Cuba/ Estados Unidos

'Miramos esta apertura con mucho optimismo'

Un cubano tatuado con las banderas cubanas y estadounidenses toma una foto de la sección de intereses de Estados Unidos en La Habana.
Un cubano tatuado con las banderas cubanas y estadounidenses toma una foto de la sección de intereses de Estados Unidos en La Habana. REUTERS/Stringer

A pocas horas de la reapertura de la embajada de Estados Unidos en Cuba, RFI recogió el testimonio de varios habaneros haciendo fila frente a la sede del edificio, en busca de trabajo. El restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre dos naciones enemigas durante más de medio siglo, suscita esperanzas.

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Es conocido por todos los cubanos como el inmueble de la SINA. En este edificio restaurado de siete pisos y que se asoma al famoso boulevard marítimo del Malecón se divisan guardias cubanos que vigilan a intervalos breves en la calle, mientras cientos de isleños hacen fila para tratar de obtener un codiciado trabajo en la oficina diplomática como Leandro que esta desempleado "Busco un trabajo de chofer, de seguridad, de lo que aparezca... Me imagino que como son una embajada, necesitaran un poco más de personal. Vamos a ver."

A su lado se encuentra Tania, una informática y con cuarto nivel de inglés "Ahora mismo no estoy trabajando. Me alegra muchísimo que vayan paso a paso para normalizarse finalmente las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Hay muchos aspectos de la economía que deben mejorar. Realmente tenemos muchas esperanzas, muchas expectativas".

Cursos en la embajada

No solo los ciudadanos tratan de buscar un futuro diferente aprovechando la apertura de la nueva embajada estadounidense. Muchos de ellos que anteriormente se beneficiaron de cursos de formaciones en la antigua sección de intereses americana en La Habana entienden que las expectativas se abrirán a nivel global como comenta el blogger Pablo Morales. "Es el primer paso de una larga marcha, para aprender a limar asperezas, diferencias, (hacia) el entendimientos entre todos los ciudadanos. Que la realidad cubana se conozca en el propio país y que deje de ser un estereotipo para personas que están de un lado o de otro. Que aprendan a ver la realidad cubana tal y como es. Quiero que el mundo conozca la realidad y quiero que mi país se abra al mundo...y el mundo se abra a Cuba. Que nos globalicemos y que vivamos en el siglo XXI como los demás países".

Frente a la nueva embajada norteamericana en La Habana, ondean multitud de banderas cubanas. Todas ellas pertenecen a particulares que ven con gran interés el restablecimiento diplomático entre Cuba y Estados Unidos, como Luis un jubilado que alquila una parte de su vivienda para llegar a fin de mes. No solo las expectativas son para la demanda, sino para la oferta, como las posibles inversiones que lleguen de los estadounidenses. "Cuando esto se normalice un poco más, se van a divisar mas ferrys que gestionan las empresas norteamericanas. Los vuelos entre los dos países ya se están incrementando constantemente. Miramos esta apertura con mucho optimismo."

El Malecón que tantos balseros vio partir hacia las costas de Florida, lugar para los habaneros de reencuentros, de fiesta, de vida, mira con mas atención a ese edificio de estilo modernista creado en 1953 tras la segunda guerra mundial, y que fue destinado a inspirar al mundo a seguir a Estados Unidos en la búsqueda de prosperidad. Sesenta y dos años después, obtiene mayor relevancia como símbolo de esperanza para el pueblo cubano.

Con información de nuestra enviada especial a Cuba, Véronique Gaymard.

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