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Noticias de América

Chile: Copiapó, a un mes de las inundaciones

Audio 04:38
Una calle inundada en Copiapó,  25 de marzo de 2015.
Una calle inundada en Copiapó, 25 de marzo de 2015. REUTERS
Por: Claire Martin
7 min

A más de un mes de las inundaciones que colapsaron a la ciudad de Copiapó, en el norte de Chile, todo parece normalizarse. Pero el barro y el polvo siguen allí, como un estigma en calles y fachadas, recordando constantemente el reciente desastre.

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Los habitantes del lugar se protegen con mascarillas para no inhalar ese polvo "peligroso para la salud", como afirma Eduardo Infante. A ello se suma un olor insoportable. La región, desértica y seca, no estaba preparada para ese tipo de calamidades. Alicia Blanca apunta, además, que en el polvo se respiran los residuos secos procedentes de las aguas servidas de las alcantarillas, desbordadas por las lluvias diluvianas de hace mes y medio.

De allí la campaña gubernamental de vacunación contra el tétanos, la influenza, la hepatitis A. El médico Lorenzo Herrera dedica todo su tiempo al trabajo de terreno: "... este barro que está acá es barro de agua servida. Creo que es una situación sanitaria preocupante. Conlleva muchos riesgos de infección y de contraer enfermedades gastrointestinales o cutáneas. También hay mucho polvo que puede descompensar enfermedades respiratorias crónicas como el asma, a los pacientes que sufren de EPOC y causar infecciones respiratorias."

La población teme que a esta contaminación se sume la producida por los desechos de las minas de las cercanías. Los resultados negativos de los análisis realizados por las autoridades no han logrado tranquilizar a la gente. Incluso hay quienes han enviado a sus hijos lejos del lugar, como Hernán Santander, que aún sigue limpiando su casa. En todo caso, Jennifer, una joven de 15 años, recuerda que las clases continúan suspendidas en los colegios.

Todavía hay calles inundadas donde el agua "llega casi a las rodillas", según asegura Ana María. Por el contrario, Paulina tuvo mejor suerte porque en su casa solo su habitación sufrió daños.

Tres mil militares siguen removiendo el barro y construyendo viviendas de emergencia, mientras que el gobierno ha entregado bonos a los habitantes de la región. Lo que no ha impedido el surgimiento de una sensación de abandono en la población.

Entrevistados: Eduardo Infante; Alicia Blanca; el médico Lorenzo Herrera; Hernán Santander; Jennifer; Ana María y Paulina, habitantes de Copiapó.

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