situación se agravó aún más, cuenta el periodista y abogado, cuando descubrió que el director de la Unidad de Protección a quien le había solicitado que resguardara su vida aparece en los audios de la Neñepolítica en íntima connivencia con los criminales señalados en este escándalo fraudulento. " El hombre que me tenía que cuidar puede ser uno de los mas interesados en que me maten ".

Las pruebas de esta corrupción electoral con dineros del narcotráfico reveladas por Mendoza y sus colegas de La Nueva Prensa están entre las miles de llamadas intervenidas por petición de la Fiscalía General en el caso del homicidio del narcotraficante Ñeñe Hernández -cuya muerte deploró Uribe en un tuit-. Pero dichas pruebas no han sido judicializadas respecto de la denuncia de compra de votos, cuyo dossier sigue archivado por la Fiscalía, deplora el equipo de La Nueva Prensa.

En cambio, y para desconcierto nacional, el pasado 4 de junio fueron detenidos dos investigadores de la Policía que interceptaron el teléfono del mafioso “Ñeñe” y aportaron este material probatorio.

El oscuro capítulo nacional de los Falsos Positivos

La tercera temporada de 'Matarife' se dedica a uno de los episodios más nefastos de atrocidades masivas ocurridos en el hemisferio occidental en las últimas décadas, que es como Human Rights Watch define a los llamados " Falsos Positivos ", sello de los dos mandatos presidenciales de Uribe (2002-2010)

En el marco de su política de " Seguridad Democrática " se implementó un modelo de estímulos a los soldados para que demostraran resultados “positivos” e incrementaran el número de bajas en la guerra anti subversiva. Presionados por sus superiores, soldados y oficiales se llevaban por la fuerza a sus víctimas o las citaban en parajes remotos con promesas falsas, como ofertas de empleo, para luego asesinarlas, colocar armas junto a los cuerpos e informar que se trataba de combatientes enemigos muertos en enfrentamientos.

El resultado fue un aumento del 150% de las ejecuciones extrajudiciales de civiles que las Fuerzas Armadas presentaban como guerrilleros muertos en combate. Las cifras oficiales hablan de cerca de 3.000 víctimas, la mayoría campesinos. Organizaciones civiles sostienen que la cifra podría ser mucho más alta.

En mayo del año pasado, el New York Times reveló que bajo el actual gobierno de Iván Duque, el delfín de Álvaro Uribe, generales y comandantes habían revivido el fantasma de los " Falsos Positivos " al ordenar a las tropas que dupliquen la cantidad de bajas en batalla. Oficiales revelaron al diario neoyorquino que la orden es “hacer lo que sea” y que ya había comenzado a surgir un patrón de asesinatos sospechosos y encubrimientos.

Las " chuzadas " de Uribe

" El episodio de las chuzadas del DAS es una de las manifestaciones más claras del aparato organizado de poder que desnuda la serie " dice el creador de ‘Matarife’ refiriéndose a otro de los escabrosos temas del documental: las intercepciones ilegales a opositores en las que Álvaro Uribe aparece como la cabeza del iceberg.

La difusión en redes de la serie coincide con la noticia de que la Corte Suprema de Justicia abrió una investigación preliminar en contra del expresidente Uribe por las interceptaciones ilegales llevadas a cabo en la actual administración por un sector del Ejército, entre ellos varios generales, contra más de 130 personas. De las víctimas hacen parte periodistas, algunos de ellos estadounidenses, además de políticos, oenegés y generales. Según la investigación, el destinatario de esta información obtenida mediante espionaje ilegal era el senador Uribe Vélez.

El escándalo fue denunciado en mayo de este año por la revista colombiana Semana y emula a otro que estalló durante el segundo mandato de Uribe: "las chuzadas del DAS ", escuchas telefónicas y seguimientos ilegales realizados por el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), la policía secreta que entonces dependía directamente del presidente Uribe, contra un abanico de opositores y críticos del gobierno (sindicalistas, periodistas, activistas de derechos humanos, funcionarios públicos y magistrados, entre otros).

La investigación judicial demostró que la información interceptada por los servicios de inteligencia era transmitida a los paramilitares.

El director del DAS, nombrado directamente por el entonces presidente Uribe, y otros diez funcionaros fueron enviados a prisión por lo que la justicia calificó de " empresa criminal ". El DAS fue disuelto en el gobierno de su sucesor, Juan Manuel Santos. Pero la responsabilidad de Uribe aún no ha sido dilucidada.

El clan de los Uribe

Y es que pese al centenar de acusaciones por sus vínculos con organizaciones de narcotráfico y paramilitares, en el único proceso que el expresidente Alvaro Uribe ha sido llamado a rendir indagatoria es en el caso de manipulación de testigos para que acusaran de montaje al senador opositor Iván Cepeda y declararan a favor de Santiago Uribe, hermano del expresidente, actualmente procesado por ser el jefe de los 12 Apóstoles.

El grupo paramilitar "Los 12 Apóstoles " tenía su base, en la Hacienda La Carolina, de propiedad del ex mandatario y su familia, situada en el noreste antioqueño. A mediados de los años 90, esta agrupación paramilitar, financiada por hacendados con la complicidad de la Fuerza Pública, perpetró 509 crímenes atroces, entre torturas, desapariciones y homicidios (ver libro Los 12 Apóstoles de la escritora y periodista de investigación Olga Behar).

Además del juicio que se le sigue a su hermano por paramilitarismo, la Corte Suprema condenó en 2011 por parapolítica al primo del expresidente y entonces senador Mario Uribe, luego de hallarlo responsable de mantener vínculos con el Bloque Norte de las Autodefensas.

Dolly Cifuentes, cuñada del expresidente Uribe, fue extraditada en 2014 a Estados Unidos donde se declaró culpable de “asociación ilícita para fabricar y distribuir cocaína hacia Estados Unidos”. Cifuentes está señalada de ser socia directa del poderoso narcotraficante el mexicano Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, jefe del Cartel de Sinaloa y condenado a cadena perpetua en Estados Unidos.

Tras ser arrestada de Medellín, Ana Maria Uribe, hija de Dolly y un hermano de Álvaro Uribe y también acusada de narcotráfico, desapareció misteriosamente junto al pedido de Estados Unidos de su extradición. Según la DEA, la cuñada y la sobrina del ex presidente Uribe pertenecen al clan familiar Cifuentes-Villa que introdujo a Estados Unidos al menos 30 toneladas de cocaína entre los años 2009 y 2011. Pero que, además, lavó dinero del narcotráfico en Colombia, Ecuador, Uruguay, Panamá y México.

El Nogal, club de la parapolitica

No podría faltar en ‘Matarife’ lo que se ha calificado como el mayor escándalo político de Colombia: los nexos que tejieron políticos y paramilitares y que incidieron en los resultados de las elecciones de 2002 en las que Álvaro Uribe se catapultó a la silla presidencial. La llamada Parapolítica.

La justicia puso en evidencia hasta dónde llegó el fenómeno de complicidad entre congresistas, alcaldes, gobernadores, diputados, concejales, así como miembros de fuerza pública y funcionarios de Fiscalía, y DAS con el terror paramilitar. 

El proceso judicial que arrancó en 2006 terminó con la captura y la condena de más del 30% del Congreso de la República. En total 102 representantes y 97 senadores fueron investigados, de los cuales 42 parlamentarios resultaron condenados. Todos de las huestes de Álvaro Uribe Vélez.

El tema ha sido evocado en los primeros capítulos de ‘Matarife’ en los que se denuncia que el " prestigioso " club capitalino El Nogal -blanco en 2003 de un atentado de las FARC que dejó 36 muertos y 198 heridos- era en realidad, el lugar donde se reunían altos mandos del gobierno de Uribe con empresarios y jefes paramilitares, entre ellos Salvatore Mancuso cuando ya corrían varias órdenes de captura en su contra. Según la serie, en el club también tuvieron sus suites capos de los carteles de la droga mexicanos.

"En el Nogal se reunían hacendados a planear masacres y recaudar fondos para las AUC cuando la consigna era limpiar con motosierra la maleza socialista que corroe el suelo patrio " asevera el creador del documental.

El guionista de ‘Matarife’ era también miembro del Nogal y asevera que la junta directiva del club decidió echarlo por publicar artículos en los que denunciaba que esa " mole de cemento prepotente con nombre de árbol vetusto era el club de muchos de los parapolíticos y la casta de funcionarios corruptos que se encuentran condenados en la cárcel La Picota ".

Las ONG’s internacionales tienen miedo

Muy poco se conoce del andamiaje que hizo posible la serie ‘Matarife’. " Es un tema vedado para mi por razones de seguridad. Estamos atacando las peores mafias del país" responde su creador.

Mendoza añade que varias ONG’s internacionales apoyan la serie, entre ellas la australiana Aula encargada de la difusión internacional. De las otras, asegura, no puede decir su nombre. " Al principio no había problema, pero en la medida en que fue avanzando, los productores y realizadores se dijeron que el asunto era demasiado peligroso y podía alcanzar cualquier rincón del mundo. Las Ong’s tienen miedo "

Desde que apareció en las redes el primer capítulo de 'Matarife', hace tres viernes, un tsunami de amenazas de muerte con insignias de los paramilitares  Águilas Negras y fotos de cadáveres inunda los correos electrónicos y la cuenta twitter de Daniel Mendoza.

Los mensajes anónimos no dan para ambiguedades: " ¿Qué se siente estar vivo aún?", " Lo van a fumigar ", " Te va a llegar tu hora, maldito violador ", " Quiero ver su cara suplicando piedad cuando lo agarremos ", " Ojalá no le maten a su familia y los saquen de la casa como hicieron los paramilitares con los campesinos, mamerto hijueputa ".

Mendoza no se calla, denuncia y va saltando de sitio en sitio secreto para prolongar sus días. " La verdad no me gustaría que me maten. Pero yo sabía que me arriesgaba a eso. Esa posibilidad siempre estuvo dentro del menú "

- ¿Dentro del guión?

D.M: Sí. Yo sé a qué me estoy enfrentando.

- Corre el riesgo de perder lo más preciado. ¿Qué gana con todo esto?

D.M: Las batallas no se libran para ganar. Yo hice esto porque hay que hacerlo. Y si uno se pone a pensar en si va a ganar o no, entonces no da la pelea. Lo mejor es no pensar en eso y librar la batalla.

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