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WIKILEAKS/EEUU

El sepultamiento silencioso del soldado Manning

Bradley Manning está encarcelado desde mayo de 2010.
Bradley Manning está encarcelado desde mayo de 2010. ©AFP/Reuters/Montaje RFI
Texto por: Jesús Moreno Abad
5 min

Héroe olvidado para unos, traidor a la patria para otros. El Ejército de EEUU presenta 22 cargos contra el soldado que supuestamente filtró documentos a Wikileaks. El Pentágono renuncia a pedir la pena de muerte pero sí cadena perpetua por “ayudar el enemigo”. Manning está incomunicado en una cárcel militar.

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Señalar al emperador ante una muchedumbre mundial y decir que está desnudo sólo es gratuito en los cuentos. Esto ya lo sabe perfectamente el soldado raso Bradley Manning. El Ejército de Estados Unidos ha presentado este miércoles 22 cargos contra el analista de inteligencia de 23 años que supuestamente filtró los cientos de miles de cables diplomáticos de EEUU al portal web de filtración de secretos Wikileaks. Portavoces del Pentágono han anunciado que no pedirán la pena de muerta para Manning; en cambio, piden que pase el resto de sus días en la cárcel.

El cargo más grave al que se enfrenta Manning es el de “ayudar al enemigo”, porque el Departamento de Defensa estadounidense considera que la información que suministró al fundador de Wkileaks, Julian Assange, ayudó estratégicamente a los talibanes y a Al Qaida en la guerra de Afganistán. Pero la lista de acusaciones que rellenará su expediente judicial no se acaba ahí: publicación indebida de información por Internet sabiendo que sería accesible para el enemigo; cinco cargos por robo de información de propiedad pública; ocho delitos de transmisión de información relativa a la defensa del país; dos cargos por fraude y cinco más por violación de las normas internas del Ejército de Tierra.

Si el soldado Manning filtró los documentos, desvistió por completo a la diplomacia estadounidense. Los cables de las conversaciones de las embajadas con Washington señalaron la opinión despectiva que éstas tenían sobre líderes mundiales a los que sonreían en público, las artimañas al otro lado del telón para influir en asuntos internos de sus aliados e incluso intentos de espionaje a cargos de la ONU.
 

Fotograma del vídeo que muestra el ataque de EEUU a civiles.
Fotograma del vídeo que muestra el ataque de EEUU a civiles. ©Wikileaks

Pero el Ejército no perdona otras informaciones que cree que facilitó Manning. Entre ellas, destaca la divulgación de un vídeo en el que se muestra un ataque aéreo de las tropas estadounidenses en Bagdad en 2007.  Las imágenes eran explícitas: los soldados estadounidenses atacaban desde un helicóptero a un grupo de personas que aparentemente no suponían ninguna amenaza, matando a sangre fría a una docena de ellas, incluidos el fotógrafo de Reuters Namir Noor Eldeen y su ayudante. La agencia de noticias solicitó las imágenes a EEUU y su petición no fue atendida. Y es que el emperador estaba desnudo.

El Pentágono considera que, al publicarse los nombres de colaboradores y espías del Ejército estadounidense en Irak y Afganistán, ha puesto en peligro su seguridad. Sostiene que tras las informaciones tuvo que recogerlos y ponerlos a salvo del enemigo. Que no pudo recogerlos a todos y quedaron a merced de insurrectos y terroristas. Sin embargo, nunca ha aclarado si hubo alguna muerte directamente asociada a la filtración.

Todas estas informaciones que sacó a la luz Wikileaks provocaron un auténtico escándalo mundial. En este tiempo, el portal ha sufrido todo tipo de boicots empresariales y ataques a sus servidores. Paralelamente, el propio Assange se ha visto envuelto en un extraño caso de abusos sexuales por el que acabó encarcelado momentáneamente en Reino Unido y con una orden de extradición a Suecia que el fundador de Wikileaks acaba de apelar por miedo a que sea el paso previo para acabar sentado ante un tribunal estadounidense. Miles de personas han salido a las calles para protestar por las maniobras contra Wikileaks. Pocos, sin embargo, parecen acordarse del soldado Manning.

Bradley Manning lleva confinado en una cárcel de una base militar de Virginia desde hace meses. En mayo fue detenido y, desde entonces, permanece incomunicado, en régimen de aislamiento absoluto. Manning fue delatado por un conocido hacker estadounidense llamado Adrian Lamo, considerado ya un traidor por numerosos miembros del movimiento ciberactivista. El soldado contacto con él “para buscar reafirmarse en sus actos”, según ha contado Lamo, quien asegura que reveló al Gobierno lo que Manning estaba haciendo porque lo consideraba un peligro.

Mucho se ha hablado de los motivos que llevaron a Manning a filtrar la información. Falta de autoestima, ansias de gloria, hartazgo laboral… No se conocen las explicaciones de Manning debido a su aislamiento, pero, según las transcripciones de sus conversaciones con Lamo, dijo esto: “Era información muy vulnerable […] Se la mandé a Wikileaks. Dios sabe lo que sucederá a partir de ahora. Espero que haya una gran discusión mundial, debates, reformas. Si no es así, estamos condenados como especie”. ¿Ha conseguido sus objetivos Manning? En cualquier caso, pagará un alto precio por ellos.

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