Bolivia

Bolivia pide a Perú el cierre de la frontera tras la mortífera emboscada del sábado

Familiares del policía Reynaldo Quispe llojan junto a su féretro en el Cementerio General de La Paz, el 21 de octubre de 2013.
Familiares del policía Reynaldo Quispe llojan junto a su féretro en el Cementerio General de La Paz, el 21 de octubre de 2013. ©Reuters.
Texto por: RFI
10 min

El gobierno de Bolivia anunció que un médico y un militar se suman a las cifras de víctimas fatales tras la muerte de dos agentes de una patrulla de erradicadores de coca que cayeron en una emboscada tendida por cocaleros “ligados al narcotráfico”. La Paz sospecha de la participación de narcos peruanos y pide el cierre de la frontera al vecino país.

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Escuche el informe con Mónica Machicao, nuestra corresponsal en La Paz:

Ya son cuatro los muertos tras la emboscada del sábado contra miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC, policías y militares) encargados de destruir cultivos ilegales de coca en Apolo, al norte de La Paz.

El ministro del Interior boliviano Carlos Romero informó el lunes que un militar y un médico que habían sido tomados como rehenes fueron hallados sin vida y se sumaron a los dos muertos que había dejado el ataque, que causó además 14 heridos de bala.

"Son otras dos víctimas fatales de este hecho criminal, sangriento y violento, provocado por este grupo de personas ligadas al narcotráfico", declaró Romero en una rueda de prensa.

"El saldo en consecuencia son cuatro muertos, 14 heridos de bala, 15 policontusos", agregó.

"Esto ya es una masacre, son cuatro muertos", sentenció Romero, y volvió a denunciar la implicación de extranjeros en el ataque.

"Hay muchos elementos que dan cuenta de la participación de extranjeros, hemos señalado que se trata posiblemente de súbditos peruanos y si hay colombianos o no, la investigación lo tiene que establecer", sostuvo.

Romero señaló que solicitó a Perú el control policial de pasos fronterizos terrestres "para que no puedan escapar estos delincuentes".

Por otro lado, campesino denuncian el uso desmedido de violencia por parte de policías y militares. El delegado de la oficina Gregorio Lanza explicó desde el lugar a la radio privada Erbol que "hemos recibido denuncias de que en el sector ha habido una violencia inusitada" contras las familias por parte de policías y militares contra los campesinos.

El dirigente de los cocaleros de la región, Hernán Salas, negó a la radio católica Fides que su sector haya atacado a los policías y militares e incluso mencionó que "entre ellos han peleado y entre ellos se han disparado".

La región de Apolo, al bore de la Amazonia, es foco de una intensa actividad ilegal, entre ellas el comercio de cocaína en un país que posee 25.300 hectáreas plantadas de coca -según Naciones Unidas- de las que sólo unas 12.000 son legales.
 

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