COREA DEL NORTE-COREA DEL SUR

Negociaciones entre las dos Coreas para evitar escalada militar

Soldados sud-coreanos patrullan en la frontera, el 22 de agosto del  2015. AFP PHOTO / YONHAP
Soldados sud-coreanos patrullan en la frontera, el 22 de agosto del 2015. AFP PHOTO / YONHAP

Tras varios días de extrema tensión, las dos Coreas mantienen conversaciones de alto nivel este domingo, tras haber interrumpido las charlas la víspera. El encuentro, organizado en la localidad fronteriza de Panmunjon, trata de poner fin a la grave crisis militar entre los dos países. Corea del Norte había amenazado a su vecino con una "guerra total" si no cesaba sus operaciones propagandísticas en la frontera.

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Tras más diez horas de intensas negociaciones, ambas partes acordaron en la madrugada del domingo hacer un receso y retomar las discusiones este domingo. El objetivo es "aplacar las diferencias".

El encuentro organizado en la localidad fronteriza de Panmunjon - donde se firmó el cese el fuego de la guerra de 1950-53 - inició después de que expirara un ultimátum de Corea del Norte. Había amenazado a su vecino con una "guerra total".

Antes de la expiración de ese ultimátum,  el Ejército Popular Coreano (EPC) aseguró que sus unidades desplegadas en la frontera se encontraban "en estado de guerra". Así obedecían a las órdenes del líder Kim Jong-un, listas para responder si Seúl no obedece.

"Hemos llegado al alba de una guerra y la situación es irreversible", declaró amenazante el ministro norcoreano de Relaciones Exteriores. En este contexto de tensión, Estados Unidos reiteró su compromiso con la defensa de Corea del Sur. Washington mantiene 30.000 efectivos militares estacionados permanentemente en Corea del Sur.

Los altavoces de la discordia

Corea del Sur reanudó su guerra propagandística - una práctica que ambos países suspendieron en 2004 - en represalia a un ataque con minas antipersona. Dos de sus soldados que patrullaban en la zona desmilitarizada (DMZ) resultaron heridos a principios de agosto. Seúl acusa al Norte de haber colocado dichas minas.

La puesta en servicio de los altavoces en la frontera ha provocado la ira de Pyongyang, que niega su implicación en las explosiones. La escalada de tensión desembocó el jueves en un intercambio de disparos de artillería entre los dos enemigos.

China, principal apoyo de Corea del Norte, lanzó también llamados a la calma. Los dos países siguen técnicamente en guerra desde hace 65 años. La contienda de la península de Corea (1950-53) acabó con un simple alto el fuego, que nunca fue formalizado por un tratado de paz.

¿Amenaza real o estrategia política?

Los expertos tienden a relativizar los anuncios belicosos que Pyongyang acostumbra lanzar. Aunque el riesgo de escala siempre existe, algunos ven más bien una enésima provocación del régimen norcoreano.

"A la vista de sus métodos de negociación en el pasado, la probabilidad de que ejecuten su amenaza parece escasa", estima James Kim, del Instituto Asan de estudios políticos de Seúl.

Pero al mismo tiempo, reconoce que no es fácil adivinar las intenciones de Kim Jong-un y las posibilidades de un ataque no se pueden excluir del todo.

Antes del anuncio de las conversaciones, Seúl no tenía intención de ceder a las demandas de su vecino y se negaba a apagar los altavoces que difunden a todo volumen mensajes de propaganda en la frontera.
 

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