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Estados Unidos

El personal médico se vacuna en Nueva York: ‘la esperanza para el fin de la pandemia’

Un paciente entró en el Hospital Mount Sinai durante la pandemia de coronavirus (COVID-19) en Nueva York.
Un paciente entró en el Hospital Mount Sinai durante la pandemia de coronavirus (COVID-19) en Nueva York. REUTERS - MIKE SEGAR
Texto por: Silvina Sterin Pensel (Estados Unidos)
3 min

RFI conversó con el personal del Hospital Mount Sinai de Manhattan, que explica su decisión de vacunarse, las dificultades para administrar las inyecciones del fármaco y, sobre todo la expectativa de vencer la covid-19.

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Entre aplausos y en un clima de júbilo absoluto los empleados del Hospital Mount Sinai comenzaron a recibir la vacuna contra el covid. La enfermera Janice Maylor trabaja en el hospital hace 15 años. Contrajo el coronavirus cuando New York fue el epicentro de la pandemia y ahora es una de las primeras en recibir la vacuna de Pfizer.

"Decidí darme la vacuna por lo siguiente: yo trabajo en el piso de covid. Haber experimentado eso y ver tanta gente que perdió la vida, creo que debo hacer esto por los demás, darme la vacuna, dar el ejemplo, ayudar a resolver esta crisis y confiar en la ciencia. Y ahora, vuelvo a trabajar", explica la encargada de Cuidado de Pacientes.

La doctora Victoria Adams es una de las pocas con acceso a los congeladores de frío extremo donde se almacena la vacuna y ahora recorre el puesto de vacunación aferrada a una caja que contiene la cantidad exacta de vacunas que se aplicarán en la jornada.

"Esta es la vacuna”, señala. “Ya están preparadas y solo pueden estar seis horas a temperatura ambiente. Tenemos todos los tiempos medidos y sabemos exactamente a qué hora las necesitamos y yo las tengo conmigo todo el tiempo.  Este es, esencialmente, el comienzo de la luz y la esperanza para el fin de la pandemia", afirma Adams.

 Mientras se acomoda la manga, el médico hospitalario Surafel Tsega cuenta cómo fue la experiencia de recibir la vacuna.

"Todo fue súper bien, creo que hasta duele menos que la vacuna de la gripe y, por supuesto, es una decisión personal, pero creo que es importante dársela y hay evidencia sólida de que es segura, así que espero que la mayor cantidad de gente posible reciba la vacuna", enfatiza.

"Ningún hospital del país recibió las dosis necesarias para vacunar a todo su personal"

Por ahora, la vacuna no es obligatoria y los trabajadores de la salud deben dar su consentimiento expreso para recibirla. La lista de quienes la pidieron es larga pero las dosis no son muchas. La doctora Gopi Patel, especialista en enfermedades infecciosas confía en que llegaran más.

 "En Estados Unidos hay 20 millones de trabajadores del área de salud y hasta ahora se distribuyeron 3 millones de dosis. Ningún hospital del país recibió las dosis necesarias para vacunar a todo su personal. Esperamos que nos lleguen más dosis así podemos vacunar a más gente", indica esta responsable en enfermedades infecciosas.

Sin dar muestras de cansancio, Lisa Choe aplica las vacunas en los brazos de médicos, doctoras y otros empleados esenciales del hospital. Les explica además que deben regresar en tres semanas para recibir la segunda y última dosis.

“Es espectacular ver el progreso que hubo. Dio mucho miedo la situación por la que pasamos y los casos están aumentando de nuevo, pero ahora que está la vacuna espero que la situación no sea tan grave como antes", confía.

El proceso de vacunación se irá expandiendo a los trabajadores de salud. Le siguen los residentes de centros de ancianos y los empleados esenciales. La población general deberá esperar varios meses más para recibirla.

 

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