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CHILE Plebiscito

Los estudiantes del metro sin boleto en la nueva Constitución

Manifestantes chilenos se enfrentan a la policía durante las protestas que siguieron a la rebelion de los estudiantes de secundaria en octubre de 2019 en Santiago
Manifestantes chilenos se enfrentan a la policía durante las protestas que siguieron a la rebelion de los estudiantes de secundaria en octubre de 2019 en Santiago AFP
Texto por: Angélica Pérez
8 min

“Una vez más le debemos como país a los estudiantes de secundaria la capacidad de movilizarnos y generar cambios profundos a las estructuras en las que estamos basados y, paradójicamente, no se les permite votar en el plebiscito del 25 de octubre, ni participar en el proceso constituyente” afirma Patricia Muñoz, primera Defensora de la Niñez con la que cuenta Chile.

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De nuestra enviada especial a Santiago, Angélica Pérez

Todo comenzó el 18 de octubre de 2019. El día en que los estudiantes de secundaria chilenos saltaron el torniquete del metro como protesta contra el alza de la tarifa de transporte para adultos. Ese salto está a punto de poner fin a una Constitución de corte autoritario que rige al país desde tiempos de la dictadura y que no consagra los derechos de niños y adolescentes.

“El llamado de los estudiantes a la evasión gatilló la salida de la modorra que teníamos los adultos en este país y generó todo ese mar de movilizaciones sociales que terminaron con un acuerdo por la paz donde se definió y se asumió la necesidad de realizar un proceso constituyente del que estamos ad portas y cuya votación es el próximo domingo” afirma Patricia Muñoz.

Para la Defensora de la Niñez en Chile, cargo creado en el gobierno de Michelle, la deuda de los adultos con los adolescentes chilenos se ha acumulado a lo largo de este siglo. “Una vez más como país le debemos a los estudiantes secundarios la capacidad de movilizarnos y de generar cambios a las estructuras sobre las que estamos basados, pasó en el 2006 , en 2011 y pasó en el 2018”.  

No obstante, los adolescentes que generaron este hito histórico se encuentran excluidos del proceso constituyente, lamenta Muñoz: “Paradójicamente, hoy en día tenemos a los gatilladores del proceso constituyente sin la posibilidad de votar en el plebiscito si se aprueba o no la elaboración de una nueva constitución, y tampoco pueden hacer parte del proceso. Es lo mínimo que deberíamos reconocerles, no sólo en la perspectiva del derecho a participar y a ser oído, sino por todo lo que implica respecto al valor de la democracia  empezar a vincular a los jóvenes en estos espacios de participación”.

Patricia Muñoz precisa que el Congreso chileno ha desestimado las solicitudes de la Defensoría de la Niñez para que los jóvenes, a partir de los 16 años, puedan votar en el plebiscito del 25 de octubre y, en caso de que se apruebe la elaboración de una nueva Carta Magna, tengan una representación en el grupo de convencionistas que resulten elegidos.

Estigmatizados y criminalizados

Como ocurrió en 2006 y en 2011 cuando los estudiantes de Chile levantaron su voz para exigir que se respeten los derechos, los suyos y los de los adultos, en 2018 fueron vulnerados en su derecho a la protesta, reprimidos brutalmente, heridos, torturados y apresados en un país, el único democrático, del que la ONU acredita que el Estado viola de manera grave y sistemática los derechos  de niños y adolescentes.   

“Frente a los estudiantes de secundaria, Chile tiene una posición que no solo se dio en 2018, también ocurrió  en 2006 y en 2011, que es tender a una lógica estigmatizadora  y criminalizadora de este grupo y a vedarle cualquier espacio de diálogo y de comunicación para que   ejerzan el derecho a expresar un drecho que les es propio el derecho a participar opinar ya que su opinión sea tenida en cuenta" afirma la priera Defensora de la Niñez en Chile.

 

 

 

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