Saltar al contenido principal
Colombia

Indígenas y el partido FARC piden la renuncia del ministro de Defensa

Cristina Bautista, gobernadora indígena, fue una de las cinco víctimas del ataque en Tacueyó, Colombia.
Cristina Bautista, gobernadora indígena, fue una de las cinco víctimas del ataque en Tacueyó, Colombia. Twitter Organizacion Nacional Indígena
Texto por: Andreina Flores
8 min

En Colombia, cinco miembros de la comunidad indígena nasa fueron asesinados y seis resultaron heridos el martes por la noche en la Reserva de Tacueyó, Departamento del Cauca. Las víctimas son la gobernadora de la reserva, Cristina Bautista, y cuatro guardias indígenas. Se atribuye el crimen a un grupo disidente de ex guerrilleros de las FARC que azota la región. Los cabildos indígenas y el partido FARC piden la renuncia del ministro de la Defensa.   

Anuncios

Eran las cuatro de la tarde de este martes en Tacueyó, en el Norte del Cauca, cuando un vehículo negro emboscó la camioneta en la que viajaban los líderes indígenas y abrió fuego con armas largas, asesinando a cinco de ellos e hiriendo a otros seis. Las víctimas son: Cristina Bautista, Asdrúbal Cayapu, Eliodoro Finscue, Jose Gerardo Soto y James Wilfredo Soto.

Todo apunta a una represalia contra la Guardia Indígena, que poco antes había capturado a tres miembros de la columna rebelde Dagoberto Ramos, un grupo disidente de las FARC, apartado del proceso de paz.

Edwin Capaz, coordinador de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, explicó a Radio Francia Internacional que las comunidades responsabilizan tanto a los autores materiales, supuestas disidencias de la ex guerrilla, como al Estado colombiano por su inacción constante frente a las amenazas y los asesinatos sistemáticos de líderes indígenas.

"El grupo habría organizado una emboscada donde se utilizaron fusiles de largo alcance, granadas de fragmentación. Sería el décimo ataque que se registra contra comunidades indígenas del Norte del Cauca en el año. Hay una gran responsabilidad aquí: la columna Dagoberto Ramos, el grupo residual disidente de las FARC, es por supuesto el autor material, pero también cabe una responsabilidad de Estado. Se han anunciado una serie de medidas que no se sienten en el terreno y las comunidades indígenas actúan en solitario", afirmó.

En Colombia, los ataques contra los indígenas suceden casi a diario, básicamente por el control territorial y por el narcotráfico: los indígenas se oponen a la siembra de marihuana y de la hoja de coca, materia prima de la cocaína, lo que les vale la muerte a manos de los guerrilleros disidentes.

"El norte del Cauca tiene presencia del narcotráfico, la minería ilegal, bandas criminales que trabajan alrededor del secuestro y la extorsión. A partir del 2017, se comenzaron a reagrupar distintos factores armados. Antes del acuerdo de paz, teníamos una guerrilla estructurada, fuerte, con estructuras de mando. Lo que tenemos ahora son unos seis o siete grupos armados sin estructuras de mando, apoyados en la economía ilícita, sin ideología, con jóvenes sin formación… lo que ha hecho imposible los diálogos humanitarios", prosiguió Capaz.

Antes esta crisis en donde una negociación parece imposible y las matanzas siguen multiplicándose, la Asociación de Cabildos Indígenas pide la renuncia del ministro de Defensa, Guillermo Botero.

“Es inaceptable tener al frente del gobierno colombiano al ministro de Defensa que ha descalificado, minimizado e incluso estigmatizado a las comunidades indígenas. Lo primero que hay que hacer es relevar o pedir la renuncia del Ministro de la Defensa.”

Edwin Capaz. Coordinador de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca

Consultado directamente por RFI, el ministro de Defensa colombiano, Guillermo Botero,no dio una respuesta directa ante la exigencia indígena de su dimisión. Desde Quito, Ecuador, sólo respondió con una breve frase: "Respeto su opinión".

Por su parte, el partido FARC también pide la renuncia del ministro de Defensa. La senadora Sandra Ramírez, en entrevista exclusiva con Radio Francia Internacional, respondió a una pregunta lógica: ante estos asesinatos, ¿está muerto el proceso de paz en Colombia?

"No, el proceso de paz sigue vigente, sigue vivo, y esa es la lucha por la implementación a la que el gobierno se niega. El gobierno quiere retrocedernos a esa nefasta oleada de falsos positivos. Exigimos investigaciones profundas para saber realmente quiénes están detrás de estos crímenes atroces que se están cometiendo en el Cauca particularmente. Ya son 188 líderes firmantes de la paz asesinados; 88 en este periodo de gobierno de Iván Duque, así como llevamos 55 líderes indígenas asesinados en este periodo", denunció Ramírez.

En cuanto al hecho de que la Asociación de Cabildos Indígenas también pide la renuncia del ministro de Defensa, porque considera que no está tomando decisiones eficaces para detener la matanza de líderes indígenas, Ramírez estimó que sería una buena solución.

"Sí, nosotros también estamos pidiendo la renuncia del ministro de Defensa, una moción de censura, porque como representante de esa cartera es un responsable directo de los hechos que ocurren en la región por sus subalternos. Y cuando no se atiende, no se escucha, pero tampoco se dan explicaciones ciertas de esos hechos pues se deja muy en entredicho a él como funcionario. En Colombia, las fuerzas militares necesitan una restructuración profunda, de su doctrina de seguridad que sigue vigente en esa institución; esa doctrina es sencillamente ver a sus hermanos, ver a sus compatriotas, ver a los ciudadanos como enemigo interno. Y esa doctrina es la que tenemos que cambiar aquí en Colombia", concluyó la senadora.

La masacre de Tacueyó aumenta el número de indígenas asesinados a 120 en lo que va de año, según la Organización Nacional Indígena.

Boletín de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.