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Estados Unidos

Bárbara Lagoa, la carta hispana de Trump para la Corte Suprema y el voto latino

La jueza cubano-estadounidense Bárbara Lagoa, una de los magistrados preseleccionados para reemplazar la vacante en la Corte Suprema de Estados Unidos que dejó la muerte de Ruth Bader Ginsburg.
La jueza cubano-estadounidense Bárbara Lagoa, una de los magistrados preseleccionados para reemplazar la vacante en la Corte Suprema de Estados Unidos que dejó la muerte de Ruth Bader Ginsburg. Florida Supreme Court/AFP/Archivos
Texto por: RFI
4 min

El presidente estadounidense baraja para reemplazar a la juega Ruth Bader Ginsburg la candidatura de Bárbara Lagoa, hija de padres cubanos que huyeron de la isla. Conocida por haber defendido a la familia del ‘balserito” Elián González, tiene el perfil indicado para seducir al electorado hispano de Florida, distrito clave en la elección presidencial de noviembre.

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Con Xavier Vila, corresponsal de RFI en Washington

El presidente Trump bascula entre complacer a su base electoral evangélica o a la conservadora comunidad cubana de Florida mientras determina quién ocupará la vacante en el tribunal supremo dejada por la muerte del icono progresista Ruth Bader Ginsburg.

La juez cubana americana Barbara Lagoa emerge como seria aspirante al abrigo de la simpatía que genera entre el electorado cubano de Florida, un estado imprescindible para que Trump salga reelegido el 3 de noviembre.

Hija única de exiliados cubanos, la falta de experiencia de Lagoa en la jurisprudencia a nivel nacional paradójicamente la beneficia, puesto que está menos expuesta a un escrutinio incómodo en un hipotético proceso de confirmación en el senado.

La jueza Bárbara Lagoa tiene el típico perfil de Miami: nació en esta ciudad de Florida de padres que huyeron del gobierno comunista de Fidel Castro y creció bilingüe y conservadora. Ahora podría ser la primera jueza de origen cubano en la Corte Suprema de Estados Unidos.

Lagoa forma parte de la Corte de Apelaciones de Atlanta, fue jueza de la Corte Suprema de Florida y defendió gratuitamente en Miami a la familia del "balserito" Elián González, hace 20 años.

Si fuera designada, se convertiría en la segunda hispana tras Sonia Sotomayor, de origen puertorriqueño, de los nueve jueces que componen la mayor instancia judicial estadounidense. También sería la única conservadora de las tres magistradas mujeres.

"Ella es excelente. Es hispana. Es una mujer estupenda, hasta donde yo sé. No la conozco. Florida; amamos Florida", dijo Trump el lunes al canal Fox.

 La mayoría de los modelos muestran que, el 3 de noviembre, Trump no podrá quedarse en la Casa Blanca si no gana Florida. La última vez que un republicano logró esta hazaña fue hace casi 100 años, cuando Calvin Coolidge ganó la presidencia sin obtener Florida en 1924.

El caso Elián González

Nacida en 1967, Lagoa se crio en Hialeah, una localidad cubana de bajos recursos en el oeste de Miami. Sus padres habían huido del castrismo en la segunda oleada migratoria que con el tiempo dio un característico sabor cubano a esta ciudad del sur de Florida.  

Madre de tres hijas, estudió en una escuela católica en Hialeah y luego en la FIU, antes de graduarse como abogada de la prestigiosa Universidad de Columbia en Nueva York en 1992.

Lagoa formó parte del equipo legal que representó a los familiares en Miami de Elián González, el pequeño de 5 años que era reclamado por su padre en Cuba luego de que la madre falleciera en el naufragio de la balsa con la que escapó con su hijo a fines de 1999.

Al final, Castro ganó la pulseada con Washington y finalmente el niño fue devuelto a la isla por las autoridades estadounidenses en junio de 2000.

"Fue un caso de muy alto perfil y estoy seguro de que le hizo ganar el apoyo de muchos políticos locales en Pequeña Habana", opina Duany.

Lagoa siguió escalando posiciones hasta que, en enero de 2019, se convirtió en la primera hispana y la primera cubana en ser jueza de la Corte Suprema de Florida, nominada por el gobernador republicano Ron DeSantis.

 Menos de un año después, Trump la eligió jueza de la Corte Federal de Apelaciones de Atlanta. Su designación fue confirmada por una mayoría bipartidista en el Senado, con 80 votos a favor y sólo 15 en contra.

  "Ella no es tan polémica como otros candidatos que están siendo considerados", dice Duany. "Y como es hispana y además mujer, será más difícil para sus críticos, en particular para los senadores demócratas, cuestionar sus antecedentes y opiniones".

La otra carta para la Corte Suprema

En cambio, la otra aspirante mejor situada para la Corte Suprema es la ultraconservadora Amy Coney Barrett, quien se ha pronunciado a menudo en público sobre las opciones legales existentes para restringir el derecho al aborto.

Trump planea divulgar su decisión en las próximas horas con el objetivo de acelerar la nominación de la nueva magistrada a tiempo para que el supremo abrigue una amplia mayoría conservadora que, eventualmente, se pondría de su lado en caso de que un resultado electoral ajustado termine en los tribunales.

 

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