MÉXICO

Mario Marín, ex gobernador de Puebla, arrestado por la tortura de la periodista Lydia Cacho

Mario Marin Torres, cuando era gobernador del estado de Puebla, en una conferencia de prensa el 15 de febrero de 2006 en Puebla. Marin aseguró que se falseó su voz en una llamada telefónica difundida por medios mexicanos y en la que se habla de un presunto complot contra la periodista Lydia Cacho, que denunció una red de pederastas.
Mario Marin Torres, cuando era gobernador del estado de Puebla, en una conferencia de prensa el 15 de febrero de 2006 en Puebla. Marin aseguró que se falseó su voz en una llamada telefónica difundida por medios mexicanos y en la que se habla de un presunto complot contra la periodista Lydia Cacho, que denunció una red de pederastas. AFP - RONALDO SCHEMIDT
Texto por: Marta Durán de Huerta (México)
7 min

El ex gobernador de Puebla, Mario Marín (2005-2011), fue arrestado este 3 de febrero. Se le acusa de haber ordenado la detención ilegal y tortura de la periodista Lydia Cacho, así como de haber dado protección a una red de pederastas en la que participaban políticos y empresarios de la élite mexicana.

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El miércoles 3 de febrero fue capturado en Acapulco, Guerrero, Mario Marín, ex gobernador de Puebla (2005-2011), y fue trasladado a Cancún, Quintana Roo, donde llevará su juicio desde la prisión a la que ingresó a la 1:30 de la mañana de hoy jueves.

Marín es acusado de haber ordenado la privación ilegal de libertad y tortura de la periodista Lydia Cacho Ribeiro. El 16 diciembre de 2005, la feminista fue ilegalmente detenida y trasladada a 1.500 kilómetros por carretera de Cancún a Puebla, esposada, incomunicada, y sometida a tortura física y psicológica.

Red de pederastas

Lydia Cacho había sacado a la luz una poderosa red de pederastas en la que participaban empresarios y miembros de la élite política. El libro Los demonios del Edén: el poder detrás de la pornografía, editorial Grijalbo, daba cuenta del abuso sexual infantil en el Caribe mexicano. La editorial recibió una presión enorme desde las altas esferas del gobierno para que el libro no se publicara; sin embargo, al tener la autora todos los elementos de prueba, el texto se fue a la imprenta y luego le dio la vuelta al mundo. Esto desató la ira de los políticos y empresarios señalados, como Kamel Nacif, quien presentó una demanda contra Lydia Cacho por calumnia y difamación.

El caso llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) el 29 de noviembre del 2007 y el fallo de los magistrados, de seis votos contra cuatro, fue que no hubo violación grave a las garantías individuales de la periodista. Además, exoneraron al otrora gobernador de Puebla, Mario Marín.

La hoy secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero, entonces magistrada de la SCJN, dijo que Lydia Cacho Ribeiro fue objeto de tortura psicológica durante el trayecto de Cancún a Puebla, “pero eso no implicaba violación grave de sus garantías individuales, porque podía defenderse con los mecanismos jurídicos existentes”. También hizo un llamado para que las autoridades de Quintana Roo investigaran las redes de pederastia.

“Góber precioso”

Uno de los empresarios señalados es Kamel Nacif, quien era amigo y socio del entonces gobernador de Puebla. Pidió que el mandatario reprimiera a Cacho Ribeiro. Hay fundadas sospechas de que el empresario textil financió la campaña de Mario Marín a cambio de permitirle al fabricante de origen libanés hacer jugosos negocios, como instalar una maquiladora dentro de la prisión de Tehuacán, Puebla; de ahí que a Nacif se le conozca como “El Rey de la Mezclilla”.

Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador al gobierno, la Unidad de Inteligencia Financiera investigó y congeló las cuentas bancarias de Nacif, de Marín y de Hugo Adolfo Karam Beltrán, ex subsecretario de Seguridad Pública de Puebla.

El 14 de febrero de 2006 llegó de manera anónima a Blanche Pietrich, del periódico La Jornada, la grabación de una conversación telefónica entre Kamel Nacif y Mario Marín (de finales del 2005) donde Nacif agradecía a Marín, su “góber precioso” y “héroe de esta película”, su participación en el “coscorrón a Cacho”. A lo que Marín detallaba: “Pues ya ayer le acabé de darle un pinche coscorrón a esta vieja cabrona. Le dije que aquí en Puebla se respeta la ley y no hay impunidad y quien comete un delito se llama delincuente. Y que no se quiera hacer la víctima y no quiera estar aprovechando para hacerse publicidad. Ya le mandé un mensaje a ver cómo nos contesta. Pero es que nos ha estado jode y jode, así que se lleve su coscorrón y que aprendan otros y otras...”.

¿Pacto de Marín con Calderón?

A pesar de que esa conversación era una prueba irrefutable de la represión contra Cacho Ribeiro, las autoridades desestimaron la grabación por haber sido obtenida de manera ilegal.

En diciembre del 2005, Felipe Calderón Hinojosa, del Partido Acción Nacional, ya estaba en campaña por la presidencia de México. El escándalo del gobernador de Puebla, viva encarnación de los usos y costumbres del Partido de la Revolución Institucional (PRI), le vino como anillo al dedo. Y a pesar de que condenó públicamente las acciones de Marín, en privado habría pactado impunidad a cambio de ayuda electoral en el 2006. Calderón como presidente no molestó a Marín y éste reconoció al panista como presidente legítimo a pesar de todas las evidencias de fraude electoral.

“Red criminal con tentáculos protectores

Jean Succar Kuri, otro destacado miembro de la red de pederastas denunciada por Cacho, fue condenado el 31 de agosto del 2011 a 112 años de prisión por abusar sexualmente de niños y por el uso de pornografía infantil. Purga su pena en el Centro de Reinserción Social Benito Juárez de Cancún, lugar al que hace unas horas llegó Mario Marín.

Kamel Nacif está prófugo y Lydia Cacho lo ubicó en el Líbano. México ya pidió su extradición.

Lydia Cacho ha escrito 16 libros sobre redes de pedofilia, esclavitud sexual, trata de personas y pornografía que recogen testimonios de las víctimas, investigaciones de criminólogos y análisis de especialistas. A la periodista y activista le han llovido amenazas, atentados, allanamientos, robo de material periodístico y el asesinato de sus mascotas. En un artículo de su autoría titulado “Mi tortura, el exilio y los criminales”, publicado el 21 julio de 2020 en Aristegui Noticias, habla de “esta red criminal, con tentáculos protectores que llegaban hasta la presidencia de la República de Vicente Fox Quezada y Felipe Calderón; vínculos que permanecieron durante años y que el hoy Fiscal General Gertz Manero se niega a admitir”, y sostiene que México ocupa el primer lugar en consumo de pornografía infantil.

La organización defensora de periodistas y de la libertad de expresión Article 19 llevó el caso de Lydia Cacho al Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en Ginebra, Suiza. El comité emitió una resolución el 31 de julio de 2018 respecto de la violación a los Derechos Humanos de la periodista, y el Estado mexicano la acató y en cumplimiento de ella, le ofreció una disculpa pública por la detención arbitraria a la que fue sometida por diversas autoridades. Por ironías de la vida, el acto fue encabezado por la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, quien de manera contundente señaló que “nunca más, en Gobernación, la censura tendrá cabida”.

Lydia Cacho subrayó en la ceremonia que este gobierno tiene la responsabilidad de utilizar los próximos años para crear un verdadero Estado de Derecho.

 

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