Saltar al contenido principal
Estados Unidos

Los demócratas intentan frenar el nombramiento de un nuevo juez en la Corte Suprema

La senadora Elizabeth Warren habló en la Corte Suprema para honrar a la fallecida jueza Ruth Bader Ginsburg en Washington el 19 de septiembre de 2020.
La senadora Elizabeth Warren habló en la Corte Suprema para honrar a la fallecida jueza Ruth Bader Ginsburg en Washington el 19 de septiembre de 2020. AP Photo/Cliff Owen
Texto por: RFI
4 min

El fallecimiento de la jueza liberal Ruth Bader Ginsburg altera la agenda de la campaña electoral: el presidente Donald Trump pretende nombrar a una reemplazante antes de los comicios para apuntalar la mayoría conservadora en el máximo tribunal estadounidense. Los demócratas se movilizan para tratar de impedirlo.

Anuncios

Con Loubna Anaki y Xavier Vila, corresponsales de RFI en Estados Unidos

A 44 días de las elecciones la muerte del cono del progresismo Ruth Bader Ginsburg altera tanto la campaña que atenúa el impacto de los 200.000 muertos provocados por el coronavirus y el colapso económico que acompaña a la pandemia.

El abrupto cambio de agenda beneficia al presidente Trump, que apunta a nominar al reemplazo de Ginsburg esta semana en tiempo récord. Este lunes, el presidente estadounidense, dijo que a final de esta misma semana nominará al reemplazo de la fallecida magistrada y que el Senado tiene tiempo más que suficiente para dar su anuencia antes de las elecciones del 3 de noviembre.

 "Haré el anuncio el viernes o el sábado, y luego comienza el trabajo, pero esperemos que no sea demasiado trabajo", dijo Trump en una entrevista este lunes con Fox News.

Trump ya ha filtrado el nombre de la joven juez ultraconservadora Amy Coney Barrett como favorita a la plaza vacante, una elección que tendría consecuencias como las que describe la profesora de derecho en la universidad California Irvine Michelle Goodwin.

“Esto decantaría al tribunal de un modo que veríamos hostilidad hacia el derecho al aborto al menos en las dos próximas generaciones”, explica.

También el futuro de la reforma sanitaria del expresidente Barack Obama quedaría seriamente comprometido si se ampliara la actual mayoría conservadora del tribunal. Por eso Trump presiona para un voto rápido en un Senado donde se puede permitir hasta tres deserciones en su partido y avanzar su propuesta. Y, de momento, sólo dos senadoras republicanas apuestan porque el sustituto de Ginsburg lo escoja quien gane las elecciones del 3 de noviembre.

“La batalla sólo está empezando”

Desde el sábado 19 de septiembre, los demócratas en el Senado de los EE.UU. se han reunido uno tras otro para prepararse para la batalla que se avecina. Y prometen hacer todo lo que esté en su poder para bloquear el nombramiento de un nuevo juez de la Corte Suprema antes de las elecciones presidenciales.

"Mitch McConnell [el líder de la mayoría del Senado Republicano] piensa que la batalla ya ha terminado", advierte la senadora de Massachusetts Elizabeth Warren. "Sólo está empezando", asegura.

Por lo pronto, se movilizan a través de las redes sociales, en los medios de comunicación y a través de comunicados de prensa. La idea es imponer el debate para presionar a los republicanos, y animar a los votantes a hacer lo mismo.

Joe Biden, que estaba de viaje en Filadelfia, acusó una vez más al presidente de no respetar los últimos deseos de Ruth Bader Ginsburg, que esperaba no ser reemplazada antes de las elecciones presidenciales estadounidenses. El candidato demócrata calificó la decisión de Trump como "un abuso de poder" y "un ejercicio brutal del poder político".

Biden dijo que el nombramiento de un nuevo juez de la Corte Suprema podría sumir al país en una grave crisis constitucional mientras EE.UU. ya se enfrenta a un gran transe sanitario y económico.

Convencer a los republicanos recalcitrantes

Pero como los demócratas cuentan con que el resultado de una votación aún no está garantizado para los republicanos. Mientras dos de ellos ya han declarado oficialmente su oposición, otros, que hacen campaña para la reelección, temen que les cueste su mandato.

Es ahí donde los demócratas van a atacar primero: tratar de convencer a los republicanos reticentes de votar con ellos. También prometen utilizar todos los medios a su disposición para prolongar las audiencias.

En la mañana del domingo 20 de septiembre, el ex presidente Bill Clinton, que nombró a Ruth Bader Ginsburg, incluso aconsejó a los demócratas boicotear algunas de las audiencias. Y si todo esto no funciona y los republicanos fuerzan el nombramiento, los demócratas advierten: si logran tomar el control del Senado en las elecciones de noviembre y si Joe Biden es elegido, reformarán la Corte Suprema para aumentar el número de jueces y nombrar más jueces.

 

Boletín de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.