Guatemala

Harris pide a Guatemala un trabajo conjunto para que la gente "no se vaya de casa"

La vicepresidenta de EE. UU. Kamala Harris durante una conferencia de prensa con el presidente guatemalteco Alejandro Giammattei en el Palacio Nacional en Ciudad de Guatemala, el lunes 7 de junio de 2021.
La vicepresidenta de EE. UU. Kamala Harris durante una conferencia de prensa con el presidente guatemalteco Alejandro Giammattei en el Palacio Nacional en Ciudad de Guatemala, el lunes 7 de junio de 2021. AP - Oliver de Ros

En visita en Guatemala, la vicepresidenta de los Estados Unidos, Kamala Harris, pidió al gobierno de ese país que trabajen en conjunto para detener la ola de migración ilegal, con destino a EE. UU.  y que tiene como origen los países centroamericanos.

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En reunión con el presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, Harris  reiteró la prioridad que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, le otorga a la región e insistió conocer las razones que empujan a los centroamericanos a dejar sus países.

Durante la reunión con Giammattei también se evocó la creación de un centro de guatemaltecos retornados, y también un combate más efectivo contra la corrupción. El mandatario guatemalteco dijo que desea cooperar y unir esfuerzos con Estados Unidos para la construcción de oportunidades como programas de trabajo que persuadan a los ciudadanos de Centroamérica de migrar.

Una cooperación que Washington práctica desde hace décadas en la región, entregando miles de millones de dólares sin que se haya logrado frenar la migración.

“Estados Unidos ha tenido oficinas funcionando en Guatemala, Honduras, de USAID, que es la Agencia de cooperación norteamericana, por más de 50 años. Han dedicado desde 500 millones de dólares, a veces 200 millones de dólares”, dice a RFI Carlos Ponce, profesor de gestión de organizaciones sin fines de lucro en la Universidad de Columbia, Estados Unidos. “En total, la inversión de Estados Unidos en Centroamérica ha sido la misma inversión que se invirtió en el plan Marshall, pero sin tener resultados en una población mucho menor y menor número de países. En la administración Obama aprobaron un billón de dólares para Centroamérica y no lograron implementarlo. Y después la administración Trump eliminó los programas, le redujo los montos. Ahora, la administración Biden ha ofrecido entre 3 y 6 billones de dólares. Yo llamo a eso 'la fiesta que están haciendo los contratistas'. Con 6 billones de dólares, los contratistas se van a quedar por lo menos con dos o tres billones de dólares y van a ser muy felices con todo este dinero. Pero al final ni con uno, ni con dos, ni con 10 billones de dólares se van a arreglar, porque el problema migratorio es un problema endémico que necesita una atención sistémica de todos los factores. Necesita cambiar el sector empresarial, necesita cambiar la situación de violencia, los factores productivos y las leyes migratorias en Estados Unidos. Solamente dar plata no va a solucionar el problema”.

En el caso específico de Guatemala, que ha recibido más de 1600 millones de dólares de ayuda estadounidense en la última década, los índices de pobreza han aumentado casi un 60% de sus 17 millones de habitantes vive en condición de pobreza.

“Son programas muy mal diseñados”, dice Ponce. “Son programas organizados para que los administren corporaciones, organizaciones, empresas norteamericanas que funcionan en Washington. Entonces, el 55% ó 58% de los fondos se quedan al final en Washington sin ni siquiera haber llegado al país. Después, cuando llegas al país, tienes otros costos de implementación, de edificios, de gastos, que se llevan otro porcentaje. Al beneficiario solo le llega, normalmente, el 30% ó el 20%,  y al final no traen beneficio para la gente. Llevan algunas ideas que la desarrollan desde una oficina en Washington, pero cuando van al terreno no se pueden implementar. Son programas que no tienen buena estrategia y que además se prestan a abusos sistemáticos por parte de los que manejan esos recursos y después no tienen impacto. Las mediciones de los impactos son nada más, '¿Cuántas reuniones hiciste?' o '¿Cuántas personas participaron?'. Pero no el cambio. Esos programas nunca van a funcionar. No importa si le das 1 billón o 10 billones de dólares”.

Harris consideró que quienes migran "están huyendo de algún daño o no pueden satisfacer sus necesidades básicas quedándose en casa". En Guatemala, casi un 60% de los 17 millones de habitantes vive en condición de pobreza.

Por ello, reiteró que hay que dar a la gente "un sentido de esperanza, de que la ayuda está en camino", en una región duramente golpeada por el covid-19, la violencia y la pobreza, situación que se agravó en 2020 por el paso de dos huracanes. Harris anunció programas de apoyo y empoderamiento para las mujeres.

“No hay un tema de enfoque sistémico, no hay un análisis del tema inmigratorio para darle oportunidades temporales de trabajo a estos migrantes”, dice Ponce. “No hay un análisis del tema estructural de estos países. No hay un esfuerzo de los sectores privados. Además de los países de Centroamérica que debería estar visitando, solo está visitando a uno por una conveniencia de que no quiere darle apoyo al gobierno autoritario de Honduras o al pichón de autoritario del Salvador. Va a Guatemala, que tampoco es mucho mejor, y a México, nada más. El problema es de toda la región. De donde está viniendo la gran masa migratoria es de Honduras. Este es un viaje que, supongo, será exploratorio, pero se necesita una buena planificación previa y no la están haciendo”.

Harris recordó los peligros a los que se enfrentan los migrantes en el trayecto a pie, expuestos a abusos y a traficantes de personas durante la ruta hacia la frontera entre México y Estados Unidos.

"No vengan, no vengan. Estados Unidos va a seguir cumpliendo la ley y asegurando las fronteras (...) Nuestra prioridad es desalentar la migración ilícita (...) Solo se beneficia a los coyotes", como se conocen a los traficantes, agregó.

Para ello, Washington anunció el lunes la creación de un grupo de trabajo "Alpha" contra los traficantes de personas en México y Centroamérica, origen de la mayoría de los indocumentados que han llegado en números récord en los últimos meses a territorio estadounidense, principalmente hondureños, salvadoreños y guatemaltecos.

La gira de la vicepresidenta está vinculada a la promesa de Biden de una política migratoria más "humana" que deje atrás las fuertes restricciones impuestas por su antecesor, el republicano Donald Trump.

El procurador de derechos humanos de Guatemala ve una esperanza de cambio en la visita de Harris y la posibilidad de optar por otra estrategia para combatir la migración ilegal hacia los Estados Unidos.

“Es un nuevo abordaje que yo valoro positivamente, porque se estaba trabajando únicamente en lo superficial y no las raíces que provocan la migración, como es la corrupción, la desigualdad, el racismo”, dice a RFI Jordán Rodas, el Ombudsman de Guatemala. “Veo con mucho optimismo que se aborde el tema de la corrupción, porque recuerde que en Guatemala fue desmantelada la CICIG por el anterior gobierno de Jimmy Morales. En Honduras el esfuerzo que se hizo no fructificó, igual que en El Salvador. La corrupción sigue restando oportunidades a los guatemaltecos y a los centroamericanos. Si no se soluciona de raíz la corrupción, no hay cooperación que tengan los resultados deseados de dar condiciones de una vida digna para que acá que se queden los guatemaltecos y no tenga que verse obligados a dejar su comunidad y a su familia, que eso a nadie le gusta”.

Harris y Giammatei abordaron también la independencia judicial y lucha contra la impunidad, en momentos en que Washington enaltece la labor del fiscal contra la impunidad, que ha sido blanco de críticas en Guatemala, incluso del gobierno.

"Hemos hablado sobre la importancia del combate a la corrupción y de que haya un poder judicial independiente", dijo Harris.

En nota de prensa, la vicepresidencia dio detalles sobre otro grupo de trabajo creado para combatir la corrupción en Centroamérica.

Entre sus labores estará "ampliar el número de asesores legales para proporcionar capacidad, construcción, capacitación y tutoría" al Ministerio Público, incluida la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI), para enfrentar casos de corrupción.

Esta iniciativa permitirá "una capacidad de respuesta rápida para desplegar fiscales y expertos en el cumplimiento de la ley de Estados Unidos" para apoyar a los fiscales locales.

Mientras la reunión ocurría, en las afueras de la embajada de Estados Unidos en Guatemala, un grupo de ciudadanos llegó con pancartas en donde responsabilizaban a Giammattei de la "corrupción" y "pobreza" en el país.

Entrevista realizada por Paula Estañol. Con AFP.

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