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Betancourt: llega la autobiografía

Ingrid Betancourt, al momento de volver a Bogota, el 2 de julio de 2008, luego del secuestro que detalla en su biografía.
Ingrid Betancourt, al momento de volver a Bogota, el 2 de julio de 2008, luego del secuestro que detalla en su biografía. (Photo: Reuters)

"No hay silencio que no termine" es el esperado libro de la franco-colombiana que fue rehén de las FARC durante seis años y medio. El martes sale a la venta en Europa, América Latina y Estados Unidos. Con su imagen en baja, una entrevista aparecida en un periódico de Bogotá volvió a enfrentarla con sus compatriotas.

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Casi coincidiendo con la aparición de un cómic que intenta ridiculizarla, la verdadera Ingrid Betancourt se prepara para un raid de entrevistas y presentaciones. Así como ha girado por el mundo luego de su liberación de manos de las FARC, la salida al mercado de su autobiografía volverá a colocarla ante las cámaras y los flashes, pero ahora exhibirá un nivel de popularidad que está a años luz del día en que fue liberada.

En una entrevista publicada este domingo en el diario El Espectador, Betancourt señaló que la sociedad colombiana "es despiadada y está enferma de ira". De esta manera se quejaba de las versiones de prensa que sugirieron que protagonizó un "affaire amoroso con un guerrillero de alto rango" cuando estaba cautiva.

También se indignó por la reacción de muchos colombianos cuando interpuso, hace dos meses, una demanda que pretendía una millonaria indemnización del Estado a raíz de su secuestro. La ex rehén desistió del planteo el 13 de julio tras la ola de críticas. A partir de entonces, y también a raíz de la queja de su Fundación por no haber recibido el Premio Nobel de la Paz, tal como pretendía, la relación entre Betancourt y sus compatriotas cambió de tono.

"Cuando sucedió lo de la demanda, con toda la furia que se levantó en Colombia, volví a sentir todo esto, lo mismo. Otra vez me crucificaban. Un odio concentrado contra mí, como si fuera el ser más infame de la tierra. Volví a ver el azufre", enfatizó en la entrevista.

El Espectador mencionó que el asunto de su reclamo indemnizatorio podría afectar la compra del libro en Colombia, a lo que Betancourt señaló: "Soy muy creyente. Y durante estos años aprendí que Dios piensa mejor que yo. De todas maneras hay tanto odio en Colombia, que me iban a descuartizar por cualquier cosa".

Curiosamente, el libro fue escrito en francés, aunque afirma que supervisó y corrigió la traducción al español. “Quizá lo escribí en francés, inconscientemente, para poder tomar una mayor distancia de mi experiencia. Era tan doloroso revivir los años del secuestro, que en otro idioma tenía un pequeño filtro, cierta lejanía. Yo viví en Francia toda la infancia y mi primera adolescencia, por lo que el francés me sale natural”, contó en la entrevista.

"Diciembre de 2002. Había tomado la decisión de escaparme. Era mi cuarta tentativa". Eso –en francés- fue lo primero que escribió, según cuenta, ante una ventana que daba a un paisaje nevado. Ahora tendrá que ver si los lectores llegarán hasta el final las siguientes 712 páginas de su relato.

Ingrid Betancourt tiene en Colombia una imagen desfavorable del 80% y una favorable del 13%, según un sondeo publicado el pasado 29 de julio por Invamer Gallup. Tras ser rescatada en julio de 2008 por el Ejército colombiano, junto a otros 14 rehenes -entre ellos tres contratistas estadounidenses-, Betancourt gozaba de una opinión favorable de 83% y una negativa de 5%, dijo Gallup.

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