Guatemala elecciones

Guatemala votó contra la corrupción

El presidente interino de Guatemala,  Alejandro Maldonado, deposita su voto este domingo durante las elecciones generales
El presidente interino de Guatemala, Alejandro Maldonado, deposita su voto este domingo durante las elecciones generales Reuters/路透社

Bajo la consigna "ni corrupto ni ladrón", los guatemaltecos participaron activamente en las elecciones de este domingo para escoger a su nuevo gobierno. Los partidos tradicionales recurrieron a la compra de votos y la trashumancia electoral.

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Pese a la indignación generado por el escándalo de corrupción que causó la caída y arresto del presidente Otto Pérez Molina, casi 53% de los votantes había sufragado a tres horas del cierre de urnas, según datos del Tribunal Supremo Electoral.

“El comportamiento de la población ha sido ejemplar, el trabajo del máximo ente electoral impecable, pero todo eso lo han arruinado los partidos tradicionales mas importantes”, destacó Manfredo Marroquín, presidente del Observatorio Electoral, un conglomerado de ONG’s encargado de ejercer la veeduría ciudadana de este proceso empañado por los escándalos de corrupción. Entrevistado por RFI, Marroquín precisó que los partidos mas fuertes se valieron durante la jornada de “prácticas ilegales y antidemocráticas” como la compra de votos y trashumancia de electores generando con ello conflictos en varias regiones del país centroamericano.

Los comicios se desarrollaron en medio del rechazo ciudadano a la clase política del país, profundizado por el escándalo sobre una banda de defraudación aduanera destapada el 16 de abril por la Fiscalía y la Comisión de la ONU contra la Impunidad (Cicig). El ex presidente Pérez y la ex vicepresidenta Baldetti fueron señalados como cabecillas de la red conocida como "La Línea". Su vinculación en el caso los obligó a renunciar a sus cargos en medio de grandes movilizaciones de la población que exigía su salida. El mandatario dimitió el miércoles pasado y permanece actualmente en la cárcel a la espera del juicio que se postergó hasta el próximo martes.

Los principales candidatos a la presidencia no escapan al manto de corrupción que cubre estos comicios. A Jimmy Morales, el favorito, un actor sin experiencia ni trayectoria política, lo persigue también la sombra de los crímenes de la dictadura militar. La formación política que representa Morales fue fundada por ex militares acusados de delitos de lesa humanidad.

El segundo en la lista según las encuestas, el abogado de derecha a y empresario millonario Manuel Baldizón, se ha visto salpicado por las acusaciones de corrupción contra miembros de su partido. Además, un tribunal tuvo que suspender su campaña en agosto por haber superado el límite establecido para los gastos electorales. La tercera en la competencia para la sucesión de Pérez Molina es la ex primera dama Sandra Torres, muy influyente en el mandato de su esposo Alvaro Colón (2008-2012), quien estuvo a punto de caer por varios casos de corrupción.

Hasta que tome poseción del cargo el futuro presidente, el ex magistrado Alejandro Maldonado, de 79 años,  asume como mandatario desde el jueves pasado, nombrado un día después de la renuncia histórica de Pérez.

El  presidente que resulte electo y quien deberá asumir el 14 de enero, tendrá la muy difícil tarea de tratar de devolver la esperanza a Guatemala, agobiada por la pobreza en que vive el 54% de sus 15,8 millones de habitantes y una violencia generada por el narcotráfico y las pandillas que deja una tasa de 39 homicidios por cada 100.000 habitantes.

 

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